El Canal es de todos
- 08/06/2026 00:00
Llegó el día esperado. El Congreso Internacional de Derecho del Canal de Panamá abrió sus puertas y, con ellas, una oportunidad invaluable para reflexionar sobre una de las instituciones más importantes de nuestra nación.
Aunque no participé en la organización, fui testigo del admirable trabajo realizado durante meses por un grupo de jóvenes profesionales, guiados por líderes comprometidos con la excelencia. Su esfuerzo permitió que la comunidad jurídica, académica y canalera disfrutara de un espacio de análisis profundo sobre los fundamentos que sostienen la institucionalidad del Canal de Panamá: el Título Constitucional que le da sustento jurídico, su Ley Orgánica y el conjunto de normas que garantizan su funcionamiento y permanencia.
Aquella mañana llegué temprano. Sentí un profundo orgullo al portar un pin canalero y al recordar que formar parte del Canal de Panamá, aprendiendo y aportando desde el despacho jurídico, representa la realización de un sueño de infancia. Es la prueba de que el estudio, el esfuerzo y el compromiso permiten abrirse camino dentro de un sistema basado en el mérito, formando parte de una organización cuya identidad está estrechamente ligada a la historia y al desarrollo del país.
El Congreso reunió a destacadas figuras vinculadas al devenir histórico del Canal. Entre ellas, personalidades como Jorge Eduardo Ritter, Adolfo Ahumada, Miguel Antonio Bernal, Eloy Alfaro, Arístides Royo y entre otros, cuya presencia e intervenciones recordaron la importancia de fortalecer la enseñanza de la materia canalera en nuestras aulas para que las nuevas generaciones conozcan y valoren esta parte viva de la historia panameña.
Las conferencias, a cargo de especialistas nacionales e internacionales de altísimo nivel, superaron las expectativas de una nutrida audiencia. Los aplausos constantes reflejaron el interés despertado por la calidad de los contenidos y la riqueza de los debates. Precisamente, el intercambio respetuoso de opiniones diversas se convirtió en una de las mayores fortalezas del encuentro, demostrando que las diferencias pueden coexistir cuando el objetivo común es procurar lo mejor para Panamá y para nuestro Canal.
También, resultó inspirador escuchar a reconocidos profesionales canaleros compartir proyectos presentes y futuros, así como los desafíos relacionados con la gestión de sus recursos más valiosos: el agua y su gente. En cada exposición quedó en evidencia cómo la Ingeniería y el Derecho se entrelazan armoniosamente para proteger, fortalecer y proyectar una estructura sólida y firme hacia el futuro. Todos internalizamos que esta obra extraordinaria representa beneficios para toda la humanidad, tal como lo recuerda la frase de nuestro Escudo Nacional “Pro Mundi y Beneficio”, reflejando la vocación histórica y de servicio de nuestro Panamá.
La historia nos enseña que aquello que funciona bien merece ser preservado. Sin embargo, también nos invita a mantener la apertura intelectual necesaria para explorar nuevas ideas y oportunidades de crecimiento. Ese equilibrio entre tradición e innovación fue uno de los mensajes más valiosos del Congreso.
Al finalizar la jornada quedó una certeza: el Canal de Panamá es mucho más que una vía interoceánica. Es una responsabilidad compartida, una herencia construida por generaciones de hombres y mujeres que antes, ahora y después de nosotros han cuidado, cuidan y cuidarán su institucionalidad.
Es una obra de ingeniería excepcional sostenida por valores, conocimientos y leyes. Y, sobre todo, es un patrimonio que pertenece a todos los panameños.