El affaire o guerra comercial-agrícola entre Panamá y Costa Rica

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  • 21/05/2026 00:00

No estoy seguro si es el mejor título para el contenido del presente artículo, sin embargo, me arriesgo en la aventura de aplicarlo, pues el concepto de affaire es un galicismo—palabra proveniente del francés—y se emplea en dos contextos: aventura amorosa que es el significado más común y refiere a romance pasajero, una relación extramarital, un amorío misterioso u oculto. La otra acepción es un asunto escandaloso, describe circunstancia, negocio inapropiado, irregular, ilícito o caso polémico y conflictivo con repercusiones públicas.

Me inclino por la segunda interpretación, a riesgo de críticas, abarca competencias más amplias, empleándose en forma corriente, su utilización es demasiado frecuente, general y conocida, haciéndose popular, en los vocablos, con las connotaciones de obstáculo. inconveniente, complejas y difíciles.

Han sido 15 años de conflicto comercial (affaire prolongado) entre Panama y Costa Rica, problemática que se remonta a 2011, cuando Costa Rica no renovó permisos a una planta avícola panameña. Las exportaciones e importaciones de productos cárnicos, lácteos y frutas entre Panama y Costa Rica se mantienen paralizadas desde la fecha mencionada.

Posteriormente dándole secuencia a esta amarga cronología, un apretado resumen, que continuo en 2019 cuando Panama inhabilito requisitos para bananos y piñas de Costa Rica. Luego Panama en 2020, la crisis se agravo y no renovó certificaciones a 26 plantas costarricenses. En 2021, Costa Rica demando a Panama ante la OMC. En 2024 el panel de la OMC fallo a favor de Costa Rica, Ya en 2025 Panama, riposta presentando una apelación formal. Para 2026 el proceso se encuentra en un “limbo jurídico”.

Los sectores afectados son lácteos, frutas tropicales y carnes, pues desde el 2019 y 2020, las autoridades panameñas impusieron barreras no arancelarias que generaron perdidas, y que hemos mencionado anteriormente.

Por su parte el fallo de la OMC, según los medios informativos, “el documento respalda a Costa Rica y evidencia que las medidas panameñas violaban mas de 30 obligaciones multilaterales y carecían de fundamentos legales o científicos. Panama decidió apelar, a pesar de que el órgano de apelaciones de la OMC esta actualmente inoperante, lo que podría dejar el caso en un limbo jurídico”. Tal como habíamos señalado con anticipación.

Mas adelante: “El pronunciamiento publicado el pasado 5 diciembre. consta de 392 páginas. En sus conclusiones, aplica el principio de economía procesal y respalda los alegatos de Costa Rica sobre las restricciones impuestas a la exportación”. Para mayor conocimiento remitirnos al desarrollo legal de este caso en el expediente oficial del proceso DS599 en la OMC, relacionado con medidas aplicadas por Panama a la importación de determinados productos que provenían de Costa Rica.

En diciembre de 2024 un panel especial de la Organización Mundial de Comercio (OMC) dicto un laudo favorable a Costa Rica, del cual ya hemos indicado, se encuentra en una fase de suspensión de plazos pues hay ausencia de funcionamiento del órgano de apelación de la OMC.

Luego, a pocos días de la toma de posesión de la nueva presidenta de Costa Rica, Laura Fernández, manifiesta su preocupación ante la situación existente de esta controversia, decidió “endurecer” la posición oficial de su país ante las restricciones y decidió que el conflicto ha superado las perspectivas de negociación técnica del Ministerio de Comercio Exterior de su país (COMEX) y lo eleva a la esfera diplomática y califica como un “bloqueo” a las exportaciones agrícolas costarricenses, perjudicando básicamente a productores de papa, cebolla y lácteos.

El tema del bloqueo, de manera enfática, la presidenta, indicaba que dicha acción comercial “que nos impone Panama en productos agrícolas es toda la prioridad para mí también. Se que se han afectado a paperos, a cebolleros, a productores lácteos y otros mas con el bloqueo comercial” indicaba Laura Fernández.

Advirtió que “el conflicto agoto su vía regular y que las conversaciones técnicas no rindieron los frutos esperados tras un largo periodo de estancamiento”. Se hizo el esfuerzo a inicios de este año para destrabar los procesos, sin éxito.¿O será que hay intentos de presión mediática antes de finalizar formalmente las negociaciones?

La respuesta no se hizo esperar por parte de Panama. Mas rápido que ligero, el Ministerio de Relaciones Exteriores reacciono firme y de manera categórica rechazando, cualquier comportamiento que menoscabe o lesione el patrimonio de la producción nacional que pueda presentar una diferencia comercial, se interprete como una acción “unilateral o arbitraria”.

Afirmo taxativamente que el gobierno panameño sustenta sus valoraciones y son el resultado de una posición soberana, proteger la salud pública, seguridad alimentaria y defensa de los intereses de nuestros productores nacionales.

Por su parte, los productores nacionales, han manifestado total repudio a las actitudes asumidas por las autoridades costarricenses, anunciando los gremios del sector agropecuario, su postura y rechazo al ingreso de productos que no contemplen medidas fito y zoosanitarias y dentro de criterios técnicos, jurídicos e institucionales.

Es necesario mantener conductas firmes, negociar con determinación, sin opiniones genuflexas.

Observaremos con detenimiento, en los próximos días, el posible desenlace de las negociaciones, no solo en el plano diplomático, técnico y político, de este affaire.