Udelas: un hervidero de investigadores científicos

  • 22/01/2026 00:00

Una institución educativa superior se compone de varios elementos. La formación académica es la principal matriz que la mueve, al igual que extensión, pero hay un elemento que mueve el músculo de cualquier universidad, y es cuanto dedica a la investigación científica. Hay quienes estiman que esto es el verdadero ser de estos centros de alta formación.

Esto es algo que en forma dinámica la Universidad Especializada de las Américas (Udelas) ha tenido presente y le ha imprimido un valor a través del Decanato de Investigación y las Facultades de Ciencias Médicas y Clínicas; y Biociencias y Salud Pública, ambos pilares de formación de una generación que busca encontrar respuesta tanto para la salud del panameño, de lo que come y el soporte dentro de los hospitales, como fue el caso del ventilador artificial que en plena pandemia del COVID 19 fue un hito dentro de esta universidad y del país.

Pero, en Udelas se va un paso más allá. Se motiva a estudiantes y docentes con hacer investigación, e igualmente se le anima a través de un fondo concursable -que ha tenido como aliado a instituciones como la Secretaría Nacional de Ciencia, Tecnología e Innovación (Senacyt) que con su apoyo financiero a hecho realidad el sueño de muchos de estos proyectos.

La Udelas va más lejos. Una de las características que tiene este renglón de la investigación es la parte activa de estudiantes. Y, ¿por qué lo mencionamos?, porque no solo es en Panamá, sino en el mundo. Sobre todo en esta parte del continente americano, los números de mujeres investigadoras se diluye en el tiempo, aunque todo indica que esto ha ido cambiando.

Según cifras de la Organización de las Naciones Unidas para la Cultura, la Ciencia y la Cultura (Unesco) y de la Organización de los Estados Iberoamericanos para la Educación, la Ciencia y la Cultura (OEI) la cifra anda por el 45 o 46 %, un número interesante y donde está incluido Panamá. Es decir, que nos estamos moviendo a una equiparación justa. Eso se evidencia en la Udelas cuando observamos los trabajos de investigación que se proyectan y quiénes lo lideran.

La Udelas cuenta con el Centro de Investigación, Desarrollo e Innovación en Biotecnología, Energías Verdes y Cambio Climático, una estructura académica y científica de carácter transversal que articula diversas líneas estratégicas, entre ellas Biotecnología de Alimentos, Economía Circular, Calidad Ambiental y Regeneración Tisular. El Centro integra investigadores, estudiantes y proyectos de investigación y desarrollo, apoyándose en distintas infraestructuras institucionales, incluyendo los laboratorios de Calidad Ambiental y de Biotecnología de Alimentos (BTA), entre otros, que funcionan como plataformas operativas para el trabajo experimental, formativo y aplicado.

Existen numerosos ejemplos de los que se ha realizado, se desarrollan y se proyectan a futuro, desde semilleros de investigadores en la Udelas, como el Centro de Biotecnología, Energías Verdes y Cambio Climático. Estas experiencias dinamizan la labor de los centros de educación superior y evidencian la necesidad de que el Estado fortalezca de manera sostenida el apoyo a la investigación, en beneficio de todos los espacios académicos que generan conocimiento y responden a interrogantes sociales, ambientales y tecnológicas.

Hablemos del uso del Sargassum o sargazo, presente en los manglares de la bahía de Panamá y Juan Díaz. Esta alga, usualmente asociada a problemas ambientales, ha sido transformada por el estudiante investigador, Jesús Batista, en un alimento para tilapias, mediante un proceso que permite que el insumo permanezca en la superficie del agua y aporte características distintivas al sabor del pez. De esta manera se contribuye al cuidado del ecosistema marino y se mejora la calidad del alimento en la acuicultura.

El otro ejemplo es el de la estudiante Ana Lucia García que investiga un hongo que ataca las plantaciones de tomate y a través de horas de trabajo logró crear un mecanismo de barrera que impide que este vegetal sea atacado; y sobre todo se halló que en viveros existen mejores posibilidades para su producción.

En ese recorrido por quienes abren puertas en la investigación desde las aulas mencionamos las hormigas zombies; o la investigación que se hizo para ver la presencia de microplásticos en frutas y cuya presencia se encontró luego de una profunda exploración; la producción de vinos a partir de frutas elegidas, dentro del mercado de abastos, donde se busca la calidad y es parte del fondo concursable con Senacyt.

Estos son solo algunos ejemplos de investigaciones en curso, así como de trabajos ya concluidos, como el desarrollado por la estudiante y próxima egresada Keren Eversley, quien presentó una investigación basada en el uso de aceites esenciales de cítricos para prolongar la vida útil del aguacate. En este mismo perfil de jóvenes investigadores, también destaca Mahelys Vázquez, cuya participación, junto con Senacyt, ha sido relevante en el desarrollo de una película antimicrobiana con potencial de aplicación en el tratamiento de quemaduras.

Es decir, la investigación científica tiene vida dentro de las aulas de la Udelas donde los jóvenes son guiados por docentes, por tutores, que los incentivan a explotar la curiosidad que desde la antigüedad ha sido el motor para hallazgos que han logrado no solo prolongar la vida, sino mecanismos para aliviar la vida de las personas que nacen o adquieren una discapacidad.