La Central, escenario de la vida urbana
- 25/03/2026 00:00
Un innovador plan impulsa la Alcaldía de Panamá que procura alcanzar una reestructuración integral de la avenida Central, sector conocido como la Peatonal y que se enfoca, entre otros aspectos, en rescatar las fachadas históricas anteriores a 1930 y fortalecer la movilidad. El proyecto incluye retirar cubiertas metálicas, restaurar estructuras, reordenar el comercio, mejorar aceras e iluminación.
El área que se involucrará en la propuesta va desde la Plaza 5 de Mayo, toda la avenida B y la Cinta Costera, que según fuentes informadas tendrá un costo de $17 millones. Se pretende remodelar las fachadas de unos 60 edificios, casi la mitad de los existentes, darle una imagen original y rescatar el encanto propio de la arquitectura poscolonial y sobre todo, del período neoclásico heredado de la presencia francesa en el Canal.
Originalmente, la famosa avenida era la manera de entrar al centro de la ciudad y salir de él. De intramuros y del arrabal se alcanzaba esta vía y las personas se movían a la periferia, rumbo a las fincas y sectores externos al bullicio de los barrios. También el tranvía se encaminaba sobre los rieles que se extendían por el medio de la ruta y luego por vía España hacia Carrasquilla.
Cuentan los cronistas e historiadores que esta avenida “surgió a mediados del siglo XIX como la calle de la Merced y luego avenida de las Monjas. También fue conocida como Calle Real. Además, que en la primera mitad del siglo XX, fue el epicentro de la vida social y económica, albergando almacenes de moda, cines, bancos y vendedores ambulantes”.
Esta condición le confirió el perfil de gran metrópoli a la ciudad, pese a su dimensión mínima. La cercanía del Canal y la llegada de naves a los puertos aledaños, la daban ese ambiente próspero que hacía que los viajantes recorrieran las aceras y se acercaran a los ventanales de almacenes como los de familias indostanas Salomón, Bhana, Jhangimal, Sol de la India y los grandes bazares franceses, estadounidenses, españoles y otros.
La llegada del siglo XX fue escenario de la conjunción de estilos arquitectónicos que dieron vistosidad a la avenida y a las calles colaterales en el Casco Antiguo, donde los estrechos pasillos se revistieron con balcones típicos de los estilos de moda. Inmuebles como La Pollera, la Fuerza y Luz, el Banco Nacional de Panamá, los cines Central y Cecilia, la Sociedad Española de Beneficencia y la Casa Müller resaltaban por su vistosidad.
Durante la gestión municipal de Mayín Correa, la célebre avenida vio cerrado el tráfico vehicular y se convirtió en una peatonal; sin embargo, no se detuvo la horrible plastificación de las fachadas, que los comerciantes consideraron como modernismo. Esto borró la imagen que había adquirido ese “centro” de la ciudad, que se vio trasladado hacia el sector bancario, alrededor de la vía España en los barrios de Bella Vista y sectores adyacentes.
Aunque en un primer momento, la peatonal atrajo al público, poco a poco se fue deteriorando al convertirse en un inmenso mercado no planificado y lleno de advenedizos, vagos y personas de mal vivir. El clima fue propicio entonces para el desarrollo de múltiples actividades que contradecían los objetivos con los que se había concebido esa zona citadina.
El deterioro de la que otrora fue la principal arteria urbana se produjo de manera progresiva: el aseo, los desechos sólidos, aguas residuales y la maledicencia han constituido el nuevo espacio que borró la imagen, orgullo de los capitalinos. Paradójicamente, este escenario ha impedido el surgimiento de nuevos centros comerciales modernos y áreas de recreo, lo que ha espantado al turismo que prefiere otros lugares de la ciudad.
El plan de la Alcaldía enfrenta varios retos que buscan devolver a la avenida Central su brillo de antaño, pero con la dinámica fisonomía del siglo XXI. No es un compromiso aislado del ente municipal solamente; debemos involucrarnos todos porque el espíritu de la avenida central nos debe reflejar como sociedad moderna y con perspectivas de desarrollo sostenible.