Recordar es vivir
- 08/07/2026 00:00
En Volcán, durante las protestas contra la mina hace tres años, a un vicepresidente de aquella lejana junta directiva de la Cámara de Turismo, Comercio e Industrias de Tierras Altas no le tembló la mano para interponer una querella penal contra veintiún ciudadanos panameños por terrorismo. Quienes eran mínimo supuestos amigos o conocidos suyos. Pasando el casete para atrás, le hubiera correspondido al presidente panameño de la misma ese atrevimiento, o sea el de interponer la querella. Pero no... el extranjero conquistador se echó la querella encima.
Desconocemos si los sesenta y pico miembros de ese entonces (ahora son cuarenta y ocho) fueron llamados a una asamblea general para votar y aprobar aquella tamaña querella. Dicha querella sin fundamentos ni pruebas ni nada que se le parezca fue lógicamente archivada, acusando de terroristas a honestos, productivos y decentes ciudadanos que son profesionales, amas de casa, jubilados, comerciantes, productores, campesinos, guías turísticos, etc. Ninguno era ni es terrorista. Sí, mi querido Panamá, fuimos acusados de terroristas para amedrentar al país en tiempos de la mina para que no se siguiera protestando. Igual, la Corte Suprema emitió su fallo y lo demás es historia.
Siendo esta una de las acusaciones más cobardes y despreciables que hiciera cualquier gremio que se respete contra el honor de sus “amigos”, sin asco calumniaron por las redes y los medios de comunicación social, causando mucho daño entre los querellados y peor aún abrieron una brecha en el distrito donde antes no existía.
El plan era dividir para vencer amedrentando al pueblo, pero señores, no hubo vencidos, solo arrastrados. Ahora vuelve el perro arrepentido, o sea la sombra de la mina, sentimos innecesaria inquietud y angustia con recientes palabras altisonantes, soberbias, furiosas y desafiantes. Es inverosímil, asombroso y pretencioso engañar o manipular al pueblo. Dudo que este pueblo coma cuentos en medio de tantas crisis. Como por ejemplo, hoy el Idaan no garantiza agua potable a la población, en Las Tablas pretenden “resolver” el problema del agua en un hospital, por medio de un extraño equipo donado por un país extranjero.
Aquella nefasta experiencia -la querella penal en Volcán, las muertes a mansalva en Capira, las pérdidas de tiempo y de dinero (no se dejen confundir, todo eso fue causado por el gobierno que defendía la mina, como muchos gobiernos anteriores)-, volvió a despertarse recientemente en la Asamblea Nacional. Veremos la reacción del pueblo al dictamen de los tres tristes tigres del trigal, los del ambiente, los de recursos mineros metálicos y no metálicos, y de las finanzas del país.
Volviendo a Tierras Altas, aquí estamos viendo si como está el agro, el comercio, la industria y el turismo sobreviviremos tres años más. Ahora peor con la pretensión del Municipio con inconstitucionales tretas al régimen impositivo. ¿Defenderá la Cámara de Turismo, Comercio e Industrias de Tierras Altas sus intereses, con igual ahínco con que querellaron a sus amigos?