Panamá promueve en la ONU soluciones a la crisis de Haití
- 22/02/2026 00:00
La República de Haití, con doce millones de habitantes y una compleja historia desde su independencia de Francia en 1804, se enfrenta a una crisis sistémica —institucional, de seguridad, económica, social y medioambiental— en la última década. Los orígenes de la misma provienen del trágico terremoto de 2010, con más de trescientas mil víctimas mortales, que desestabilizó a la nación caribeña. En 2026, las pandillas —organizaciones criminales que controlan el 80 % de la capital, Puerto Príncipe— han convertido el territorio haitiano en una base en el Caribe para el narcotráfico, la trata de personas y el tráfico de armas.
La amenaza para la seguridad regional se ha incrementado a tal punto que Estados Unidos ha desplazado este mes de febrero a tres buques de guerra a la bahía de Puerto Príncipe, en una clara señal a los líderes de las pandillas y a los distintos actores involucrados en la crisis haitiana.
La creciente posibilidad de una oleada migratoria, con las playas de Florida a 700 millas, ha puesto en alerta tanto a la Casa Blanca como al Departamento de Estado de EE. UU. Panamá, ante la crítica situación humanitaria en la nación caribeña, ha tomado la iniciativa para construir una coalición internacional a favor de Haití.
En Nueva York, Eloy Alfaro de Alba, respetado y experimentado embajador representante permanente de Panamá ante Naciones Unidas, ha logrado la aprobación de una resolución el pasado septiembre en el Consejo de Seguridad de la ONU para afrontar los desafíos más urgentes en Haití: crisis alimentaria, combate a la criminalidad y celebración de elecciones libres.
Esta resolución ha sido fruto de complejas y arduas negociaciones entre los 15 Estados miembros del Consejo de Seguridad, que han sido exitosamente lideradas por Panamá, abriendo un panorama esperanzador para Haití. El nuevo embajador de Estados Unidos ante la ONU, Mike Waltz, en su intervención ante el Consejo de Seguridad, agradeció expresamente el liderazgo de la diplomacia panameña para la aprobación de este nuevo mandato para Haití. Panamá, al mismo tiempo, ha ido sumando apoyos y socios en América Latina para la reconstrucción material y la estabilidad política de Haití.
A finales de enero, la ciudad de Panamá fue anfitriona de una reunión de más de 30 gobiernos nacionales e instituciones internacionales destinadas a conseguir aportaciones económicas para las necesidades humanitarias más urgentes para la población haitiana. Los participantes en este encuentro, en el marco de la Asociación de Estados del Caribe y bajo la Presidencia pro tempore de Panamá, se comprometieron con un detallado plan de acción a favor de la estabilización de Haití.
El próximo 7 de marzo se celebrará en Miami la Cumbre Estados Unidos-América Latina, convocada por la Casa Blanca, donde, entre otros mandatarios —Bukele, Milei, Noboa, Paz, Asfura y Peña—, ha sido invitado el presidente panameño, José Raúl Mulino Quintero. En este encuentro internacional de alto nivel —donde el Caribe va a ser un eje central, con atención especial a Haití, Cuba y Venezuela—, la diplomacia panameña acude con el aval de su exitoso desempeño en su actual mandato bianual como miembro del Consejo de Seguridad de la ONU.
La intensa y fructífera labor en Nueva York del embajador panameño en el Consejo de Seguridad de la ONU, Eloy Alfaro de Alba, ha sido decisiva para fortalecer la actual imagen de Panamá como un socio activo y confiable tanto en la Casa Blanca como en la comunidad internacional. El liderazgo de Panamá, impulsando una amplia alianza de países e instituciones —Naciones Unidas, Organización de Estados Americanos, Asociación de Estados del Caribe, etc.—, unido a la asesoría de las fuerzas policiales panameñas a la policía haitiana, son un excelente aval y carta de presentación para el presidente de la República, José Raúl Mulino Quintero, en sus próximos encuentros bilaterales en Miami, tanto con el presidente de EE. UU., Donald Trump, como con los otros líderes de América Latina: El Salvador, Argentina, Ecuador, Bolivia, Honduras y Paraguay.
Panamá, en este año del bicentenario del Congreso Anfictiónico convocado por el prócer Simón Bolívar, continúa desarrollando un papel central en la búsqueda de soluciones, a través del consenso y el diálogo, señales características de la diplomacia panameña ante los desafíos que afronta América Latina y el Caribe, con especial atención a la hermana nación haitiana.