El pueblo quiere la Constituyente
- 09/03/2026 00:00
El pueblo quiere la Constituyente. Ello es así porque la lucha contra la narcodictadura movilizó en aras de un cambio y la insatisfacción ha crecido, al constatar que a lo largo de más de tres décadas, los gobiernos y los partidos políticos han preferido actuar como acumuladores de privilegios y protectores de las estructuras no participativas.
Los sectores políticos dominantes son hoy los ardientes defensores de la divisa del “cambio para que nada cambie”, en lugar de luchar por lograr un mejor destino para todos, de superar las diferencias y trabajar por todo lo que nos une y contra todo lo que nos separa.
El hecho de que los gobiernos post invasión y los partidos políticos, así como los jerarcas del Tribunal Electoral, no hayan querido, ni quieran aceptar que el país reclama el cambio constitucional, dentro de los cauces del orden jurídico y en base a un gran acuerdo patriótico, no les ha permitido poder enmascarar la verdad: “El pueblo quiere la Constituyente”.
La voluntad nacional se encuentra cada día más atomizada y desarticulada, y muy pocos son los que están en contra del necesario fortalecimiento y modernización de todo el engranaje institucional y gubernamental, para lograr evitarnos situaciones explosivas y catastróficas, y aportar todos en la edificación de una democracia participativa y humana, menos personalista y elitista. Por eso también, y de manera más inteligente que sus ‘dirigentes’, es que: “El pueblo quiere la Constituyente”.
Agobiada por situaciones cada vez más difíciles en todos los terrenos de la vida cotidiana, la población panameña expresa a través de diversas formas de protesta, su voluntad de poder tener mayor participación en la toma de decisiones que le afectan directamente en materia de empleo, educación, salud, vivienda, administración de justicia, comunicación, servicios públicos de electricidad, agua, transporte, seguridad, etc. Porque se necesitan instrumentos más modernos de administración del Estado que lo hagan más servidor y menos perturbador, es por lo que: “El pueblo quiere la Constituyente”.
Quienes hoy se niegan a escuchar el clamor y los anhelos de justicia, libertad y democracia de la población panameña, son los mismos que rechazan la necesidad de la convocatoria de una Asamblea Nacional Constituyente, democrática y libremente electa, con participación de todas las fuerzas sociales del país, con el fin único y exclusivo de dotar al país de instrumentos eficaces para resolver los problemas y atender ágilmente las necesidades de los ciudadanos, por medio de un nuevo texto constitucional.
El proceso constituyente está ganando cada vez más terreno en la ciudadanía, a pesar de la actitud de los clásicos demagogos locales que pretenden seguir haciendo de las suyas desde sus agrupaciones políticas convertidas en empresas electorales. La mentalidad anquilosada de quienes rehuyen la Constituyente para continuar reproduciendo escenarios propios de “Jurassic Park”, del cual parecen haber salido para hacer que las cosas en Panamá cambien para empeorar, es rechazada en forma creciente a medida que resulta irrefutable que: “El pueblo quiere la Constituyente”.