La época del algoritmo
- 16/04/2026 00:00
No todos entendemos qué es un algoritmo y su poder en la opinión pública, pero sí sabemos y practicamos el Facebocok, Istagram, X ( Twitter) y Tik tok, que son algoritmos o sistemas automatizados que aprenden tus intereses para personalizar lo que ves. De todos modos, para entender lo básico, un algoritmo de redes sociales es un conjunto de reglas y cálculos que decide que contenido mostrarte y en qué orden, priorizando la relevancia sobre el orden cronológico para mantenerte activo.
Cada vez que navegamos por redes, interactuamos con algoritmos, para nosotros herramientas útiles y prácticas que nos hacen percibir el mundo digital, así deciden que informar, que ver y que personas agregar a nuestras redes sociales.
Los efectos de los algoritmos son devastadores, su uso esta reproduciendo, sistematizando y magnificando los sesgos y estereotipos de género, raza, clase, orientación sexual y discapacidad a un ritmo alarmante.
Por ejemplo, la reciente viralización de los therians han ganado popularidad en el TikTok, Instagram y YouTube, es común ver adolescentes identificarse con animales no humanos, hoy es común ver jóvenes imitando movimientos y sonidos de animales, o corriendo a cuatro patas.
El fenómeno therians es un ejemplo perfecto de como los algoritmos y las redes, con una mezcla de interés político y económico, pueden fabricar una noticia de la nada. La viralidad de los therians, en manos de la derecha extrema, premian el escándalo en contra de las personas trans, de las personas LGTBIQ, atacan identidades disidentes y derechos conquistados, para tapar reformas ya conquistadas.
Igual ocurre con la guerra que provocó EEUU e Israel al atacar a Irán por el hecho de dominar el petróleo y el dominio del estrecho de Ormuz. Tildando a Irán como país terrorista y tener al mundo en peligro. Por tal motivo, en su ofensiva, Irán ataca los enlaces comunicativos y nodales, ese fue el caso de un centro de datos de Dubai.
A su vez, el uso de las redes sociales transforma la vida de niños y adolescentes, tienen efectos directos en la autoestima y el desarrollo emocional. El diseño de las plataformas prioriza la permanencia y la interacción constante, estableciendo rutinas que pueden influir en el modo en que los jóvenes piensan, sienten y se relacionan tanto consigo mismos como con el resto. .
En el universo digital, el algoritmo de una red social determina qué contenido aparece en el feed de cada usuario, priorizando los temas en los que cada persona demuestra mayor interés. El algoritmo no analiza en profundidad el contenido, sino el interés que yo demuestro a través del tiempo y la repetición de mis interacciones. Este mecanismo puede amplificar la exposición a imágenes de cuerpos y vidas idealizadas, logros espectaculares o estilos de vida inalcanzables, generando efectos en el desarrollo emocional..
En este entorno digital, la percepción de la vida ajena como perfecta y la propia como insuficiente se potencia y puede traducirse en ansiedad, depresión y baja autoestima, para un adolescente que está construyendo su identidad, esto implica una comparación permanente que puede generar ansiedad, favorecer la depresión y erosionar su autoestima.
Hoy, con el aburrimiento, angustia y desesperación, ya no parece haber espacio para tolerar el malestar,: ese vacío se llena rápidamente con otro estímulo digital. El exceso de estímulos digitales produce una atención fragmentada y una menor tolerancia a la frustración, lo que se traduce en dificultades para dinamizar responsabilidades académicas y proyectos a largo plazo.
Hoy debe retardarse al máximo la exposición a celulares sobre todo en niños y regular de forma estricta su uso en la escolaridad primaria, limitar el uso de celulares en el ámbito escolar y monitorear posibles episodios de cyberbullying. Por lo tanto se debe reservar espacios del hogar libres de dispositivos y fomentar la conversación sobre los contenidos que los niños ven e interactúan. Se debe promover la autonomía emocional y el desarrollo del pensamiento critico en los jóvenes usuarios.
En la actualidad se sobredimensionan los riesgos del mundo real y se cree que el mundo virtual podía ser un reemplazo seguro, sabemos que no es así, que el mundo virtual tiene potenciales riesgos, especialmente sobre la salud mental de todos, hay que actuar ya.