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08 de Apr de 2020

Cultura

En su nivel de crecimiento

PANAMÁ. Cualquiera pensaría que el reconocido diseñador norteamericano pudiera ser presuntuoso, serio y tal vez algo arrogante. Mas es...

PANAMÁ. Cualquiera pensaría que el reconocido diseñador norteamericano pudiera ser presuntuoso, serio y tal vez algo arrogante. Mas esta no sería la primera vez que las apariencias engañan cuando se trata de Tommy Hilfiger. Prueba de ello, es que durante la entrevista que sostuvo con Ego se observó que conserva una amable espontaneidad y su presencia es magnética.

A lo largo de más de dos décadas ha posicionado su firma dentro de la industria de la moda, creando prendas casuales, relativamente asequibles y poco sofisticadas. “Cuando diseño algo me pregunto qué es lo que los clientes realmente necesitan y cómo hacer para que luzcan algo nuevo con lo que se sientan frescos y especiales”, explica. Las respuestas a estas preguntas se ven acertadamente contestadas en el éxito que logra en una colección tras otra.

Hilfiger confiesa que “el tipo de personas que se imagina luciendo sus diseños son aquellos que les gusta lucir a la moda pero que no son adictos a ella; personas que aprecian la buena calidad, el valor de la marca y les gusta lo chic”.

La reciente apertura de la tienda Tommy Hilfiger en la mítica Quinta Avenida en Nueva York, que precedió al desfile de su última colección en el marco de la Semana de la Moda de Nueva York, es la más grande de todas las que el diseñador estadounidense posee en el mundo. “Es el espacio perfecto para albergar todas nuestras líneas y colecciones. Allí el cliente encuentra desde jeans hasta vestidos especiales de colección que desfilan en las alfombras rojas”, comenta.

La tienda fue diseñada por el equipo creativo de Tommy Hilfiger en asociación con Callison Architects. El local ocupa uno de los edificios singulares y representativos del área. Sus cuatro plantas destacan por mezclar lo tradicional y moderno, partiendo de la arquitectura del siglo XX.

Desde las primeras ideas hasta la pasarela, fueron seis meses en total lo que duró la producción de la colección de Primavera 2010. “Resultó ser un arduo trabajo que, entre muchos aspectos, comprendió el realizar los diseños, seleccionar los colores y efectuar el fitting ”, explica Hilfiger. La ropa para damas y caballeros no es pretenciosa, sin embargo, cautiva. La colección se distingue por “conservar la inspiración californiana fusionada con el estilo de vida libre y cómodo, el estilo de vida que todo el mundo desea tener”, agrega complacidamente. Por su parte, destacan materiales como canvas , twill y cuero, coexistiendo con livianísimos jerseys y sedas.

Para Hilfiger lo fashion es algo que tiene poca importancia, más bien se inclina por el estilo “pues lo que hoy es fashion , mañana deja de serlo, al contario del estilo que es perdurable”, asegura.

En medio de la crisis económica, el calentamiento global y otros factores que preocupan a este mundo, el diseñador afirma ser una persona feliz, “estoy muy agradecido de ser tan afortunado al tener lo que tengo y de hacer lo que realmente amo hacer”, concluye.