Unidad y lucha del pueblo en las calles
- 05/06/2026 00:00
A pesar de los graves problemas que confronta el pueblo panameño nos encontramos con un presidente ausente física y mentalmente, Mulino se encuentra en su viaje 24. Con su autoritarismo permanente menosprecia el accionar de diversos sectores que luchan por sus reivindicaciones sociales.
En los últimos días, una serie de acciones de movilización vienen convocándose de parte de diversos sectores frente a la grave situación que vive el país, entre ellas la marcha del 22 de mayo donde se alzó la voz contra la re-apertura de la mina, y otras movilizaciones que han puesto en el centro el problema del agua, desempleo y bajos salarios, despidos ilegales de docentes, el costo de la canasta de alimentos, la persecución a diversos sectores sindicales, gremiales y comarcales, la violación de los derechos humanos. Mulino gobierna simplemente para una élite económica, por eso no le interesa resolver los problemas nacionales y sociales.
Razones sobran para protestar, además de las necesidades insatisfecha de la población, la violencia institucional, la entrega de la soberanía nacional, convirtiendo a Panamá en un país ocupado y tutelado por Estados Unidos.
En este escenario, por segundo año consecutivo, Panamá hace parte de la lista de la OIT de los países donde más se violan los derechos laborales y junto a Argentina y Ecuador, Panamá hace parte hoy de los 10 países donde ser sindicalista es un peligro, fomenta el terrorismo judicial, lawfare o guerra jurídica y la persecución política.
En el marco de la 114.ª reunión de la Conferencia Internacional del Trabajo, confirma que la administración panameña tendrá que comparecer formalmente para explicar su situación laboral ante la comisión evaluadora.
El Gobierno deberá aclarar las deficiencias normativas o prácticas que motivaron el llamado de atención, en ellos la violación al Convenio 87 de la OIT (instrumento que regula la protección del derecho de organización de los trabajadores), por lo que este llamado ubica la política laboral del país en el centro del debate internacional de la actual asamblea.
Por segunda ocasión, Panamá en la lista de países observados por la OIT en materia de libertad sindical, situación que es producto de las actuaciones de un Gobierno autoritario que incumple normas consagradas en la Constitución, el Código de Trabajo y Convenios Internacionales ratificados por el país.
Saludamos el trabajo realizado por la legítima representación de la clase obrera que supo exponer y demostrar los atropellos y violaciones laborales y sindicales; que evidenciaron la cruenta represión de que son objeto sindicalistas, docentes, originarios, estudiantes, comunitarios; que manifestaron en la Asamblea de la OIT la defensa al derecho al trabajo decente, salario justo, protección social, negociación colectiva sin persecución.
Condenable la participación del sindicalismo amarillo que viajó a Ginebra a justificar violaciones laborales, toma de organizaciones sindicales por parte de Mitradel, es decir defender el autoritarismo de Mulino y su ministra de Trabajo. Así como la marcha fue ignorada por los grandes medios de comunicación social, también el estar en la lista corta de la OIT por violador de derechos laborales y sindicales ha sido ignorado por las cadenas de televisión.
A caminar en unidad, a fortalecer la lucha, es la tarea. Tal como se manifiesta en el comunicado de Frenadeso “En ese estado de situación toda iniciativa ciudadana y de los movimientos sociales debe respaldarse en cuanto prevalezcan motivaciones democráticas, cívicas y patrióticas, el restablecimiento y profundización del estado de derecho, la defensa de los derechos humanos, lejos de ambiciones personales, intereses egoístas y oportunistas”. Por ello invitamos a todos los panameños a participar activamente de las acciones que se convoquen en la dirección de enfrentar el autoritarismo que se ha impuesto como fórmula de gestión de gobierno.
Asimismo, invitamos a participar en la jornada de lucha programada en el marco del Bicentenario del Congreso Anfictiónico de Panamá y en repudio a la celebración de la Asamblea del ministerio de colonias yanquis, la Organización de Estados Americanos (OEA).