09 de Dic de 2022

Ciencia

Sedi, un 'software' para tratar la dislexia

El Software Educativo para la Reeducación de la Dislexia (Sedi) 2.0 fue implementado recientemente, beneficiando a 450 estudiantes con necesidades educativas especiales en 2022 y a unos 4.200 en los próximos años

Sedi, un 'software' para tratar la dislexia
La dislexia es un trastorno del aprendizaje.Pixabay
Sedi, un 'software' para tratar la dislexia
La plataforma cuenta con 64 actividades educativas.SEDI
Sedi, un 'software' para tratar la dislexia
Natividad Quintero Fuentes, Kexy Rodríguez y María de Jesús Díaz-QuinteroErnesto Mantovani

Panamá cuenta con una plataforma digital que ayuda a tratar la dislexia, aquella dificultad en el aprendizaje de la lectura o la escritura en niños y que puede afectar a unos 50 estudiantes por escuela en Panamá.

Hablamos del Software Educativo para la Reeducación de la Dislexia (Sedi), una iniciativa desarrollada por investigadores de la Universidad Tecnológica de Panamá (UTP) y la Universidad Especializada de las Américas (Udelas) y financiada por la Secretaría Nacional de Ciencias, Tecnología e Innovación (Senacyt).

La idea del Sedi nació en 2010, fue desarrollada entre 2012 y 2014 y recientemente fue implementada la segunda versión mejorada del software que en 2022 beneficiará directamente a 450 estudiantes con necesidades educativas especiales en nueve escuelas del país y a unos 4.200 estudiantes en los próximos años, según estimaciones compartidas por las profesoras María de Jesús Díaz-Quintero y Natividad Quintero Fuentes, y el ingeniero Kexy Rodríguez, investigadores responsables del proyecto.

La meta del Sedi es ayudar a cerrar la brecha digital existente en el proceso de la reeducación de la dislexia en Panamá y convertirse en una herramienta de apoyo para los especialistas que trabajan las dificultades en el aprendizaje en los niños, apunta la profesora Díaz-Quintero, investigadora principal del proyecto y especialista en interacción humano-computador.

“La necesidad de brindar un apoyo a la formación y al aprendizaje, fomentando el uso y aplicación de herramientas tecnológicas y/o multimedia en la educación, nos obligó como investigadores y docentes a experimentar y explotar las posibilidades que nos ofrecen las nuevas tecnologías de la información y las comunicaciones para su aprovechamiento didáctico en los entornos de aprendizaje”, aporta Díaz-Quintero.

La versión 2.0 del Sedi cuenta con 64 actividades destinadas a tratar las áreas auditiva, visual, reconocimiento de palabras y análisis de palabras, las cuales deben ser aplicadas a los estudiantes por un especialista, detalla Rodríguez, ingeniero en sistemas.

El nuevo software cuenta con una versión que se puede usar sin conexión a internet una vez es instalada en las computadoras o tabletas, y una versión online de libre acceso, disponible para especialistas, previo registro, en la dirección: sedi-general.info.

También, el nuevo software tiene la capacidad de recopilar datos de las actividades realizadas por los estudiantes. “Esto nos generará datos sobre el impacto nacional de esta herramienta con algunos indicadores de rendimiento y también se pueden generar reportes del avance de cada niño”, explica Rodríguez.

Implementación

Una vez se completaron las mejoras del nuevo sistema Sedi, se procedió a la aplicación de la plataforma en nueve escuelas del país mediante el proyecto “Implementación del Software Educativo para la Reeducación de la Dislexia (Sedi v.2)”.

Esta propuesta de implementación incluyó, entre otros resultados, la capacitación a 120 especialistas de dificultades en el aprendizaje de escuelas públicas y privadas (especialistas que realizan atención individualizada, profesores y estudiantes de la licenciatura en educación con especialización en dificultades en el aprendizaje, de las diversas sedes de la Udelas).

Cuando estos 120 especialistas pongan en práctica la plataforma del Sedi, unos 4.200 estudiantes serán beneficiados.

El proyecto también donó nueve computadoras con el nuevo sistema del Sedi que fueron instaladas en los centros educativos C. E. Bilingüe Manuela H. De Pérez, C. E. Punta Delgadita y el aula de Dificultades en el Aprendizaje de la Udelas en Veraguas; la escuela Alto Boquete y la escuela Octavio López Pascal en Chiriquí; la escuela Juan T. del Busto y el C.E.B.G. Sebastián Pinzón en Herrera; el C.E.B.G. El Nazareno en Panamá Oeste; y la escuela Básica Crispino Ceballos en Colón.

“Para lograr la selección de estos nueve centros educativos se realizó la visita a 73 escuelas en todo el país que, a la fecha, contaran con un especialista en dificultades en el aprendizaje estable en su planta docente. En estas visitas se realizó la evaluación de la infraestructura física de las aulas en donde atiende el especialista en dificultades en el aprendizaje, considerando como puntos importantes para la selección: el espacio de trabajo adecuado y las condiciones propicias para un computador, como seguridad, temperatura óptima (acondicionador de aire) y espacio físico para su instalación. También se tomó en cuenta la metodología de trabajo del especialista, la cantidad de estudiantes atendidos y las deficiencias de estos”, explica Díaz-Quintero.

El trastorno

La dislexia es un término relativamente joven para definir un trastorno del aprendizaje permanente, pero que se puede tratar y mejorar en gran medida luego de una intervención adecuada, expone la profesora Quintero Fuentes, especialista en dificultades del aprendizaje.

“La dislexia causa afectaciones en los niños como la dificultad para hablar y expresarse, afectando también su autoestima. Con el sistema Sedi, los chicos aprenden estrategias para superar los obstáculos y lograr fluidez con el lenguaje y la lectura”, comparte Quintero Fuentes.

La dislexia suele empezar a manifestarse desde los 2 o 3 años y una de las primeras señales es la confusión de fonemas como la “g” y la “j” o la “d” y la “b”.

No hay estadísticas oficiales sobre la incidencia de la dislexia en el país, pero se estima que puede haber unos 50 casos en una escuela con una población aproximada de 800 estudiantes.

Muchas veces, destaca Quintero Fuentes, nadie se percata de que las deficiencias que presenta un niño es por esta condición. Y añade: “Con la nueva versión de la herramienta Sedi, unos 450 estudiantes con dificultades de aprendizaje se beneficiarán este año, pero hay muchos más que aguardan, silenciosos junto con sus padres, a que la condición mejore sola, con el paso del tiempo, cuando existen alternativas para ayudar a estos niños”.