Una nueva era en el Canal de Panamá
- 07/09/2026 00:00
La historia de los pueblos queda marcada por hitos, que son momentos que señalan un antes y un después en la narrativa de su existencia, los hitos históricos de Panamá son muchos, algunos relevantes son el 15 de agosto de 1519, la fundación de la primera ciudad de Panamá, el 28 de noviembre de 1821, la separación de Colombia, el 15 de agosto de 1914, la Inauguración del Canal de Panamá, el 2 de marzo de 1936, la firma del tratado Arias-Roosevelt, primera revisión del tratado de 1903, el 9 de enero de 1964, Día de los Mártires, el 11 de octubre de 1968, golpe de estado militar, el 20 de diciembre de 1989, la invasión de Estados Unidos, el 1 de septiembre de 1999; el 31 de diciembre de 1999, la reversión total del Canal de Panamá, y otras de tanta trascendencia.
Por otro lado, esos hitos son producto de la actuación, de alguna persona en particular, o de algún grupo de personas, que dentro o fuera del país, son los creadores, materiales o intelectuales de tales hechos que marcan la historia nacional.
Entre esas personas, Panamá cuenta un vasto grupo de mujeres que, desde distintas ocupaciones o sectores sociales, han destacado en la visa nacional y creado hitos fundamentales de nuestra historia, y forjado su idiosincrasia, cultura e identidad. Alguna de ellas son; Amelia Denis de Icaza, nuestra primera poetiza; Clara González, la primera abogada; Sara Sotillo, fundadora del Magisterio Panameño Unido; Lidia Sogandares: primera doctora panameña; Esther Neira de Calvo, líder cívica y Constituyente de 1946; Gumercinda Páez; educadora ilustre, Marta Matamoros: sindicalista y líder feminista, Reina Torres de Araúz, notable antropóloga; Marina Ucros Recuero, fundadora de la primera escuela particular, Marisol Reyes de Vásquez, primera mujer en presidir la Corte Suprema de Justicia, Mireya Moscoso, primera mujer Presidente de la República, y mucha otras más, que enaltecen nuestra historia.
Hoy toma la posta de la historia otra dama cuya vida y trayectoria suma todas las cualidades necesarias para el éxito, y es Ilya Espino de Marotta, primera mujer en asumir como administradora del Canal de Panamá para el periodo 2026-2033. Alguna publicación anota que la fascinación de Ilya por el agua se debe al trabajo de Jacques Cousteau y a su afición por el buceo, y eso la llevo a iniciar estudios superiores en biología marina, pero fue la ingeniería la que se selló su futuro. Alcanzo el título de Ingeniería Marina en la prestigiosa Texas A&M University, una maestría en Ingeniería Económica de la Universidad Santa María La Antigua, y otros grados en el Programa de Desarrollo Ejecutivo de INCAE Business School y en la Kellogg School of Management de Northwestern University.
Ilya ha dedicado su vida al Canal de Panamá, y desde abajo. Inició su carrera en 1985, en el taller de reparación del Canal en Colón, en 1994, luego como ingeniera de valuación para la División de Contabilidad del Canal. En 1998 se convirtió en la coordinadora del programa de inversión de capital del departamento de operaciones marítimas. Desde 2002 participó en el proyecto de expansión, en 2007 asumió la gerencia ejecutiva de recursos y control de proyectos, en 2012 asumió como vicepresidenta ejecutiva del proyecto de expansión del Canal de Panamá y en enero de 2024 fue nombrada como la primera Oficial de Sostenibilidad del Canal de Panamá, desde donde lidera el desarrollo de una estrategia integral de sostenibilidad, con énfasis en la descarbonización, la adaptación al cambio climático y la integración de criterios de sostenibilidad en la estrategia y las operaciones de la organización, entre ellas la coordinación del proyecto hídrico de Rio Indio.
Los retos que tiene el Canal de Panamá por delante son enormes, llevar a feliz término Rio Indio, avanzar los proyectos complementarios de puertos, gasoducto y corredor logístico. Pero tal vez el más importante, y así lo dijo alto y claro el administrador Vasquez, es defender y mantener la institucionalidad de la entidad, siempre sometida a las ambiciones de una comunidad política que no ha sabido, ni tiene interés en replicar, en las instituciones de gobierno, las prácticas propias de la gobernanza de nuestra vía interoceánica.
Los méritos de Ilya son incuestionables, su capacidad técnica esta sobradamente demostrada, sus valores cívicos y morales, garantías de trasparencia y corrección en su función. Y su filosofía de vida resumida en una frase emblemática: “Uso el casco rosa para dejar claro que una mujer puede hacer este trabajo”.