Huella digital: importancia, efectos y prevención en la era digital
- 13/10/2026 00:00
El ciberespacio es un entorno virtual, en la que el cibernauta navega por internet, última expresión, acuñada por la bibliotecaria Jean Armour Polly (1990), porque se accede y explora diversos sitios, y a la vez se va dejando información personal, un rastro, creando lo que se conoce como “huella digital (gobar2026).
La huella digital, difiere de la huella dactilar, porque es permanente, difícil de borrar y todas las interacciones en la web o plataformas quedan registradas, es rastreable, permite seguir el historial de actividad del usuario, y crece y cambia de manera constante, y con ella se puede crear un perfil digital o definiendo la identidad digital (Monroy Mazón, 2017).
Hay huellas digitales de varios tipos: a) aquella que voluntariamente dejamos cuando buscamos y publicamos información o, la compartimos (huella digital activa), información que dejamos, puede ser consultada por cualquiera persona en cualquier momento, y b) la huella digital pasiva, aquella que puede darse por la recopilación de datos sin darnos cuenta, como son el historial de búsquedas y de visitas a sitios, o de datos del dispositivo, la dirección IP, o cookies y rastreadores.
Además, tenemos la huella digital correlacionada, generada por algoritmos que calculan tus hábitos de comportamiento, y preferencias de consumo, y sirven para identificar tu perfil de comportamiento, otras como, las huellas digitales ambientales (internet de las cosas), comercial, huella digital pública o privada.
De manera tal, que cuando usamos las redes sociales, como Instagram , sin pensar damos un clic,a lo que me gusta, y luego de ver ese producto, salen páginas referentes a ello, por lo que se ha derribado el mito que afirmaba que la plataforma escuchaba lo que hablaba el usuario, y su razón, es que los algoritmos, que son un conjunto de reglas que permiten resolver o realizar tareas, tienen una particularidad para analizar patrones y predecir nuestros gustos y comportamientos, a través, de la información personal, de las interacciones con likes, o por el contenido que incluimos o hacemos comentarios, y van creando un perfil de la persona.
Quizas, no se deja de pensar que el “Gran Hermano” del libro de George Orwell (1984) se ha hecho realidad con la huella digital que analiza y rastrea tus datos, te vigila perdiendo tu privacidad, en la que valga señalar, que las mayores huellas digitales son las de las redes sociales, en cuanto a espacios de almacenamiento de fotografías, aunque también está el uso de WhatsApp tanto por estudiantes como docentes (Serna Gonzalez, 2023)
Por otro lado, también la huella digital tiene relevancia por las afectaciones en los derechos humanos, en la reputación o credibilidad respecto la percepción que tienen los demás, en los derechos digitales, la dignidad humana, en los datos personales, la libertad de expresión y la discriminación.
A su vez, en materia de ciberdelincuencia tiene efectos, porque se cometen ciberfraudes, ciberacoso, suplantación de identidad, extorsiones, ciber secuestros, hackeos, usurpación de identidad, doxing, vigilancia digital por la geolocalización, entre otros.
En síntesis, resulta difícil no dejar una huella digital cuando se navega por internet (Serna González, 2023), aunque hay herramientas para minimizarlo, reglas útiles y normativas que lo regulan ( L 81/2019), aunque la clave es la prevención integral educativa que concientice en el ámbito escolar, familiar y profesional, sobre la huella digital promoviendo la cultura de la privacidad y de la identidad digital.