El terreno político de las redes sociales

  • 28/10/2026 00:00

La política panameña está pasando por un cambio interesante: la aparición de una nueva generación de políticos jóvenes que ejercen un cargo por primera vez. Pero la novedad o la juventud no son, por sí solas, el elemento diferenciador; su combinación con el uso de las redes sociales como manera central de hacer política sí lo es. Esta nueva forma está presente tanto entre los independientes como entre los políticos partidistas, aunque parece tener mayor presencia en los partidos de creación más reciente.

Las redes sociales son el día a día de millones de panameños. Según la IV Encuesta de Ciudadanía y Derechos 2025 del CIEPS, el 71,8 % de las personas consultadas utiliza Instagram para informarse sobre la situación del país, mientras que un 59,7 % utiliza TikTok. Aunque, en general, su uso disminuye conforme aumenta la edad, siguen siendo canales de información importantes para distintos grupos de la población.

El contenido que consumen no es solo de entretenimiento u ocio: muchas publicaciones tienen claros mensajes políticos detrás. Estos se transmiten a través de simples comentarios, videos y otros contenidos que pueden influir en las ideas políticas de una persona. No tiene por qué ser una simple cuestión de izquierda o derecha; también puede tener que ver con la imagen o las acciones de quien crea el contenido, en este caso, los políticos. Este tipo de política no solo está presente en Panamá. Fuera del país encontramos las famosas “celebridades políticas”, como Bukele o Milei.

Este canal de comunicación tiene claras ventajas, como la accesibilidad y la posibilidad de democratizar la información, o la facilidad del político para comunicarse con su electorado y con la sociedad. Pongo el énfasis en sociedad porque quienes consumen estos contenidos no necesariamente tienen que estar en el territorio de acción del político; de hecho, ni siquiera tienen que estar en Panamá.

La desinformación y la globalización no son una novedad para nadie. Pero la diferencia es que ahora nos encontramos en el mundo de la inteligencia artificial, en el que generar contenido es cada vez más rápido y fácil. Y todo esto no significa que el contenido de las redes de los políticos panameños sea falso o esté creado por una IA. Es tan solo una reflexión sobre cómo estas herramientas y el contenido en redes pueden generar consecuencias que quizás no sean el objetivo, como aumentar la polarización o favorecer la difusión de mensajes con elementos populistas.

Estos mensajes pueden surgir de manera espontánea en el ajetreo del día a día, en el que se produce una parte importante de este contenido. En ese contexto, una simple palabra puede cambiar el tono del mensaje, ya sea al hablar de corrupción, de transparencia o de alguna acción concreta, como arreglar una calle o pintar un espacio público. En estos casos, aunque la intención sea mostrar el contraste entre cómo distintas autoridades cuidan el espacio público, se puede polarizar a las personas y cambiar el sentido del mensaje si no se cuida la forma de comunicarlo.

Otro problema que puede surgir si el contenido no se diversifica es que algunas problemáticas queden en segundo plano y otras reciban más atención. Por otro lado, es importante reconocer el trabajo de todo el equipo que permitió realizar una acción, para evitar que el mérito recaiga solo en la persona que está frente a la cámara. Además, agregar información sobre quiénes participaron, los costos y los planes futuros podría contribuir a la transparencia y permitir valorar el uso de los recursos públicos por parte del político.

Pero, así como existen buenas prácticas para los creadores, también las hay para quienes consumen. La primera ya la está poniendo en práctica el lector en este momento: consultar la prensa. La prensa tradicional tiene detrás años de experiencia y trabajo periodístico, aunque no es perfecta. Esto conduce al segundo punto: comprobar la información. En este caso, es necesario mencionar que la IA genera contenido, pero también puede ayudarte a contrastarlo, siempre que compruebes las fuentes que ofrece.

Las redes sociales están aquí y parece que para quedarse. Ofrecen una oportunidad para acercar a los políticos y a la sociedad. Para aprovecharlas al máximo es necesario cuidar la forma en que se comunica. Quienes comunican tienen que explicar sus acciones y poder respaldar lo que dicen, mientras que quienes los escuchan tienen que hacer preguntas, contrastar y exigir más información. Al final, la manera en que utilizamos las redes importa. Cuando se utilizan con responsabilidad, pueden ayudarnos a entender cómo se gobierna y qué acciones se realizan, facilitar la comunicación entre políticos y ciudadanos y contribuir a una sociedad más informada.