Nadie quiere hablar de presupuesto en la UP

Archivo | La Estrella de Panamá
  • 20/04/2026 00:00

Duele, en verdad, que la madurez administrativa y financiera no formen parte del diccionario interno en la Universidad de Panamá (UP). Son conceptos que han sido borrados intencionalmente para que no surjan efectos negativos contra las diversas campañas políticas que ya merodean por todos los rincones de la máxima casa de estudios superiores del país.

Resulta que la UP recibió un fortísimo recorte presupuestario para el presente año 2026, que es de casi $100 millones, o sea, un 25% en comparación con el presupuesto del año pasado. Para comprender un poco qué implica esta acción, presentemos una analogía: si mi salario es de $800 mensuales y me rebajan $200, no es difícil imaginar la debacle monetaria que surgirá de la noche a la mañana.

Para ser más precisos, el Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) recomendó un presupuesto de $317,5 millones para la UP en 2026, lo que representa una reducción de $95 millones frente a los $412 millones solicitados.

Este recorte, de casi el 23%, limitará la contratación de personal, la inversión en infraestructura, suspensión de carreras y, de seguro, reduciría el ingreso de nuevos estudiantes.

Hasta ahora, ninguno de los candidatos para ocupar la rectoría durante el periodo 2026-2031 ha abierto un poquito la boca para referirse a este candente tema en particular. José Emilio Moreno, Migdalia Bustamante, César García y Denis Chávez, entre otros que se perfilan para ser el sucesor de Octavio Méndez Pereira, solo hablan de planes de estudios, paisajismo del campus, nuevas carreras, salarios de los docentes, mejores condiciones para los administrativos... y nada más.

Me han contado fuentes fidedignas dentro de la UP —pero me resisto a creerlo— que los precandidatos o candidatos para la rectoría se pusieron de acuerdo para no tocar el tema presupuestario, pues es una bomba que estallaría en los rostros de todos estos catedráticos.

Sin embargo, para no perder la objetividad, la principal persona que, desde ya, debe ofrecer explicaciones a los tres estamentos básicos (docentes, administrativos y estudiantes) de la entidad educativa, es el actual rector Eduardo Flores Castro, quien, según las mismas fuentes citadas, dedica ahora la mayor parte de su tiempo para impulsar la candidatura del actual vicerrector Académico, José Emilio Moreno. Ambos, Flores y Moreno, son cuates —al estilo mexicano—, dado que, desde tiempos inmemoriales, son colegas en la Escuela de Física de la Facultad de Ciencias Naturales.

Para una institución que está próxima para calificar como megauniversidad (en cualquier momento rebasará los 100 mil estudiantes), cada centavo cuenta. El dinero público debe ser manejado con extremo cuidado. Más aún cuando el recorte presupuestario de este año 2026 obligará —quieran o no— a tomar medidas extraordinarias como contención de gastos, congelamiento de partidas, recorte de salarios, despido de personal, etc.

Los dignatarios de la UP saben a la perfección que solo tienen dos vías para enfrentar la situación presupuestaria: o recortan gastos o aumentan los ingresos (como es el caso de la matrícula). Los dirigentes universitarios conocen a carta cabal que no servirá de nada rogar al Órgano Ejecutivo para recibir más plata.

Estamos ya casi a mediados de marzo y —no me canso de repetirlo— los directivos de la UP muestran una total falta de respeto para sus tres estamentos, en general, y la sociedad panameña, en particular.