XXVII Aniversario de la entronización de su majestad el rey Mohammed VI

  • 05/08/2026 00:00

Cada 30 de julio, el pueblo marroquí celebra su Fiesta Nacional con motivo del aniversario de la entronización de su majestad el rey Mohammed VI, heredero de la dinastía alauí, fundada en 1666. A lo largo de más de tres siglos, la monarquía ha desempeñado un papel decisivo en la preservación de la independencia y la unidad del Reino. Durante el protectorado encabezó la lucha por la liberación nacional, culminando con el regreso de Mohammed V del exilio y la independencia en 1956.

El reinado de Mohammed VI ha estado marcado por una profunda transformación del país mediante reformas económicas, sociales e institucionales que han consolidado a Marruecos como un actor de referencia en África y en el escenario internacional.

Esta evolución responde a una visión estratégica de largo plazo, plasmada en iniciativas como el Plan de Emergencia Industrial, la Nueva Carta de Inversiones, la Hoja de Ruta del Turismo 2023-2026, el Plan Marruecos Verde y Generación Verde 2020-2030. Estas políticas han fortalecido la competitividad, impulsado la innovación y convertido a Marruecos en una plataforma económica entre África, Europa y el resto del mundo.

A pesar de un contexto internacional complejo, las previsiones sitúan el crecimiento económico de 2026 entre el 5 % y el 6.5 %. Marruecos es hoy el primer fabricante de automóviles de África y el principal exportador del sector hacia Europa, con la ambición de alcanzar una producción de dos millones de vehículos en 2030.

El turismo constituye otro motor del crecimiento. En 2025 el Reino recibió cerca de veinte millones de visitantes, consolidándose como el principal destino turístico de África. Paralelamente, el país desarrolla una estrategia nacional de inteligencia artificial destinada a atraer inversiones, crear 50,000 empleos especializados y formar a 200,000 profesionales durante esta década.

Marruecos desempeña asimismo un papel esencial para la seguridad alimentaria mundial gracias a sus reservas de fosfatos, que representan alrededor del 70 % de las reservas globales. El país prevé aumentar significativamente su capacidad de producción de fertilizantes, reforzando su contribución a la estabilidad de los mercados agrícolas internacionales.

La transición energética constituye otro eje prioritario. A través de proyectos como el complejo solar Noor y la acción de MASEN, más del 46 % de la capacidad eléctrica instalada procede ya de fuentes renovables, con el objetivo de superar el 52 % en 2030.

Su posición geográfica privilegiada entre África y Europa convierte a Marruecos en un auténtico Estado-puente. Con más de 3,500 kilómetros de costas, modernas infraestructuras, acuerdos de libre comercio con más de noventa países y conexiones con más de 180 puertos internacionales, el Reino se consolida como un importante centro logístico e industrial.

Esta vocación presenta un claro paralelismo con Panamá. Ambos países están llamados a convertirse en pilares de un gran corredor atlántico que fortalezca la conectividad entre África, América Latina y los principales mercados internacionales.

Las relaciones bilaterales viven actualmente una etapa especialmente positiva gracias al liderazgo de su majestad el rey Mohammed VI y del presidente José Raúl Mulino Quintero. Las visitas oficiales, los encuentros empresariales, la cooperación en sectores estratégicos, la participación de Marruecos como país invitado de honor en la Feria Internacional del Libro de Panamá y el incremento de los intercambios económicos reflejan este nuevo dinamismo.

En el ámbito multilateral, Marruecos y Panamá continúan reforzando su coordinación, especialmente en las Naciones Unidas, compartiendo una visión basada en el diálogo, el multilateralismo y la cooperación internacional.

En conjunto, ambos países aspiran a construir una asociación estratégica de largo plazo que trascienda la relación bilateral y contribuya a la estabilidad, la conectividad y el desarrollo entre África, Europa y América Latina.