Inteligencia Artificial para el desarrollo humano
- 11/05/2026 00:00
Hay una preocupación compartida con respecto a la expansión e influencia de la inteligencia artificial (IA) en los asuntos cotidianos. Va desde exponer nuestras intimidades públicamente y la posibilidad de iniciar una guerra mundial con las poderosas armas que existen, conocidas o desconocidas, hasta tomar el control de la red tecnológica que controla el mundo y las actividades humanas.
Con la increíble cantidad de información que produce la población mundial mediante la investigación, el trabajo académico o creativo, el plagio se ha convertido en un asunto que merece atención para proteger el derecho de autor, la creatividad individual y de equipos de trabajo, y para que la historia coloque en su justa dimensión a los que merecen ser reconocidos. La IA atenta significativamente contra estos principios.
Primero, me refiero a un caso que resalté en julio del 2018, antes de la de la expansión de la IA. Escribí que: “Hace unos años, el reconocido escritor y periodista de CNN y de la revista Time, Fareed Zakaria, tuvo que pedir disculpas públicas por el plagio de un material de la revista The New Yorker que había utilizado en su columna el 20 de agosto de 2012. El material tenía mucho parecido a un artículo titulado ‘The case for gun control’, publicado en abril del mismo año por la historiadora Jill Lepore. Zakaria dijo: (...) ‘Tienen razón. Cometí una terrible equivocación. Es un lapsus serio y que es enteramente mi responsabilidad. Pido disculpas sin reservas a ella, a mis editores de la revista Time y a mis lectores’. Tanto CNN como la revista Time suspendieron al escritor Zakaria por algunos días mientras se investigaba (...) Lo que exime a Zakaria es que fue culpa de sus asistentes, los que colaboran con él en las investigaciones de sus trabajos”.
Recientemente, a finales de marzo de 2026, el diario The New York Times suspendió su relación profesional con el periodista y escritor Álex Preston, quien por varios años preparaba resúmenes de libros para el periódico. The New York Times explicó que la medida se tomó luego de una investigación que el periódico llevó a cabo como consecuencia de una denuncia de un lector o lectora que señaló “similitudes” entre la reseña del libro “Watching Over Her” de Jean-Baptiste Andrea y una reseña del mismo libro publicada en agosto del 2025 por Christobel Kent en el diario The Guardian.
Durante la investigación, Preston admitió haber utilizado IA para redactar la reseña y no haber detectado las secciones copiadas de The Guardian antes de enviarla. En un comunicado, The Guardian indicó haber recibido un comunicado de Preston en donde declaró estar “enormemente avergonzado” y haber “cometido un grave error”.
Alex Preston es un galardonado autor, periodista y académico británico nacido en 1979. Es autor de tres novelas: This Bleeding City, The Revelations e In Love and War; ademas de un libro de no ficción, As Kingfishers Catch Fire. Colabora habitualmente con The Telegraph, The Economist y Harper’s Bazaar. Reseña de libros para The Observer’s New Review, Financial Times y The Spectator. Preston es cofundador del Festival Literario de Corfú y mecenas del Festival Literario de Oxford, según su biografía oficial.
El portal bookriot.com comentó que: “Alex Preston cometió al menos dos errores. El primero fue confiar en la IA para generar el texto de una reseña de un libro. De las cosas en las que la IA es buena escribiendo, las reseñas de libros nuevos deben estar entre las menos destacadas: no solo es probable que el libro no forme parte del modelo de la IA, sino que, por su naturaleza, tampoco existe una gran cantidad de información disponible sobre él. Por lo tanto, cuando la IA busca información, recurre a un conjunto reducido de datos, lo que aumenta considerablemente la probabilidad de plagio evidente. En segundo lugar, Preston publicó la reseña en la revista de reseñas de libros más leída del mundo angloparlante, donde los lectores tienen más probabilidades tanto de leer la reseña como de haber leído otras reseñas del mismo libro”.
Otro caso de alto perfil, también reportado por el New York Times a mediados de abril de 2026, tiene que ver con la conocida e histórica firma de abogados Sullivan & Cromwell, que “se disculpó por haber presentado un documento judicial con citas falsas generadas por inteligencia artificial”.
La lección ha sido tenaz para Alex Preston y para la firma de abogados. También es una advertencia para los que utilizan la IA para preparar documentos con su firma y sin la verificación y las citas correspondientes. Aún no comprendemos el daño que la IA puede ocasionarnos personalmente o como grupos, pero lo positivo lo exponen los expertos y conocedores del tema, quienes aseguran que bien empleados, los beneficios pueden impulsar a la humanidad hacia niveles beneficiosos del conocimiento y de la inteligencia artificial para el desarrollo humano.