Más cárceles no resuelven delincuencia
- 18/01/2026 00:00
Parece que la visión de todos los gobiernos de turno y sus ministros de gobierno y justicia en torno a la delincuencia es la represión más no la prevención.
Prevenir la delincuencia gira en torno a muchos factores y algunos de éstos se encuentran en la desintegración familiar y los modelos de familias conocidos como “disfuncionales”.
Mientras el tema de la falta de oportunidad para la juventud, salarios dignos, atención al problema de la violencia intrafamiliar, la corrupción sin castigo en las altas esferas del gobierno, la ausencia de docencia espiritual y moral en escuelas y universidades se sigan dando estaremos “lloviendo sobre mojado” y el tema de la resocialización seguirá en la línea de la propaganda y la taquilla para los ministros de Seguridad que en su mayoría fueron nombrados por fidelidad política más no por capacidad.
Cada cárcel nueva que se inaugura independiente de su epíteto de “más humana” sigue siendo un encierro y dentro de sus estructuras se seguirán reproduciendo los mismos vicios y reclutamiento al mundo del hampa, igual que en una cárcel “vieja”.
¿Es que acaso esto no lo saben la ministra Montalvo y sus flamantes asesores? ¿Por qué no muestran las estadísticas reales de cuántos detenidos (as) que lograron su libertad regresan al “encierro de las cárceles”? Sencillo porque se ha convertido en una forma de vida y a muchos hasta les encanta la transición breve entre la libertad y el cautiverio. Es una suerte de subcultura que impera en casi toda Latinoamérica.
Cuando los cárteles de la droga se toman las cárceles con sus jugosas ofertas a custodios, policías y funcionarios, que puede hacer “el show de la resocialización”? casi nada.
Es lamentable que la improvisación, la incapacidad, la politiquería, la falta de voluntad y la ausencia de un análisis y programas serios en torno a el tema de la delincuencia se sigan tomando los espacios en los medios de comunicación y sigamos profundizando aún más el tema de la violencia en nuestro país. Señores entiendan que a mayor cantidad de cárceles aunque parezcan castillos sigue representando un rotundo fracaso como sociedad.