La relación semiótica del personaje histórico
- 09/04/2026 00:00
El personaje histórico es aquella figura de tiempos pasados que logró con sus actos y con base a las condiciones materiales de la época, hacer cambios transcendentales en la dinámica sociohistórica, sociopolítica, y geoeconómica de la sociedad en la que vivió, estos cambios por lo general son aportaciones que derivan en un desarrollo en torno al progreso de la humanidad.
También es considerado un personaje histórico aquel que generó controversias, o desgracias por la sencilla razón de generar un cambio en el panorama político y social de la época, por ejemplo: Hitler, que conquisto casi toda Europa durante la Segunda Guerra Mundial, creó un ejército poderoso, nuevas tácticas de guerra, y cometió genocidio contra el pueblo judío en Europa, considerado uno de los momentos más crueles de la historia de la humanidad.
También pueden ser considerados personajes históricos Manuel Antonio Noriega dictador en Panamá, o Jorge Rafael Videla dictador en la Argentina, ambos responsables de masacres y desapariciones tanto en Panamá como en Argentina durante la década de los 70 y 80 del siglo XX. Si por supuesto, son considerados personajes históricos, porque fueron actores sociales que sentaron la bases para un cambio político y social de los contextos políticos de sus países.
Entonces ¿Cómo deben ser recordados estos personajes que cometieron actos de crueldad? Para ello he articulado mi teoría con base a dos ejes epistemológicos:
1. La relación semiótica del personaje histórico.
2. Teoría del homenaje hacia al actor histórico.
La relación semiótica del personaje histórico:
La semiótica es la rama científica que estudia los signos, símbolos e ideas, y también estudia cómo y de qué manera se transmiten la ideas de esos signos y símbolos a la sociedad; es decir, si esos signos y símbolos son de una influencia positiva o negativa, con base a una o a la otra influyen en el desarrollo histórico de las sociedades, generando cambios que beneficien a las sociedades, o generando conflictos en las mismas.
Entonces la relación dialéctica de personajes históricos como: Adolfo Hitler, Manuel Antonio Noriega y Jorge Rafale Videla, son de una semiótica negativa porque tras sus figuras hay una idea de crueldad, antidemocracia y asesinatos, sin embargo, podemos dialéctizar su rol en la historia como cambios sociopolíticos que crean conciencia en la población para no cometer los mismos errores del pasado al no dar cabida a personajes parecidos a ellos en el presente.
Al tener claro la relación semiótica de estos personajes se deriva la siguiente teoría, que tiene una esencia ontológica muy propia de los roles de los personajes históricos en la actualidad: La teoría del homenaje hacia al actor histórico.
La teoría del homenaje hacia al actor histórico.
La teoría del homenaje hacia el actor histórico tiene que fundar una epistemología que sostenga que los actos y decisiones de ese actor histórico debe generar cambio de trascendencia en beneficio de la sociedad pongamos un ejemplo puntual: Mahatma Ghandi en la India, que luchó contra el colonialismo inglés, con base una articulación política donde devino una desobediencia civil pacífica y de no cooperación a las instituciones coloniales británicas logrando gradualmente, la independencia de la India del Imperio Ingles, este tipo de hitos logra un axioma ético en el personaje que deriva en virtud, virtud entendida como el posicionamiento coherente ante la historia, estar a su altura con una moral inviolable frente a los conflictos de las sociedades y que la misma se resuelva en el marco de la paz social. Si no se tiene esa virtud, el personaje histórico no puede acceder al homenaje como actor histórico.
Sin duda Adolfo Hitler, Manuel Antonio Noriega y Jorge Rafael Videla no puede acceder bajo ningún concepto al homenaje histórico y menos ser recordados como grandes personajes históricos. El homenaje al personaje histórico es cristalizado en el presente como: Poemas en su honor, eventos solemnes a su memoria, retratados en bustos, libros que retraten sus logros, ser pintados en murales, murallas, cuadernos, suéteres, porque la historia misma les ha hecho justicia por su legado.
Al contrario de personajes como Adolfo Hitler, Manuela Antonio Noriega y Jorge Rafel Videla no pueden tener estas prerrogativas porque han sido condenados por la historia, no todo personaje histórico es digno del homenaje histórico, solo debe ser mencionados como parte de un engranaje que sucedió un cambio de un panorama histórico de una sociedad, pero de ninguna manera rendirles homenaje.
Estas acepciones del personaje histórico, que se divide axiomáticamente en la relación semiótica del personaje histórico y la teoría del homenaje hacia actor histórico son de imperante necesidad en la enseñanza en los colegios para que deriven en una conciencia crítica del estudiante y de su develamiento teórico de su realidad material.