La literatura panameña actual: auténtico corpus artístico
- 18/09/2026 00:00
(Dedico estos juicios de valor a todos y cada uno de nuestros actuales escritores nacionales). Comenzar la escritura de un texto periodístico como éste afirmando algo que parece obvio no es necesariamente una redundancia ni una trivialidad, sino más bien –al menos en este caso– una deliberada reiteración no pocas veces indispensable. Sobre todo cuando hay detrás una acuciante intención didáctica que, a mi juicio, se justifica en sí misma desde su propia motivación: hacer docencia en el proceso mismo de estarla haciendo, en beneficio de lectores atentos como los de La Estrella de Panamá.
Así que, revisando hacia atrás en el tiempo, resulta que vengo haciéndolo de un modo u otro nada menos que desde inicios de la década de los sesenta del siglo xx en este mismo periódico y, en ciertas épocas, también en otros medios informativos y literarios locales e internacionales...
Y es que cada día de cada año de cada década que transcurre el fenómeno de la creación literaria encuentra nuevos nichos y por tanto estimulantes razones de ser que justifican sin ambages su acuciante desarrollo casi que cotidiano (o sin el “casi”). ¡Tal es el auge que hemos tenido en tiempos recientes quienes creamos como una forma de conocimiento, indagación y vislumbre con intenciones tanto artísticas como sociológicas!
Eso que solemos denominar Realidad no siempre es transparente ni necesariamente única en sus connotaciones. Tampoco es comprensible como una sola pieza sin fisuras ni mucho menos, aunque a ratos parezca serlo... Porque bien visto el asunto, lo real puede serlo tanto como lo irreal dependiendo del enfoque, la sensibilidad y la capacidad creativa de quien escribe. ¡Así de complejo es el asunto!
Dicho lo anterior, me animo a proponerle al lector de este texto una amplitud de criterios y de miras que a menudo no siempre están presentes al leer, y a veces ni siquiera al escribir. Una versatilidad que resulta indispensable para realmente comprender y aterrizar sólidamente en el fenómeno. Cierto grado, pues, de “porosidad”, tanto al momento de leer como al escribir.
Dicho lo anterior, propongo que entremos poco a poco en el estudio de la más reciente literatura panameña e hispanoamericana en general, examinando sus aristas, sus vertientes. Y que lo hagamos de cara al orgullo de saber que nuestras letras actuales ya han alcanzado un grado superior de calidad artística, digna de una mucha mayor divulgación. y estudio crítico. No de otro modo podremos dar en el clavo de la diversidad y trascendencia de no pocos de nuestros actuales cuentistas, poetas y novelistas, por ejemplo. De una literatura que ya puede considerarse un auténtico corpus artístico siempre y cuando examinemos su variedad y propósitos como logros del talento individual de sus creadores.
Por algo existen ya importantes antologías que ofrecen una amplia y variada selección de cuentistas y poetas del Panamá actual y del pasado: esa no es una simple casualidad. Se trata de un hecho verificable, susceptible de hacernos sentir orgullosos de lo que somos los escritores -mujeres y hombres- que hoy, más que nunca, incursionamos en manifestaciones muy presentes del quehacer escritural.
Entre los poetas actuales, me atrevo a mencionar: Manuel Orestes Nieto; Salvador Medina Barahona; Porfirio Salazar; Giovanna Benedetti; Javier Alvarado; Eyra Harbar; Consuelo Tomás Fitzgerald; Jaiko Jiménez; Mar Alzamora-Rivera, Jhavier Romero; y Aura Sibila Benjamín.
Entre los cuentistas: Moravia Ochoa López; Pedro Rivera; Beatriz Valdés Escóffery; Giovanna Benedetti; Justo Arroyo, Ernesto Endara; Danae Brugiati Boussounis; Félix Armando Quirós Tejeira; Melanie Taylor Herrera; Dimitrios Guianareas; Olga de Obaldía; Carlos O. Wynter Melo; Roberto Pérez-Franco; Eduardo Jaspe Lescure; Marco Ponce Adroher; Allen Patiño; Claudio De Castro; Lissete Lanuza Sáenz; Enrique Jaramillo Levi; Nicolle Alzamora Candanedo; Pedro Crenes Castro; Ela Urriola; Melitón Esquina; Isabel Herrera de Taylor; Sonia Ehlers, Rogelio Guerra Ávila; Gonzalo Menéndez Gonzalo ; Vilma Calserón y Carlos Fong.
Y entre los novelistas, a mi juicio sobresalen: Rogelio Guerra Ávila, Juan David Morgan; y Osvaldo Reyes. Todos dignos de estudio y admiración por su constante labor creativa en nuestro medio.