¿Es la educación la prioridad de los gobernantes en Panamá?

Roberto Barrios | La Estrella de Panamá
  • 01/04/2026 00:00

La Ley Orgánica de Educación N.° 47 de 1946 establece 17 fines de la educación panameña. Tiene un capítulo único donde indica los principios, fines y normas de la educación. En el artículo 1 dice: “La educación es un derecho y deber de la persona humana, sin distingo de edad, etnia, sexo, religión, posición económica, social o ideas políticas.

Corresponde al Estado el deber de organizar y dirigir el servicio público de la educación, a fin de garantizar la eficiencia y efectividad del sistema educativo nacional, que comprende tanto la educación oficial, impartida por las dependencias oficiales, como la educación particular, impartida por personas o entidades privadas”.

El artículo N.° 3 dice: “La educación panameña se fundamenta en principios universales, humanísticos, cívicos, éticos, morales, democráticos, científicos y tecnológicos, en la idiosincrasia de nuestras comunidades y en la cultura nacional”.

La responsabilidad que tiene el Estado por la educación panameña no ha sido cumplida por los diversos gobernantes que han dirigido el país.

La situación por la que atraviesan los centros educativos no tiene razón de ser, dado los recursos con los cuales se cuenta y si realmente hubiese interés por la niñez, la juventud y la educación. Hemos indicado que una limitante que tiene el sistema educativo panameño es la cantidad de escuelas multigrado a nivel primario; hoy hay escuelas multigrado a nivel de la premedia e incluso en la media.

La calidad de la educación no depende solo de si se cuenta con tecnología; es el proceso integral que se le brinda al estudiante, desde el jardín de infancia, la primaria, la premedia y la media. Es este camino recorrido el que requiere una infraestructura adecuada, los recursos adecuados en cada uno de los niveles y contar, por lo menos, con un desayuno y almuerzo balanceados. Tenemos en Panamá los recursos para brindarle a la niñez este desayuno y almuerzo a nuestros estudiantes. ¿Considero que sí? Nos preguntamos: a un mes de iniciado el año escolar, aún no ha llegado por lo menos la leche y la galleta nutricional, cuando desde las 7:30 a. m. los niños y niñas están diciendo que no desayunaron. Nadie con hambre puede aprender.

De acuerdo con los inventarios de infraestructura escolar del Ministerio de Educación (Meduca) y los datos de focalización de pobreza (como los registros del plan Colmena analizados por el INEC): Panamá cuenta con 1,950 de 3,103 escuelas oficiales que son multigrado; una maestra o maestro da clases a varios grados, lo que representa más del 63.2% de los planteles primarios del país. En Panamá, 104,000 niños y niñas asisten a una escuela multigrado, lo que equivale al 15 % de la matrícula a nivel nacional en primaria.

En el área rural están ubicadas 1,678 escuelas multigrado, donde se encuentra la mayoría de estas escuelas. En el área indígena hay 432 escuelas ubicadas principalmente en las comarcas (como la Ngäbe Buglé). En el área urbana hay 16 escuelas en las provincias de Panamá y Panamá Oeste. El 60 % de las escuelas públicas no tiene acceso a agua potable, lo que representa que 1,860 escuelas no cuentan con este servicio.

A nivel de la red eléctrica pública, el 65 % (unas 2,000 escuelas) está conectado directamente al tendido eléctrico nacional (nodos urbanos y cabeceras de provincia). Los paneles solares representan el 15 %, aplicados principalmente en escuelas rurales profundas y comarcas indígenas (como la Comarca Ngäbe Buglé), donde no llega la red de distribución. El 20 % de las escuelas oficiales no tiene acceso a ningún tipo de electricidad, lo que determina que 620 escuelas públicas no cuentan con ninguna red de acceso eléctrico. El programa de premedia y media (7.° a 9.°) lo implementó Meduca, supuestamente, para dar cobertura y evitar la deserción escolar al terminar la primaria en las zonas de difícil acceso. El Meduca implementó la continuidad a través de la premedia multigrado (y programas similares como la telebásica).

Este tipo de modelos no garantiza un aprendizaje adecuado, donde el joven realmente aprenda, y hay 12,200 jóvenes en esta condición. Aquí, un profesor de Español, por ejemplo, da todas las asignaturas.

Como observamos, y respondiendo al cuestionario planteado: no hay interés de los regentes del sistema educativo por mejorar el sistema educativo. Antes de solventar cualquier otra carencia, hay que solucionar los problemas existentes.

Hay que garantizar cuestiones tan básicas como las indicadas y el reintegro de los profesores separados.

* La autora es educadora