El papa León XIV y el presidente Donald Trump, parte 2
- 17/06/2026 22:46
El papa León XIV parece haberse sumado a la retórica globalista/marxista anti-Trump, que literalmente califican a Trump de tirano. En consecuencia, el último de tres intentos de asesinato contra Trump provino de un sospechoso cuyo principal motivo declarado es “muerte a los tiranos”.
No hace mucho, los periodistas preguntaron al Papa sobre la propagación del extremismo islámico en Europa, y él respondió que “esos temores a menudo son generados por personas que simplemente están en contra de la inmigración; y les dijo a Europa y Norte América específicamente, que tuvieran menos temor al Islam y que promovieran el diálogo y el respeto.”
Esa declaración del Papa parece aprobar la crisis migratoria y la forma cómo la maquinaria globalista está trasladando esa crisis a todo el mundo, y cómo el Papa parece haberse convertido en figura prominente y elocuente de esa propaganda globalista.
Es obvio que el Papa ha restado importancia a la cercanía de Irán de poseer una bomba nuclear, y a la masacre del régimen iraní contra miles de manifestantes.
¿Dónde estaba el Papa cuando cientos de ciudadanos iraníes fueron ahorcados en público por protestar? ¿Dónde estaba durante el bombardeo deliberado de Irán contra los centros civiles de Israel? ¿Dónde estaba durante el ataque no provocado de Hamás contra Israel y la quema de bebés vivos? ¿Dónde estaba durante el bombardeo indiscriminado de Rusia contra cientos de miles de ucranianos?
¿Cómo puede el Papa decirle a los cristianos europeos que teman menos a los extremistas islámicos cuando hordas de esos extremistas han estado entrando a su país sin ningún control, sus iglesias están siendo incendiadas por esos extremistas, sus lugares de culto profanados y sus sacerdotes atacados?
Suecia, un país pequeño, se ha visto desbordado por esos ilegales, alterando permanentemente su demografía. Lo mismo ocurre en muchas otras naciones europeas, y esos temores no son generados por el presidente Trump; son los titulares constantes que llegan de Europa, mientras que el Papa ha presentado todo eso como un acto de compasión, de acogida al extranjero, de tratar a cada inmigrante ilegal como si fuera Cristo llamando a la puerta.
La postura del Papa es un insulto a todos los inmigrantes legales que siguieron el procedimiento, llenaron formularios, pagaron cuotas e hicieron fila. Pero ahora el Papa parece indicar que nada de eso importa. Que la persona que entra legalmente tras completar el proceso y la que entra ilegalmente son iguales. Una total afrenta al Estado de derecho.
Y el artífice de la versión moderna de todo esto, el gran filósofo que construyó la enorme división que Occidente presencia ahora, no es otro que Barack Obama. Ocho años redefiniendo la autovictimización como una virtud; impulsando la religión de DEI (Diversidad, Equidad e Inclusión) y promoviendo el marxismo moderno. Luego, el colapso de los valores occidentales que estamos presenciando no comenzó con el papa. Comenzó con un líder globalista, el hombre que casualmente ahora, intenta concertar una reunión privada con el papa - Barack Obama.
Por mi parte, siento un profundo respeto por las Iglesias cristianas. Abandoné la Iglesia Católica hace diez años y ahora me opongo a cualquier cristianismo centralizado. Prefiero un cristianismo bíblico, donde nos guiamos únicamente por la Biblia, através de Cristo. Ahora soy cristiano no denominacional y, como muchos otros, abandoné la Iglesia porque éstas han abandonado las Sagradas Escrituras, la verdad, la autoridad bíblica, la realidad del pecado y el juicio de Dios. Se han desviado del propósito original de la iglesia y han adoptado un cristianismo pragmático que busca la comodidad de la gente, además de la corrupción institucionalizada, los escándalos y las conductas inapropiadas en todos los niveles, que nunca han sido corregidos.
Hoy día parece haber una falta de discernimiento en muchas iglesias cristianas. Muchos líderes religiosos respaldan ese movimiento “woke”, el DEI y en consecuencia, el socialismo, que representa un activismo injusto contra las supuestas desigualdades sociales, incluidas las de género y sexuales.
No se puede corregir “desigualdades” genéticas, raciales o sexuales por la fuerza o perjudicando a un grupo en particular. La DEI es simplemente racismo disfrazado de equidad. El momento que es considerado el color de piel de una persona como factor determinante, se está siendo racista. La DEI no contrata ni considera a personas blancas, es la marca del socialismo impuesto. Son las mismas ideas marxistas descabelladas de “justicia social” y un mundo más equitativo que se han reformulado y enseñado en las escuelas de hoy utilizando palabras como equidad, diversidad e inclusión para forzar peligrosos cambios culturales.
El socialismo es solo un anticipo de lo que eventualmente se convertirá en comunismo. Y todo lo que el comunismo toca, cada nación, país o sociedad que lo implementa, termina siendo destruido por él. Siempre tenemos la oportunidad de votar para llegar al socialismo/comunismo, pero luego solo puedes salir de él a tiros en levantamiento armado y mortal.
Todo lo que Karl Marx y Friedrich Engels intentaron transmitir en su manifiesto comunista y en sus escritos era la idea de que las personas se volverían más humanas y libres si se libraran del capitalismo. Nunca esbozaron un plan para lograrlo, simplemente que sucedería al eliminar el capitalismo, y entonces habría armonía y utopía. Es una de las ideas más descabelladas y absurdas jamás concebidas, sin embargo, ha cautivado a muchísimas personas despistadas.