Los propósitos de Alfred Nobel

Imagen tomada de Wikipedia
  • 19/10/2026 00:00

Recordemos: Alfred Nobel, el químico, ingeniero e inventor sueco de la dinamita, quien falleció el 10 de diciembre de 1896, dejó firmado desde el 27 de noviembre de 1895 su testamento en la cual la mayor parte de su fortuna financiaría premios para quienes “otorgaran el mayor beneficio a la humanidad”.

En 1900 se creó la Fundación Nobel para “gestionar los bienes y administrar los premios”, otorgando los primeros premios en 1901. El testamento de Nobel estableció cinco categorías: 1- Física, 2- Química, premios escogidos por la Real Academia Sueca de Ciencias, 3- Medicina, escogido por la Asamblea Nobel De Medicina del Instituto Karolinska, 4- Literatura escogido por la Academia Sueca de Literatura y: 5- el Premio Nobel de la Pa: escogido por un comité elegido por el parlamento noruego.

El Premio de Economía se instituyó en 1968 como el sexto galardón. Su título oficial es: “el Premio del Banco de Suecia (Riskbank) en Ciencias Económicas en Memoria de Alfred Nobel”, y “fue creado por el Banco Central de Suecia para conmemorar su 300º aniversario y se concedió por primera vez en 1969. Técnicamente no es un Premio Nobel, aunque sigue los mismos principios”. Los Premios Nobel se han convertido, sino en los más importantes, en uno de los galardones más importantes del mundo.

Entre el 5 y 12 de octubre pasado se anunciaron los galardonados para este año 2026: Karl Deisseroth, Peter Hegemann y Georg Nagel comparten el Nobel de Medicina “...por sus descubrimientos sobre canales iónicos controlados por la luz y ontogenética”. El Nobel de Física fue otorgado a Francis Halzen. La información señala que: “Halzen se dio cuenta de que el hielo del Polo Sur podía usarse para rastrear neutrinos, y presentó la idea en 1988. IceCube, un kilómetro cúbico de hielo equipado con sensores de luz se terminó en 2011. Lideró una colaboración internacional de más de 450 personas y es el primer ganador único del premio de Física desde 1991.

El 7 de octubre se anunció los ganadores del Nobel de Química: Henri B. Kagan y Kenso Soai quienes fueron reconocidos “...por descubrir efectos no lineales y autocatálisis en síntesis orgánica asimétrica” para los que entienden de esos asuntos. La canadiense Anne Carson fue galardonada este año con el Premio Nobel de Literatura. La poeta y escritora “... fue reconocida por su obra que aborda la tradición clásica de forma lúdica y crea nuevas formas para la literatura contemporánea. Es conocida por traducciones de literatura griega clásica, libretos de ópera, crítica y novelas en verso como Autobiografía de Rojo”. Y, finalmente, este año el premio Nobel de la Paz, anunciado el 9 de octubre fue para la jurista sudafricana de 85 años, Navanethem “Navi” Pillay “... reconocida por sus esfuerzos para promover la paz y el derecho internacional, desde defender activistas antiapartheid hasta desempeñarse como jueza en el Tribunal Penal Internacional para Ruanda y la Corte Penal Internacional”. Hasta allí las categorías originales.

El galardón este año para las Ciencias Económicas fue para Robert E. Hall y Michael Woodford otorgado “... por las bases microeconómicas de la estabilización macroeconómica. El presidente del comité dijo que su trabajo proporcionó una base teórica estable para los modelos que ahora utilizan los bancos centrales y los gobiernos. Sus modelos ayudan a mostrar cómo una política fiscal y monetaria oportuna puede suavizar los auges y las caídas”, también para los que entienden de estas cosas.

La visión de Alfred Nobel a casi 131 años de su muerte y de conocido los detalles de su testamento es de gran importancia y aún tiene que ver con procurar mejores condiciones de vida. Los estudios en la física, química, medicina, la creación literatura y la tan elusiva Paz regional o mundial, evidentemente contribuyen de alguna manera al mejoramiento de la condición humana.

Tengo serias dudas sobre teorías económicas y su influencia para bien en el quehacer económico mundial. Solo hay que mirar la situación económica de distintas poblaciones, incluso en los llamados países desarrollados, para percatarse de qué las “ciencias económicas” y sus diversas teorías, no redundan en beneficio de la mujer ni del hombre común. Cada año que pasa, entre premio y premio, la situación de supervivencia de miles de millones de personas alrededor del mundo se hace más difícil.

No soy tan ingenuo como para no saber qué de las otras disciplinas: la física, la química y la medicina, se han invertido y se seguirán invirtiendo miles de millones de dólares con el objetivo de aprovechar los resultados de las investigaciones, comercializarlos y sacar el mayor provecho económico. Pero siempre hay que pensar que existen individuos e instituciones filantrópicas alrededor del mundo que, de igual manera, realizan los esfuerzos para que los derivados de estas investigaciones premiadas, lleguen y beneficien a las poblaciones vulnerables y más necesitadas, particularmente del Sur Global.

Me quedo con la literatura, Esa oferta de creatividad humana que nos retrata de diferentes maneras. Su hermosura en la poesía, el cuento, la novela o el ensayo... La realidad presente y pasada desde muchas perspectivas. Eso quedará para que futuras generaciones puedan vernos de otra manera.

* El autor es comunicador social