El recurso que sostiene al canal y al país
- 22/05/2026 00:00
Comúnmente hablamos del Canal de Panamá, y su importancia para el desarrollo nacional, siendo una ruta estratégica para el comercio internacional, y activo logístico que impulsa el crecimiento de esta economía. Sin embargo, pocas veces comprendemos ni valoramos el alcance del sistema hídrico que utiliza el Canal, el cual también impulsa las diversas actividades y sectores de nuestro país.
Gran parte del agua que consumimos diariamente los panameños, para uso personal, y en nuestros hogares en el día a día, así como muchas actividades económicas, dependen del sistema hídrico del Canal de Panamá, específicamente de los lagos Gatún y Alajuela. Porque mientras muchos países, construyen su competitividad y progreso en petróleo, gas o minerales, Panamá depende significativamente de un recurso natural tan fundamental y vulnerable a la vez, como es el agua.
No solo el tránsito de barcos que pasan por nuestra ruta interoceánica, quienes utilizan el sistema hídrico, comprende y abarca todas nuestras actividades en el hogar, el desarrollo de nuestra industria, la expansión del sector comercial e industrial, incluyendo puertos, zonas logísticas, hoteles e instalaciones hospitalarias.
A pesar de que Panamá tiene una ventaja natural extraordinaria, abundancia de lluvia y ventajosa posición geográfica, cada año la demanda en el uso del agua proveniente de estas fuentes hídricos, está en aumento y sigue creciendo. La base de dicho dinamismo se observa en el crecimiento urbanístico que tienen los cinco distritos más importantes del país: Panamá, San Miguelito, Arraiján, La Chorrera y Colón, los cuales se sostienen sobre el agua, que también utiliza el Canal de Panama´. Esto quiere decir, que la economía panameña comparte una misma fuente de agua.
El Lago Gatún no solo permite el funcionamiento de las esclusas de nuestro principal activo logístico, también abastece los centros médicos, desde clínicas, policlínicas y hospitales en estos cinco distritos que superan los 2 millones de habitantes. Cada esclusaje utiliza millones de litros de agua dulce, así como también lo utilizan la ciudades, industrias y comercios, los pequeños y medianos negocios, que también dependen de la misma fuente. Esto convierte al agua en uno de los activos estratégicos más importantes de nuestra nación.
El Canal depende del agua, pero también Panamá depende del agua del Canal, y esto es una realidad, principalmente para el crecimiento tanto urbano como productivo. Cuando hablamos de barcos, peajes, comercio internacional y nuestro destino como hub logístico, se nos olvida que gran parte de la vida económica y urbana del país se sigue sosteniendo en los mismos lagos.
No sólo el sector salud depende del agua del Canal, también el sector educativo, con los más de 2 mil centros educativos que se concentran en estas zonas, y la población de estudiantes, docentes y administrativos, que necesitan y dependen del acceso de agua potable, así como su frecuencia para ese proceso de enseñanza aprendizaje que se fortalece y crece día a día.
El turista, que viene y se hospeda en nuestro país, en algún hotel de la capital, también utiliza la misma fuente hídrica, y el agua del Canal. Considerando que el país recibe a más de 3 millones de visitantes al año (2025), representando de manera positiva una tasa de crecimiento de 8.4% cuando se compara con el mismo período del año anterior, lo que evidencia el atractivo turístico de nuestro país, pero también la necesidad que tienen los servicios turísticos, de poder contar con agua, de manera ininterrumpida.
No sólo es el aumento de la demanda de los sectores que componen las necesidades básicas de los panameños y turistas o extranjeros, comprende también el engranaje gubernamental, a través de instituciones públicas, municipios, estaciones policiales y bomberos, con una estructura pública, que de igual manera se concentrada en los distritos de la capital y alrededores. Dicha atención y alcance público requiere del suministro frecuente de agua para poder seguir operando y brindando los servicios públicos necesarios para la competitividad del país.
Como podemos ver cuando evaluamos en que utilizamos el agua y de dónde proviene, podemos darnos cuenta de la importancia de la buena administración en el manejo de agua, pero también de la presión sobre el abastecimiento actual del sistema, y las fuentes de agua actuales, así como de toda la actividad económica, que está detrás del uso del agua para poder seguir avanzando y progresando.
Esta dependencia hídrica transciende a lo largo de la economía panameña y también conlleva un desafío enorme de poder ordenar de manera adecuada y eficiente el uso del territorio, también proteger las cuencas y lograr reducir las pérdidas o fugas en el sistema de distribución de agua potable.
En este sentido, poder ampliar y mejorar las fuentes hídricas, y lograr generar esa sostenibilidad a largo plazo, considerando la proyección de crecimiento de los cinco distritos más poblados a nivel nacional, que se espera en los próximos años.
Por ello, que la discusión sobre el agua debe convertirse en una política de Estado, y debe ser comprendida por todos los panameños, ya que necesitamos y dependemos de este recurso para nuestro desempeño diario, y también el de nuestra economía real diaria, que comprende desde cocinar, hasta producir bienes y servicios.
No podemos preocuparnos sólo cuando vemos que se paraliza el fluido de agua en nuestros hogares, es comprender la importancia en el uso, manejo y cuidados, así como la visión como país de combinar el crecimiento económico que hemos logrado todos estos años, y que es reconocido en la región y a nivel global, con una sostenibilidad hídrica a largo plazo.