El complicado regreso de Ulises
- 22/07/2026 00:00
El poeta Homero construyó dos grandes cantos para rescatar la saga de los pueblos griegos de la época y sus grandes conflictos. En ellos, la política y la religión definieron el destino de hombres, que, confundidos con el protagonismo de sus dioses, lograron establecer una cultura que dejaron a la posteridad. Estas historias tuvieron una estructura que a menudo es confundida con el relato novelístico y el tratamiento de la narración en prosa.
Por esa razón en las primeras secuencias del filme La odisea de Christopher Nolan, el golpe de un báculo marca la cadencia de los cantos, que hace un bardo sobre los recuerdos que se tienen del héroe Odiseo (Ulises, en latín), rey de Ítaca, quien luego de finalizar la guerra de Troya, aún no regresa y nadie sabe qué se hizo. El director parte su trama, desde el momento cuando se descubre el famoso caballo que tiene en su interior a los guerreros griegos.
Esta cinta que acaba de ser estrenada es una complicada recreación del mito. Una de las producciones más complejas de Nolan, quien escribió el guión y empezó a armar la historia que no deja por fuera los momentos más tensos. Allí en el argumento está todo el contenido de los tres grandes componentes de la estructura homérica, pero con un orden que se mueve en forma oscilatoria y siempre regresando a Troya en los momentos de mayor intensidad.
La tesis es que la gran guerra que tardó diez años marcó mucho la psicología de sus guerreros en ambas partes y el regreso a las diferentes regiones aqueas, modificó en mucho su situación y definió el perfil de los reinos. En Ítaca, el no regreso de Odiseo movió a los posibles sucesores del rey, a aspirar a la mano de Penélope, quien pacientemente esperaba a su esposo y tejía un manto cada jornada y para ganar tiempo, destejía en la noche.
El regreso de Ulises tardó unos diez años, porque en lugar de volver con el rey de Esparta, Menelao (luego de recuperar a Helena) y su hermano Agamenón, el ingenioso militar decidió tomar otro camino con sus naves y hombres, lo que le hizo pasar múltiples peripecias y a quedar prácticamente solo. Luego de todas las pruebas, cae en las manos de Calipso, una ninfa, que le retiene por siete años, en cuyo periodo, el héroe pierde la memoria.
El cíclope, las sirenas, los remolinos, la maga Circe, los lestrigones (gigantes caníbales), Caribdis y Escila y los seres míticos están reconstruidos con la diestra cinematografía de Nolan, que no parece tener límites. La historia discurre y los aspirantes esperan la decisión de la solitaria esposa, que confía en la llegada del rey junto a Telémaco, quien empieza a dudar. El viaje del joven a la corte de Menelao permite exponer la causa del funesto final de Agamenón por la venganza e infidelidad de Cliptemnestra.
Una ambiciosa composición del elenco de la cinta garantiza una fiel reproducción del drama. Es así que Matt Damon representa a Odiseo, Anne Hathaway a Penélope, Tom Holland a Telémaco, Robert Pattinson es Antínoo, Zendaya, la diosa Atenea, Charlize Teron a Calipso y Lupita Nyong’o, es Helena y Cliptemnestra.
Hay que recordar que más de 30 versiones de la Odisea han aparecido en la pantalla, televisión, dibujos animados, textos libres, como El Ulises de James Joyce. Por esa razón Nolan procura darle un sentido dentro del género trágico al filme con los elementos que le son más útiles, ligados al relato.
Quizás el manejo de la fidelidad entre los esposos Odiseo y Penélope sea el más amplio componente de la historia que se enhebra a lo largo del filme cuando se cuenta desde el principio y en cada una de las etapas. Todo el amplio alejamiento de 20 años no logra crear una escisión a agrietamiento en la relación. Entonces, Nolan deja el mensaje de la fidelidad conyugal, la amistad y la venganza como los grandes detonadores de la historia. Estos son los principales mensajes que recorren esta versión de La Odisea una notable película de estos tiempos.