Premisas que cimentarán la construcción de un frente unitario
- 25/03/2026 00:00
La tarea de los pueblos es contribuir mediante las transformaciones de sus propias condiciones internas. Para las naciones que viven dentro del campo que el imperialismo reclama como propio el trabajo de sus pueblos será titánico y se arriesgará en ello la seguridad y la propia vida; no olvidemos que en el propio Estados Unidos no existen cambios de poder que no impliquen magnicidios. En el trámite se pondrá en juego la propia cohesión política de ese país; ya se cuestiona el pacto federal y la lucha de los diversos reagrupamientos sociales e intelectuales está a la orden del día.
En la periferia del Sur Global se impone una tarea titánica que es la necesidad de combatir al fascismo interno y ampliar nuestra democracia interna, esta es una labor en la periferia, pero imprescindible porque también dentro del sur global existen arrieros que llevarán piedras para desbancar al camión que baja por la pendiente del ejemplo.
Nos toca ahora revisar nuestras tareas pendientes: Empecemos aclarando que la antigua oposición antagónica entre burgueses y proletarios nunca fue definida en un estricto bilateralismo, ya que a la contradicción principal se sumaban otras contradicciones, como las de grandes terratenientes y campesinos. Mas adelante, la evolución social fue introduciendo otros antagonismos y clases que por su posición en la contradicción principal se transformaban en fuerzas aliadas de una parte. En la actualidad a la contradicción principal en el campo del trabajo entre obreros y empresarios se deben sumar virtualmente otras fuerzas antioligárquicas y de nuevos protagonistas del trabajo como son los empleados del comercio y de la burocracia gubernamental o privada; son las fuerzas que deben ubicarse, caracterizarse, y definirse en un gran frente común.
1. Unidad popular antioligárquica: Nuevas formas de representación; nueva institucionalidad política nacional y regional que ofrezca representación a las fuerzas productivas y del trabajo; nueva visión del tipo de representación electoral que de paso a la participación de nuevas comunidades políticas.
2. Unidad para la protección del ambiente: Contra la minería depredadora a cielo abierto; contra la depredación de fuentes hídricas; contra la depredación de fondos marinos y manglares.
3. Unidad para la preservación de la paz y la soberanía: Contra la presencia de fuerzas militares extranjeras en nuestro territorio, ya sean en maniobras temporales o bases permanentes; contra toda maniobra de alineación política o diplomática contra ningún país ni bloque de países en la región y el mundo .
La caracterización de las fuerzas enfrentadas tiene variantes territoriales ya que la característica clásica del subdesarrollo es la existencia de regiones de desarrollo diferente en un país. En Panamá es clásico el estudio presentado por la Dra. Ligia Herrera en forma de un Atlas que manejaba cuatro regiones de desarrollo diferente dentro del país. Lo citamos como referencia, pero debo insistir en que en nuestro territorio se ha constituido un Estado que contiene dos países de desarrollo diferente y cuya marcha no armónica impregna el acontecer político y social del país, imponiendo una tarea de armonización a cualquier propuesta de transformación revolucionaria. Nos referimos a la existencia de una zona de tránsito que tiene un proyecto sostenido a través de 500 años y que se nutre del tránsito en todas sus variantes progresivas; la otra zona es el país agro productivo que mantiene una existencia larvada, pero con presencia definitoria a lo largo de varios periodos de nuestra existencia. Este último país resiliente es el que soporta el peso de los atrasos políticos y sociales, pero recupera una presencia demandante a través de diversos periodos históricos como en la guerra de los mil días o el desarrollo del parlamentarismo representativo popular en el corto periodo de la asamblea basada en los 505 representantes de corregimientos.
Anoto estos conceptos porque debe ser tenidos en cuenta en el debate popular superando a las muy definidas necesidades coyunturales de posicionamiento de los diversos colectivos y estamentos que afloran en nuestra sociedad. Es posible que, más que en esta circunstancia, sea necesario crear una estructura de Conferencia Permanente que con debates ampliados afronte el tratamiento de temas atrasados y los emergentes.