Pensamiento crítico en salud:¿Es imprescindible la importación de médicos especialistas?

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  • 15/09/2026 00:00

Los gremios médicos han hecho público su malestar respecto de las declaraciones del presidente Mulino en las que afirmó que traerá “médicos especialistas” del extranjero (Comenenal, comunicados, 8/09/2026 y 9/09/2026) con el propósito de resolver el problema de la existencia de “hospitales nuevos, pero con consultorios sin especialistas”. (El Siglo, 10/09/2026).

Desde el punto de vista de la Ciencia crítica, existen causas inmediatas y causas mediatas o eficientes, estas últimas son las que el pensamiento crítico busca encontrar con el máximo ahínco. En esta línea, compartiremos algunas reflexiones a propósito de las declaraciones citadas.

Los agentes del trumpulinismo plantean soluciones que suenan atractivas ante situaciones que parecen cuellos de botella sin solución desde hace más de 30 años, tales como: “abrir más plazas” para “formación de profesionales de la salud” (...) “el uso de telemedicina, tecnología e inteligencia artificial como parte de la estrategia para mejorar la atención médica (...) y el avance en el diagnóstico de imágenes, mediante un sistema en el que un grupo de médicos puede recibir radiografías procedentes de distintos puntos del país, analizarlas a través de monitores y enviar los resultados con mayor rapidez” (La Estrella de Panamá, 09/09/2026). Medidas todas, que resultan razonables ante causas inmediatas de los problemas planteados, más no resultan razonables ni técnica, ni social, ni económicamente, si miramos causas más profundas de problemas que agobian a la población.

Por cierto, respecto al diagnóstico de imágenes (uso de telemedicina), esto es realizado desde hace más de 10 años desde establecimientos como el Minsa Capsi del corregimiento de Volcán en Tierras Altas. Aquí, el análisis de imagenología a través de internet lo hacían especialistas del hospital de una de las universidades prestigiosas de España, con la que el Dr. Vega-por la época director de este establecimiento en Volcán-había alcanzado convenios. Es decir, las autoridades parecen descubrir el agua tibia en este tema.

El problema de fondo, que se evade tocar por los distintos actores intervinientes en los comentarios públicos de parte y parte tiene que ver con el sometimiento de las cuestiones de salud a la lógica del mercado, esto es, el principio que organiza todo el sistema de atención equipara la salud con una mercancía que genera ganancias privadas para los grupos que negocian con esta.

Sabemos que las plazas para la formación de profesionales, es parte del control de la oferta de la mano de obra médica, en congruencia con una lógica mercantil contradictoria. Si aumenta la oferta de personal de salud, bajo las condiciones legales que obliga al Estado a contratarlos por dos años o menos (internado) según la profesión, se impide el uso “eficiente” del presupuesto para inversiones o gastos gubernamentales en capital privado, esto es, en insumos médicos, quirúrgicos, productos farmacéuticos, sistemas de telemedicina y la novedad trumpulinista: tecnologías de inteligencia artificial, gastos en capital donde se fraguan los más lucrativos negocios. Por lo tanto, la manera de evitar el “gasto improductivo” (en la lógica mercantil) de esas contrataciones de profesionales, crecientes en número cada año, es manteniendo reducida la cantidad relativa (no necesariamente absoluta) de plazas en el sector público.

Esto, desnuda el por qué la propuesta que hacen los estimados amigos de Comenenal de “aumento de los presupuestos para el Minsa y CSS para la atención en Salud” (Carta abierta de Comenenal al excelentísimo Sr. presidente de la República José Raúl Mulino, 8/09/2026) valen para un sistema que solo se experimentó en Panamá en la década de 1970, pero resultan quiméricos mientras el principio ordenador predominante del sistema sea el de la salud como mercancía para el lucro de agentes económicos privados, que el destinatario de esta carta abierta ha afirmado hasta la saciedad que es “100% empresa privada”.

En efecto, el relato hecho por el señor presidente, y que fue pertinentemente captado por una periodista de este medio, destaca que la motivación por resolver la “escasez de personal especializado de salud” en el sector público, en realidad proviene de los agentes económicos que operan buscando el máximo de ganancia privada posible, al expresar muy preocupado que: “un empresario vinculado a uno de los hospitales privados más grandes del país mantiene unos $8 millones invertidos en tres quirófanos que no puede poner a funcionar por falta de médicos, enfermeras y técnicos” (Pérez, Leiny, La Estrella de Panamá, 09/09/2026). ¿Y Quién quita que flexibilizando la entrada de médicos extranjeros para puestos públicos no haya “fuga de cerebros” de estos hacia el sector privado que requiere especialistas y no generalistas? Como dicen mis amigos abogados: a confesión de parte, relevo de prueba.

* El autor es sociólogo, catedrático investigador