El próximo defensor o defensora del Pueblo
- 30/03/2026 00:00
Recientemente, la Asamblea Nacional publicó una lista de 35 candidatos que aspiran al cargo de defensor o defensora del Pueblo, destacándose en algunos informes noticiosos tres nombres, el del actual titular, Eduardo Leblanc, quien aspira a la reelección, el ex diputado Ricardo Valencia y la ex magistrada de la Corte Suprema de Justicia, Ángela Russo de Cedeño, quien recientemente culminó su período en dicha alta magistratura judicial; sin embargo, observo otros nombres en la lista que, en mi humilde opinión, tienen muchas posibilidades por su vinculación en la protección de los derechos humanos.
En este sentido, me llama la atención que un diario de circulación nacional publica que respecto a la candidata Russo, su trayectoria en la judicatura le otorga un peso particular dentro del listado, posicionándola como una de las candidatas con mayor experiencia en la interpretación y defensa del marco legal. No obstante, al día siguiente, hacen otra publicación noticiosa señalando sobre la aspirante Russo, que su paso por el máximo tribunal estuvo rodeado de claroscuros, haciendo énfasis en la decisión del Pleno de la Corte de septiembre de 2017, sobre la presunta irregularidad en la compra de 19 radares, el cual benefició al presidente de la República, José Raúl Mulino, añadiendo el periodista, sobre otro polémico caso, cuando en el 2021 se consideró que el diputado del PRD, Arquesio Arias -quien se reeligió para el actual período legislativo- no cometió delitos de actos libidinosos contra menores de edad.
Como compañero laboral que fui de la ex magistrada Russo, en contraste a que uno de los requisitos para ser elegido titular de la Defensoría del Pueblo es que la persona tenga solvencia moral y prestigio reconocido (artículo 8 de la Ley No.7 de 1997), es importante destacar que es inconcebible que presuntamente se pueda desmeritar o cuestionar a cualquier candidato por actuaciones dentro del marco de la Constitución y la Ley, so pretexto que algún grupo denominado sociedad civil criticara o no le gustara una determinada decisión sin conocer el fondo de un asunto, ya sea por una agenda oculta o cualquier otra naturaleza, donde ya el tiempo ha demostrado cómo algunas plataformas digitales de información, específicamente en cuentas de Tik Tok, Instagram, Facebook, Twitter (X), etc., han sido utilizadas para dañar o engrandecer la imagen de una determinada persona.
Precisamente estamos ante la escogencia de una alta autoridad del Estado, que pese la institución no tiene fuerza coercitiva frente a violaciones de derechos humanos, sí tiene una sanción moral, que hoy día tiene muchas repercusiones; pero más allá de eso, considero lo más importante que debe reunir, entre las cualidades el próximo defensor o defensora del Pueblo, es que el mismo sea ecuánime, tolerante, ya que requiere mucho del trabajo de la mediación, así como la comunicación para la promoción y divulgación de los derechos humanos, que no solo es mediante el control de hechos, actos u omisiones de los servidores públicos, sino también de quienes presten servicios públicos, como son las empresas telefónicas, de electricidad, de educación privada, etc. ¡Amanecerá y veremos!.