Una FCA al servicio de la nación

  • 26/03/2026 00:00

Escribir sobre cualquier tema de actualidad, de los tantos que hay, acerca de ciencia, cultura, economía, filosofía, deporte, por más disimiles que aparentan ser, - aun los sencillos que parezcan - representan un nivel de responsabilidad, ya que es el conocimiento y la comunicación, dirigido hacia grandes sectores de la población. No se vale el confundir, ni crear falsas expectativas, medias verdades o el engañoso marketing.

¡Ah es imposible descartar ni pasar desapercibido los inmensos asuntos mundiales! geopolíticos, polos de poder, hegemonías unipolares, la realpolitik, guerra de E.U.A. e Israel contra Irán, situación del Estrecho de Ormuz y el alza del combustible que ya se dio en nuestro país. Vaya, vaya, cómo anda el globo terráqueo.

Pero las cosas del sector agropecuario en nuestro país y el mundo son harina de otro costal, sin menospreciar o disminuir la importancia o trascendencia de muchas cuestiones en el acontecer nacional y más en estos momentos en que se avecina un torneo electoral para escoger a las nuevas autoridades académicas-administrativas de nuestra primera casa de estudios, la Universidad de Panamá, llámese rector, vicerrectores, decanos, directores de centros regionales.

En el caso que nos ocupa, nos referimos a la Facultad de Ciencias Agropecuarias (FCA) del máximo Centro de Estudios Superiores de la cual soy egresado y me siento comprometido extramuros, pues observo cual atalaya en la cumbre del acontecer local, los fenómenos que ocurren a lo interno, sin ser críticos gratuitos o detractores, que permanentemente cuestionan a los que hacen o dejan de hacer. Como toda obra humana está marcada con errores y aciertos.

Trataré de ser objetivo, imparcial sobre acciones ejecutadas o que no fueron realizadas, dentro del marco de toda actividad imperfectible que aspira a lograr la excelencia. Es muy difícil mantener la objetividad, más ahora, en que tirios y troyanos buscarán argumentos de toda índole para lanzar sus dardos venenosos en esta contienda, demeritando toda labor, desprestigiando o desacreditando actuaciones realizadas. Pero eso no debe ocurrir en la academia.

Por allí anda una sentencia popular de que “solo al árbol con frutos se les tira piedras” o la supuesta leyenda cierta o falsa, qué recorre la inmortal obra, del ingenioso hidalgo, cuando el Manco de Lepanto, le dice a su fiel escudero: “Los perros ladran señal de que cabalgamos Sancho”. Resultados están a la vuelta de la esquina con las obras realizadas.

Cuando aparezcan estas líneas, es posible que ya se haya postulado su candidatura, el Ing. Agr. MSc Eldis Barnes Molinar, actual decano de la FCA para un tercer periodo consecutivo de administración. Ya comenzó las diatribas y los ataques virulentos. Recordar siempre elevar el nivel de las espadas mentales y no caer en la mediocridad, ni en la barbarie en inconsistencia de las ideas.

Sin embargo, nos adelantamos a algunos acontecimientos, cuando suscribimos un artículo titulado “Yo Soy FCA” (publicado en La Estrella de Panamá en 04/25/2025 ) en donde resaltábamos el papel de la facultad en el desarrollo agropecuario del país y los avances obtenidos. Entre su contenido destacábamos, de manera resumida: “Allí están las investigaciones en semilla certificada, de arroz, la FCA 116, forrajes, pastos mejorados, recursos fitogenéticos, ganado porcino y bovino, cría y ceba, mejoramiento genético, colaboración interinstitucional con otras instancias gubernamentales y privadas en materia de investigación agropecuaria en tomate, maíz y otros rubros agrícolas. Además, se hace énfasis en la protección de los recursos naturales y de un tiempo para acá se ha incluido la carrera de gastronomía y alta cocina”.

Durante toda esta etapa se ha iniciado un proceso de revisión de la malla curricular, relevo generacional para ir renovando paulatinamente los “nuevos cuadros” técnicos y profesionales, reconceptualizado el pénsum académico, un mayor acercamiento con los gremios y asociaciones de profesionales, técnicos y productores del sector. Existe un crecimiento académico y compromiso humano, oportunidades para perfeccionar y capacitar a los profesores a nivel de maestrías y doctorados.

El Decanato ha demostrado todo este periodo su liderazgo, creación de nuevas carreras, adecuación y mantenimiento de las aulas, adquisición de equipos de computación, oportunidad de concursos para aspirar a nuevas posiciones dentro de la estructura, laboratorio de agricultura controlada, implementación de la finca la Porcelana en Tortí, y otro centro experimental en Cañitas, una revista digital, se amplió la biblioteca y un programa televisivo.

De lo que se trata entonces es de redimensionar en su justa magnitud, a pesar de la criticas, la labor y misión que ha cumplido la FCA en nuestra nación y su actual administración. Los liderazgos se demuestran con hechos, años de servicio y no palabras. Conjugan investigación, docencia, tecnología y extensión, experiencia de campo y compromiso.

Lo que se inició por la entonces remota Escuela de Agronomía en 1958, creada a través de la Ley 48 del 20 de noviembre, con Enrique Enseñat como director. Adscrita a la entonces Facultad de Ciencias Naturales y Farmacia, posteriormente Facultad de Agronomía en 1965, y hoy FCA, ha cumplido su tarea histórica en medio de cataclismos nacionales.

Entonces, de ganar, esperemos eventos de elevados quilates, jerarquía intelectual y que el actual Decano se comprometa a enrumbar por derroteros muchos más elevados la FCA.