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11 de Aug de 2020

Cultura

¡Fuera toxinas!

¿ Te sientes hinchada? ¿La ropa te aprieta aunque no hayas engordado considerablemente? ¿Tu piel y pelo han perdido brillo?.. Si tenemos...

¿ Te sientes hinchada? ¿La ropa te aprieta aunque no hayas engordado considerablemente? ¿Tu piel y pelo han perdido brillo?.. Si tenemos en cuenta que acabas de sobrevivir a un nuevo festival gastronómico navideño, tu diagnóstico es de libro: necesitas depurar tu organismo. ¿Por qué? Por una razón muy sencilla: has comido en exceso y no precisamente frutas y verduras. Las carnes rojas, los alimentos refinados, el azúcar, el tabaco, el café.. aportan toxinas al organismo que, si se ingieren con frecuencia, éste no consigue eliminar del todo y se van acumulando en nuestro interior. Si a esto sumamos las toxinas que el propio cuerpo produce y las que absorbe del medio ambiente, comenzaremos a resentirnos y a pedir a gritos un plan urgente de 'purificación'.

La doctora Mayte del Valle, responsable en España de la Unidad de Nutrición de los centros médicos Ethia (tel.: 902 022 882), define este tipo de dietas como “aquellas en las que se eliminan los fritos, las grasas y los dulces y tienen como objetivo limpiar el organismo, eliminando o compensando los excesos de grasa provocados por la sobrealimentación. Habitualmente el cuerpo se libra de sus toxinas gracias a su sistema depurativo, pero éste a veces no da abasto y necesita una ayuda extra”.

Tanto los riñones como el hígado son los principales órganos depurativos, encargados de 'limpiarnos': el hígado elimina de la sangre las sustancias que pueden resultar nocivas para nosotros, y los riñones filtran los residuos y nos hacen expulsarlos a través de la orina. Tras épocas de excesos, como la Navidad, estos dos órganos necesitan ayuda porque tienen demasiado trabajo y, cuando esto ocurre, nuestro cuerpo lo nota.

Los principales síntomas que experimentamos cuando tenemos exceso de impurezas en el organismo son: cansancio sin motivo aparente, resfriados repetitivos, estrés, irritabilidad e incluso erupciones cutáneas, explica la doctora del Valle. Además, la piel pierde brillo, está menos hidratada y el pelo también pierde lustre. Una buena forma de empezar a depurarnos es aumentando la cantidad de agua que bebemos, ya que ayuda a arrastrar esas toxinas. “Por lo menos tres litros al día, empezando por la mañana. A primera hora, cuando todavía no se ha ingerido ningún alimento, es cuando los órganos depurativos están más activos”, comenta Mayte del Valle.

Pero esto no siempre es suficiente. Hay diferentes formas de llevar a cabo una dieta depurativa. Lo ideal es que consultes a un experto cuál es la que mejor te va y cuánto debe durar, en función de tus necesidades. Las más cortas no exceden más de dos o tres días; son las que sólo incluyen frutas, preparados con limón y otras hierbas depurativas y tisanas de ortiga, cola de caballo.. Se puede comer todo tipo de frutas y hay que dejar de hacerla si notas que te sientes más débil o cansada de lo habitual. Otra opción es combinar las frutas con verduras. Este tándem aporta agua, vitaminas y minerales. Además, aumenta la cantidad de orina y se arrastran más toxinas. También nos proporciona fibra, que regula el tránsito intestinal y eso contribuye a limpiar el organismo.

La experta apunta el mejor modo de enfrentarse a este tipo de dietas: En primer lugar, es desaconsejable hacerla sin la supervisión de un médico. Después, nunca deberá durar más de una semana: lo ideal sería hacerla durante tres o cuatro días y después, si fuera necesario, comenzar una dieta 'limpia' en la que se eliminen ciertos alimentos no indicados para cada persona, pero en la que se lleve una alimentación variada. ©ELPAIS.SL.

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