¿Estamos navegando sobre aguas revueltas?

  • 20/09/2026 00:00

El pasado viernes se implementó un nuevo precio para la venta de combustibles en todo el territorio nacional. El mismo impactó de tal manera, que los noticieros reprodujeron a varios actores comentando que, ni siquiera con el subsidio que se les concede por parte del gobierno nacional, pueden seguir operando por mucho tiempo. Esto es preocupante, pues este se da, porque el transporte público y el de carga son de los primeros en verse impactados y por ende redunda en los bolsillos de una gran cantidad de personas en el país.

Debemos estar claros que esta situación se podría ver repetida durante otras quincenas pues, quiérase o no, así la situación en Medio Oriente cambiara, que es lo que ha causado esta irregular variación de los combustibles, los precios no bajarían de una noche para el día siguiente.

Nuestros combustibles vienen en su grandísima mayoría (si no todo) desde los Estados Unidos y es obvio que no se puede traer en un avión, sino que lo traen en barcos petroleros que demoran varios días, por lo menos en llegar al istmo.

Esto quiere decir que, en 15 días, el precio podría seguir subiendo y el gobierno nacional, deberá tomar la decisión sobre mantener el actual subsidio y arriesgarse a situaciones que no son saludables para la lastimada economía nacional, o verse obligados a incrementar el monto subsidiado, asumiendo ellos el impacto en las finanzas estatales, lo cual tampoco es lo más sano o recomendable.

En cualquiera de los dos escenarios, la realidad es que la situación económica del país se podría enfrentar a algo inesperado en un trimestre en el que los comerciantes realizan quizás, la mejor venta de todo el año, pues se suman no solo las festividades patrias, sino que se agregan el Día de las Madres, primeras comuniones, graduaciones, Navidad, etc. Como diría mi abuelita, de todas maneras, la calavera es ñata.

Desde mi balcón, pienso que hay que ver cómo se comportan las bolsas alrededor del mundo después de las elecciones de medio término en los Estados Unidos de América. Según las más recientes encuestas, que han sido publicadas por la cadena de televisión mas afín al actual presidente, el partido republicano podría perder la hegemonía de la cual goza hoy en día del congreso estadounidense.

Dependiendo de estos resultados y de lo que pudiera hacer el partido hoy en oposición, con una clara mayoría en ambas cámaras, pudiera darse un cambio en el timón de un barco que, se dice que está navegando en las turbulentas aguas que el propio capitán ha revuelto. De darse esta situación y dependiendo de nuevo, de cómo se maneja la oposición, podrían surgir varios escenarios que producirían o una inestabilidad más profunda o aquietar las aguas del mar en que se han montado.

De una manera u otra, en Panamá hay que ver muy bien lo que se nos viene encima, con unas luces bien largas. Según los informes de la contraloría, hay mejoras en ciertos sectores de la economía, pero hay otros en los que seguimos con notas preocupantes. Por un lado, se dice que la economía ha mejorado, aunque sea un poquito, pero por el otro lado, escuchas lo que se comenta en la calle que la misma cada día se pone mas dura.

Vemos exitosas giras al extranjero que eventualmente traerán inversiones al país, pero como hemos comentado anteriormente, hay que invertir en la micro, pequeña y mediana empresa. Lo que no se hizo después de la pandemia y se sigue sin hacer, ya es imprescindible. Hay que meterle la mano a estas empresas que son el verdadero generador de empleo en el país. La inversión extranjera, tan golpeada como ha estado, no será suficiente, por lo que hay que hacer una inversión sin tantos requisitos a estos pequeños empresarios, bajo una estricta supervisión para que, ellos puedan invertir y traducir ésta en plazas de trabajo.

La policía tiene que hacer el trabajo comunitario que se requiere, en las ciudades y sin preocuparse si es quincena o no. Ojalá nos escuchen, de lo contrario ya nos veremos en diciembre, lamentándonos de lo que se hubiera podido hacer, pero no se hizo.