La lucha de los sindicatos no es solo laboral; también es social
- 15/04/2026 00:00
El 2025 tiene que quedar grabado en la historia nacional panameña como un año donde los gobernantes irrumpieron en contra de los derechos de las y los trabajadores. Se violentó la libertad sindical. Hubo separación de compañeras y compañeros educadores, encabezada por el dirigente magisterial Diógenes Sánchez, y 298 de ellos fueron separados injustamente sin pagarles absolutamente nada.
Hasta el día de hoy se mantienen separados pese a que se han llevado a cabo todas las diligencias legales para su reintegro. En las bananeras, más de 5000 trabajadores siguen sin ser reintegrados; y aproximadamente 100 de ellos tienen orden legal de reintegro y no lo han hecho.
En el caso del Suntracs, hoy se encuentran exiliados Saúl Méndez y Erasmo Cerrud, asilados en la Embajada de Nicaragua. Un compañero detenido en La Gran Joya. Y 115 compañeros están mencionados en la carpetilla de ellos; 6 están individualizados para ser llamados a juicio y solicitar causa compleja. Hoy, en condición de arresto domiciliario, los compañeros Genaro López y Jaime Caballero, quienes tienen el país por cárcel.
En el caso de Abdiel Betancourt, José Palacios, María Cordero, Katia Caballero, Ariel Rodríguez y Jaime Caballero, tienen impedimento de salida y tienen que presentarse a la Fiscalía una vez por semana. Además, 14 casos abiertos a nivel penal, laboral, y cerca de 140 compañeros y compañeras tienen la espada de Damocles sobre su cabeza.
El sindicato Suntracs es una organización constituida mediante resolución número 20 del 25 de abril de 1973, por medio de la cual el Órgano Ejecutivo Nacional otorga personería jurídica al Sindicato Único Nacional de Trabajadores de la Industria de la Construcción y Similares.
El querer hacer ver que los que luchan se han ido más allá de la lucha laboral —como, por ejemplo, la lucha contra la Ley 462 (Caja de Seguro Social), el memorándum de entendimiento que permite el establecimiento de 3 bases militares estadounidenses en nuestros territorios después de haber sacado 14 bases militares y mantener la consigna demandada por los mártires de enero de 1964 que, junto al pueblo, demandaban BASES NO, además de la explotación minera—, que el pueblo panameño en las luchas en las calles logró derogar el contrato minero.
Desde el inicio de la República se ha luchado por reivindicaciones económicas, laborales y sociales. Es importante señalar aquellos hechos históricos llevados a cabo por el movimiento sindical y por el movimiento social panameño.
En 1947 se dio una participación masiva de mujeres contra la aprobación del Convenio Filós-Hines, el cual pretendía mantener los 136 sitios de defensa en el territorio finalizada la Segunda Guerra Mundial. Se participa en una movilización en 1948 masiva contra el alto costo de la vida, producido por el acaparamiento de los productos de primera necesidad.
El periodo de 1950 a 1958 se caracteriza por la persecución por parte de los gobiernos de turno a todas las organizaciones de carácter democrático, sindicatos, profesionales, estudiantiles y civiles, de tal manera que la lucha sindical en ese periodo sufrió un desmedro. Y las acciones de los sindicatos, o mejor dicho, actividades, se circunscribían a mantener en vigencia la legalidad para no perder la personería jurídica.
En este mismo marco se da, en 1958, la siembra de banderas y, en 1959, la marcha del hambre y la desesperación que parte de Colón a la ciudad de Panamá. Cabe destacar que en la reciente audiencia de intento de disolución del Suntracs, llevó 50 testigos, mientras que el Mitradel solo llevó a 5 testigos, demostrando la poca contundencia que tiene la aberrante solicitud de disolución de un sindicato, acción que pareciera que estuviéramos saliendo de la caverna.
En la audiencia, la jueza manifestó que todos los hechos de la demanda están sujetos a prueba, lo que indica que, hasta este momento, nada está probado. Resaltamos la participación del Dr. Rolando Murgas Torraza como parte del equipo legal del Suntracs, dado que él representa el conocimiento, la experiencia a nivel laboral en Panamá y en el plano internacional.
Este primero de mayo hay que redoblar esfuerzos de todos los compañeros y compañeras que han sido separados de sus puestos y que están judicializados, y por el derecho a la libertad sindical y a tener una patria libre y soberana.