Nueva York se prepara para una semana que puede cambiar la carrera por la Secretaría General

Organización de Naciones Unidas. Cedida
  • 21/09/2026 00:00

Septiembre vuelve a colocar a las Naciones Unidas en el centro de la atención mundial. Desde el 18 al 28 de septiembre, Nueva York recibirá nuevamente a los jefes de Estado y de Gobierno para la Semana de Alto Nivel de la Asamblea General, en un momento en que la Organización enfrenta algunos de sus mayores desafíos y, al mismo tiempo, avanza hacia la selección de quien estará al frente de ella durante los próximos cinco años.

La selección del próximo Secretario General todavía no ha entrado en su fase final, pero el calendario comienza a adquirir un peso propio. Aunque el proceso puede prolongarse hasta diciembre, la presencia simultánea en Nueva York de buena parte de los principales líderes mundiales convierte la próxima Asamblea General en un momento relevante para las conversaciones que acompañarán la contienda.

La retirada de Michelle Bachelet anunciada este sábado 19, tras aparentemente no haber obtenido apoyos suficientes durante el último sondeo, confirma que la carrera está entrando en un momento decisivo. Durante las últimas semanas, además, el proceso ha continuado incorporando nuevos nombres y perfiles, mientras los candidatos existentes avanzan en la construcción de los apoyos que necesitarán para llegar hasta el final.

Entre las nuevas candidaturas se encuentra la de Olara Otunnu, de Uganda, antiguo Subsecretario General de las Naciones Unidas y ex Secretario General Adjunto para los Niños y los Conflictos Armados. Su trayectoria combina experiencia diplomática, trabajo dentro del sistema de Naciones Unidas y participación en asuntos vinculados con la prevención de conflictos, la protección de civiles y la agenda de desarrollo.

Otunnu se incorporó a la contienda en julio y posteriormente participó en los diálogos interactivos con la Asamblea General y el Consejo de Seguridad, donde expuso algunas de sus prioridades para la Organización, incluyendo la prevención de conflictos, la reforma institucional y los nuevos desafíos asociados a la inteligencia artificial y la tecnología.

Poco después se sumó Ivonne Baki, nominada por Tonga. Diplomática y política ecuatoriana, de ascendencia libanesa, con experiencia en el servicio exterior, la academia y la vida pública de su país, Baki amplió nuevamente el número de aspirantes y confirmó que, mientras el proceso avanza, todavía existe espacio para nuevas candidaturas. Su incorporación añadió otra presencia latinoamericana y caribeña a una competencia que ya contaba con varios perfiles provenientes de la región: Carolyn Rodrigues-Birkett, de Guyana; Rebeca Grynspan, de Costa Rica; Rafael Grossi, de Argentinay María Fernanda Espinosa, de Ecuador.

La presencia de varias mujeres latinoamericanas y caribeñas ha reforzado una posibilidad que ha adquirido mayor visibilidad en la conversación entre los Estados: que la próxima Secretaria General pueda ser, al mismo tiempo, la primera mujer en ocupar el cargo y la primera persona de América Latina y el Caribe en hacerlo desde Javier Pérez de Cuéllar. Mientras tanto, el Consejo de Seguridad ha continuado con las consultas informales que permiten a sus miembros conocer las posiciones de los candidatos y medir el respaldo que cada uno puede reunir. A medida que avanza el calendario, estas consultas adquieren mayor relevancia para que los candidatos identifiquen con mayor claridad sus apoyos y determinen si estos son suficientes para sostener sus candidaturas en las etapas decisivas del proceso. Es precisamente en este punto donde la próxima Semana de Alto Nivel puede adquirir una importancia particular.

Durante estos días, presidentes, primeros ministros, cancilleres y altos representantes estarán reunidos en Nueva York. Las reuniones bilaterales y regionales, los encuentros multilaterales y los contactos informales propios de esos días permitirán abordar directamente asuntos que, en otras circunstancias, requieren semanas o meses de gestiones diplomáticas.

Para los candidatos, será también una oportunidad para conocer con mayor precisión hasta dónde llegan sus apoyos. Las próximas semanas serán importantes para determinar qué candidaturas pueden trascender sus apoyos naturales y construir una base suficientemente amplia entre los Estados miembros, especialmente los cinco miembros permanentes del Consejo de Seguridad con capacidad de veto: China, Estados Unidos, Francia, Reino Unido y Rusia. En este contexto, las Naciones Unidas necesitan también una dosis de certeza. La Organización atraviesa un período marcado por crisis internacionales, dificultades financieras, divisiones geopolíticas y debates sobre su capacidad de adaptación.

El próximo Secretario General tendrá que asumir el cargo con la antelación suficiente para prepararse para asumir el cargo con la capacidad de mantener el diálogo entre el Norte y el Sur y, al mismo tiempo, responder a crecientes demandas de eficacia y reforma. Por eso, la Semana de Alto Nivel puede convertirse en el punto de inflexión de una carrera que, hasta ahora, ha transcurrido principalmente entre consultas, presentaciones y señales diplomáticas. El proceso de presentación de candidaturas permanece abierto y todavía hay margen para cambios, pueden surgir nuevos aspirantes, evolucionar los apoyos y extenderse la contienda durante los próximos meses. Resulta evidente que, con los líderes del mundo reunidos en Nueva York, la carrera por la Secretaría General entrará en el momento de las definiciones, ¿Veremos más candidaturas retirarse - o sumarse - durante esta semana?