Roberto Motta Alvarado: un ciudadano ejemplar

  • 16/04/2026 00:00

Me llegó de repente la triste noticia de la desaparición de quien en vida considere un ciudadano ejemplar. Un panameño como pocos y de esos que cuando se van dejan vacíos difíciles de llenar.

Roberto Motta Alvarado fue un hombre con profunda conciencia social. A pesar de provenir de una familia de empresarios exitosos y ser él también por cuenta propia un hombre de emprendimientos e independencia, sentía una honda preocupación por los temas nacionales. Me harán falta sus conversatorios, donde jamás impuso sus ideas. Escuchaba atentamente las opiniones de cada participante, sin perder el norte de que lo más importante es hacer lo correcto, tanto en la vida empresarial como en la vida política.

Para Roberto, la educación fue su mayor preocupación. No solo lo reflejó participando en diversas instituciones dedicadas a promoverla, sino también destinó parte de su patrimonio económico para crear el primer fondo educativo administrado como un fideicomiso para la Universidad Santa María La Antigua (USMA). En Estados Unidos las grandes universidades no dependen exclusivamente de las matrículas de sus estudiantes, sino también de los aportes económicos de sus exalumnos o mecenas. La USMA es la primera universidad en Panamá en adoptar ese modelo de contribución a la educación universitaria, gracias a la iniciativa y los aportes iniciales de su promotor y creador, Don Roberto Motta Alvarado. Esta iniciativa abre la posibilidad de contribución de todos los sectores de la sociedad, para promover la educación y la investigación en las universidades locales.

He tenido la dicha de involucrarme en ese proyecto, por lo cual agradezco a su gestor la oportunidad de participar. El fondo patrimonial de la USMA está abierto a quienes quisieran participar con donaciones en vida o mortis causa, como contribución o legado para darle viabilidad económica y sostenibilidad a la primera universidad privada sin fines de lucro de orientación humanista y que muy bien conjuga con los valores de la fe en Dios.

Vivimos momentos muy convulsionados tanto a nivel global como a nivel nacional. Sin embargo, nada nos impide construir, innovar y elaborar nuevas formas de contribuir a la sociedad en medio de vendavales y amenazas. En la página web de Educaemprende (www.educaemprende.com) aparece una reseña de Don Roberto y una frase que veo ahora repetir homónimamente al reguetonero Bad Bunny: “Hay que tener fe en uno mismo.”

Desde temprano quiso emprender sus propios negocios, y así lo hizo con gran éxito. Pero esa no era toda su motivación. Su vocación estaba, privilegiadamente, en los temas políticos nacionales. La vida no lo llevó por ese camino. Hay en ocasiones razones y anclas que a veces pesan más de lo debido. Todos en alguna forma también las llevamos. Una sola vida quizás no sea suficiente para los que tienen fe en sí mismos. Para ellos, las posibilidades siempre son infinitas.

Un adiós a un ciudadano ejemplar.