Los cinco clavos
- 08/07/2026 00:00
Se marchó Xu Xueyuan, exembajadora china. Reconociendo la derrota que describiré aquí, su país no enviará un reemplazo de igual rango. Se quedará un encargado de negocios. Ella atestiguó cómo cinco clavos remacharon el ataúd de nuestras relaciones.
Me llamo Joaquín. Nacido y criado en Río Abajo hace 67 años, soy chino y tan panameño como lo son un guna, un chombo o un cholo.
“¡Hey, paisano, dame una soda ahí!”. Así me saludaban mis clientes de calle 11 y, cuando yo era un pelaíto, mi mamá me explicó que los chinos llegamos en 1854. Comiendo mafas y chupando salaítos dijo: “tu tatarabuelo llegó para trabajar en el ferrocarril. Después sus hermanos para el fracasado canal francés y el exitoso canal gringo”.
La situación ha cambiado. Mi hijo, que sí fue a la universidad y tiene varios títulos, es un analista profundo. Repasó que, hace casi diez años, al inicio de las relaciones diplomáticas entre China y Panamá, concretadas por el expresidente Varela, no se anticipaban los eventos geopolíticos actuales. Me enumeró los hitos.
En 1978 Deng Xiaoping, arquitecto de la China moderna, aplicó reformas en su país. Usó una analogía: “no importa el color del gato, sino que cace ratones”. Ya entiendo el pragmatismo de sus palabras. El color del gato simboliza la ideología (socialismo o capitalismo) y la caza es lograr resultados concretos (mejorar el nivel de vida de la gente).
Luego, en 2001, China ingresó a la OMC apoyada por el interés gringo de hacer negocios redondos. Muchas empresas (Nike y Apple, son dos ejemplos), entendieron entonces a qué se refería Deng: Estados Unidos aportaba los ricos mercados de consumo y China las fábricas de bajo costo. Y fue así que todos nos acostumbramos a los precios bajos.
En 2020, el presidente Trump dijo: “convertiremos a Estados Unidos en la superpotencia manufacturera del mundo para acabar con nuestra dependencia de China de una vez por todas, ya sea desacoplándonos o imponiendo aranceles”. En lo que va de su segundo mandato, aplica lo necesario para hacer grande a Estados Unidos nuevamente, argumento y nombre del movimiento MAGA, que le apoyó políticamente.
Entonces, ¿cuáles son los clavos a los que me refiero en el primer párrafo?
El primero en febrero de 2025. Dos días después de la visita que nos hizo el secretario de Estado, Marco Rubio, anunciamos que no renovaríamos nuestra adhesión a la “Iniciativa de Franja y la Ruta”, proyecto chino global de infraestructura.
El segundo, con el tren Panamá-David-Frontera. Si bien fue el expresidente Cortizo quien pisó un poco el freno al plan de que el proyecto fuera chino, fue el presidente Mulino quien paró en seco el rol de ese país, pues serán solo empresas norteamericanas y europeas las participantes.
¡El tercer clavo fue declarar inconstitucional la concesión de Panama Ports, vinculada al conglomerado hongkonés CK Hutchinson... remachado treinta años después!
El cuarto fue la remoción de las torres de comunicación de Huawei, para reemplazarlas por “tecnología estadounidense de confianza”.
Finalmente, hay un quinto clavo literalmente demoledor. Para afectar la moral de la comunidad china, apelando a deterioro estructural: en diciembre de 2025, la Alcaldía de Arraiján derribó el monumento dedicado a ella, situado en el Puente de las Américas. Muchos, mi hijo entre ellos, lo consideran un atropello exagerado, pues un país puede cambiar su política exterior, sin maltratar la memoria de quienes ayudaron a construirlo.
La realidad económica y comercial es que Estados Unidos y China se necesitan, pero ahora en un modelo caracterizado, como nunca antes, por una tensa desconfianza. Y, refiriéndose a dicha tensión, el presidente Mulino dijo en noviembre de 2024 con gran enjundia: “Desde que estaba en la escuela me decían que no me meta en pelea de grandes”.
También la realidad económica y comercial es que Estados Unidos es, desde nuestra independencia, nuestro socio más importante. Con cabeza fría yo concluyo diciendo que: con sabiduría podremos administrar bien un conflicto internacional que no depende de nosotros, para encontrar la manera de que rinda beneficios al pueblo panameño.