El papel primordial de las pequeñas editoriales nacionales
- 11/09/2026 00:00
Cada día se dan a conocer nuevos escritores panameños -mujeres y hombres- cuyo talento se pone a prueba desde su primera publicación. Las diversas antologías sobre el tema así lo demuestran de modo fehaciente.
Uno de los varios factores que ha facilitado este proceso es sin duda alguna el “Diplomado en Creación Literaria” que fundé en un lejano 2001 en la Universidad Tecnológica de Panamá. Desde entonces, cada generación, hasta la fecha, reaviva el talento dormido de no pocos escritores nacionales que o no conocían su propia capacidad creativa o con las nuevas técnicas aprendidas en el diplomado soltaron amarras y decidieron al fin publicar.
A veces se trata de autopublicaciones al inicio y, otras, de la suerte de que su material haya gustado a alguna de las varias pequeñas editoriales panameñas dirigidas por respetados escritores. Pienso en Modus Ludicus, de Silvia Fernández-Risco; en El duende gramático, de Salvador Medina Barahona (sobre todo en poesía); Fuga Editorial, de Carlos Oriel Wynter Melo; en Ediciones Babilonia, de Aura Benjamín.
Igualmente sucede, como en varias de las que yo mismo he administrado a partir de 1983, tales como: Editorial Signos, Cultural Signos, 9 Signos Grupo Editorial, y en años más recientes Foro/taller Sagitario Ediciones, entre otras, la cual sigue vigente.
Y es importante mencionar a otra pequeña editorial que se creó apenas hace algunos meses, Cardamono y Estrellas Editores, de Ela Urriola y Marco Ponce Adroher, que no sólo tienen un premio denominado “Ornel Urriola Marccuci” en honor al escritor padre de Ela, sino que ya han publicado libros valiosos, a la altura del talento de sus editores...
En términos generales, la selección hecha en cada una de estas pequeñas editoriales es visionaria en cuanto al talento cierto de los autores a quienes publican... Y la razón es sencilla, casi todos esos escritores, cuentistas y poetas la mayoría, han seguido publicando obras valiosas como mejor han podido, o han ganado concursos literarios importantes, uno de cuyos premios es la publicación de la obra ganadora.
En lo personal, he tenido el honor hace algunos meses de publicarle su quinto libro de cuentos a Félix Armando Quirós Tejaira, “La noche del corazón”, acaso el más variado y profundo... Y hace menos de un mes, casi simultáneamente, a cuatro cuentistas locales sobresalientes: Vilma Calderón, Annamaris McKay, Monica Durán y Melissa Sánchez Salazar. Duchas todas en ahondar en la diversidad escritural posible cuando hay sensibilidad e imaginación.
Todos estos autores, incluidos los hoy editores, pasamos por exigentes talleres literarios, y supimos calibrar a tiempo nuestras posibilidades como futuros escritores haciendo de la literatura en Panamá un sólido bastión.