¿Será posible?

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  • 21/06/2026 00:00

Hoy se celebra la 2ª vuelta de las elecciones presidenciales en Colombia. En la 1ª vuelta salieron victoriosos por un muy estrecho margen dos candidatos que dicen representar los dos extremos del famoso péndulo al que he hecho mención en escritos anteriores. En esta 2ª vuelta se enfrentan, por un lado, un líder de la ultraizquierda, que aspira a darle continuidad al gobierno del actual presidente Gustavo Preto que, si bien es cierto no cuenta con el apoyo de la clase empresarial, ha venido desarrollando una base de apoyo en los grupos mas populares del país.

El candidato al que se enfrentará es alguien que no viene de los partidos tradicionales a los cuales rechazó durante su campaña, sino que es un profesional del derecho que, en el mismo estilo del presidente estadounidense o salvadoreño, se presenta como un outsider y ha basado su campaña, principalmente en la recuperación de la seguridad del país.

La campaña inició de una manera bastante correcta, sin embargo, se ha ido degenerando, enfocándose más en descalificaciones de parte y parte, que en propuestas concretas de cómo se va a lograr lo que prometen. Creo que nunca en la historia republicana de Colombia dos propuestas presidenciales se habían presentado tan separadas, como la encrucijada en la que se ha colocado a la masa votante de ese hermano país.

Desde mi balcón considero que los votos que cada uno obtuvo en la 1ª vuelta se mantienen y que el resultado final dependerá en gran parte de la cantidad de votantes que logren llevar a las urnas. Por otro lado, considero que la otra parte radica principalmente en cuántos tantos votos podrán obtener provenientes de los candidatos que ocuparon el tercer y cuarto lugar en la primera vuelta.

Las percepciones varían, dependiendo a quien le pregunten sobre el destino de los votos de la candidata que llegó tercera. Apadrinada por el expresidente Álvaro Uribe Vélez, quien creo que está preocupado pues si llegara a ganar el candidato de izquierda, deberá mudarse de país o enfrentar nuevamente la justicia, la cual lo más probable es que pida detención preventiva, en acusaciones que originalmente inició quien hoy esta candidatizado por la ultraizquierda. Hay quienes creemos que la mayoría de los votos que obtuvo esta candidata realmente representaban la fuerza que aportó su vicepresidente, una persona que ha abogado por el reconocimiento de los derechos para todas las personas por igual y que cuenta con un significativo apoyo entre la comunidad LGTBI+ y que probablemente aspirará a la alcaldía de la capital del país. Por otros lados hay quienes están convencidos que los votos de la candidata Valencia, se inclinarían por el candidato de la ultraderecha. En lo personal considero que esos votos se dividirán con una leve mayoría votando por el candidato que no promueve estar en contra de los derechos de todos por igual.

El otro factor que podría ser decisivo serían los votos del candidato que llegó de cuarto en las elecciones de la 1ª vuelta. Considero que estos votos se dividirán con cantidades similares para cada uno de los dos candidatos.

Colombia está en una encrucijada, no envidiable desde cualquier punto de vista. Una extrema izquierda y una extrema derecha radicales. Siento que la mayoría va a votar “en contra de” más que a favor de uno o el otro. Que el miedo prevalecerá y será, quizás el principal factor que influirá en la elección del próximo presidente de esa bella nación hermana.

Qué lástima que no se votó pensando en el país sino en los candidatos. Creo que hay una cantidad significativa de un voto silente que no quiere decir por quien en realidad votará y que hoy saldrá a la calle convencido de su voto, pero hay otra mayoría que votará por “quedar bien con su grupo”, “no llevar la contraria de lo que supuestamente dice la mayoría” o sencillamente se abstendrá de salir a votar y por ende perder una gran oportunidad de velar porque la democracia siga siendo el norte.

Con todo esto dicho creo que habrá más sorpresas y sorprendidos y ruego al Todopoderoso que ilumine y acompañe a los ciudadanos para tomar la mejor decisión en favor de la democracia.

* El autor es analista político, comunicador y dirigente cívico