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11 de May de 2021

Cultura

Educación Sexual Una responsabilidad social

PANAMÁ. La educación de niños, niñas y adolescentes sobre salud sexual es una de las cuestiones más debatidas, no sólo en Panamá, sino t...

PANAMÁ. La educación de niños, niñas y adolescentes sobre salud sexual es una de las cuestiones más debatidas, no sólo en Panamá, sino también a nivel mundial por ser un tema de mucho peso emocional. Se ha llegado incluso a formular la pregunta: ¿acaso es necesario educar a las y los adolescentes en materia de sexo y salud sexual?

La respuesta a esta interrogante es sí. En muchos hogares los padres de familia pasan este tema desapercibido frente a sus hijos porque no saben cuál sería la edad adecuada del niño (a) para iniciar dicha charla, dejándolos expuestos a que otros medios se encarguen de aclarar sus dudas de forma no adecuada.

Según señalan especialistas en la etapa de niñez, los jóvenes miembros de la sociedad van descubriendo su sexualidad, desde el momento en que se percatan de las diferencias anatómicas que existen entre un hombre y una mujer.

Para el terapeuta de familia y parejas Rodolfo Justine, en Panamá ‘los niños y niñas están pésimamente educados en cuanto a lo que implica vivir y crecer en un cuerpo sexuado y las decisiones que ello implica, porque vivimos en una sociedad demasiado morbosa’, explicó. ‘Por esa razón se debe educar con mayor ímpetu a aquellos jóvenes de nuestra sociedad sobre temas de sexualidad para evitar lamentaciones futuras’.

Según cuenta Justine, los padres y madres deben sentarse a investigar la información que existe, revisar y conversar con sus hijos cómo ellos en su adolescencia descubrieron el tema de la sexualidad, qué le contaron sus padres, cómo la descubrieron y ser críticos con estos descubrimientos en pareja’. Además, explica que tanto padre y madre como hijo tienen que estar más enterados de algunos temas. ‘No nacemos sabiéndolo todo, eso no quiere decir que debamos estar enterados de las cosas que no sabemos; podemos investigar, crecer, averiguar y no creernos todo lo que nos dicen. Buscar información no está de más’, apuntó.

EL PLACER Y LA SEXUALIDAD

La profesora de Ética Médica y Bioética Claude Vergès explica que la visión represiva de la educación sexual, que enfatiza en las enfermedades de transmisión sexual, el embarazo precoz y otros peligros de las relaciones sexuales, tiene raíces profundas. Aunque muchos programas actuales han desarrollado una visión ‘científica’, que pone el acento sobre la anatomía y la fisiología de la sexualidad y del embarazo, así como en el desarrollo de la autoestima, parte importante del personal de salud y, más que todo, de los educadores, permanece con prejuicios y miedos frente a la sexualidad adolescente.

También argumenta que la formación de los educadores sobre el desarrollo psicológico de la niñez hasta la adolescencia es superficial y los psicólogos son escasos en la estructura educativa y de servicios de salud.

Para las sociedades indígenas panameñas la sexualidad en sí no es un problema ético, sino una parte del ser humano, y que el placer sexual es un derecho de la edad adulta al cual acceden los jóvenes hombres y mujeres cuando tienen derecho de participar en las decisiones de la comunidad. Pero, lo más importante es que la sociedad esté consciente que la educación sexual debe empezar en el hogar.

Al ser preguntado Justine si el Estado está haciendo algo para que la niñez panameña se eduque en cuanto a la salud sexual, respondió: ‘No. Infelizmente los gobiernos se han vuelto máquinas basadas en el rating, y no toman acciones que beneficien a nuestros niños’. Considera que los gobiernos electos tienen que hacer algo para que nuestra sociedad, independientemente si algunos grupos se opongan, tenga una Ley de Salud Sexual y Reproductiva ‘real’ que cubra las necesidades de todos.

También señaló que, de acuerdo a lo sucedido con el intento por producir guías para la educación sexual en colegios oficiales y con la forma en que se manejó la Ley para los Derechos Sexuales y Reproductivos, ‘pareciera que en nuestro país existe un gran miedo y una gran ignorancia por hablar de sexualidad’. Siendo así que la sexualidad es un rubro amplísimo en el que también estamos hablando de amor, cuerpo, salud, salud física, salud mental, deseo, placer, fecundación, paternidad, maternidad y por qué no, también de infecciones de trasmisión sexual.

‘En todos estos aspectos, nosotros como sociedad somos tremendamente ambivalentes, en el sentido que no queremos que se toque el tema sexual en los colegios oficiales (cuando ya lo están tratando en los colegios privados); sin embargo estadísticamente, existe un porcentaje significativo de partos por mujeres menores de 18 años’, afirmó Justine.

DERECHO A SER EDUCADO

En cualquier país del mundo, el tener acceso a la información sexual y a la educación integral es un derecho del ser humano. Según psicólogos, el conocimiento permite tomar decisiones libres y responsables en el terreno de la sexualidad.

‘La gente, los niños, los adolescentes deben enterarse de sus derechos sexuales a través de la educación formal. El erotismo forma parte de la salud sexual pero también la vinculación afectiva y la reproductividad’, señalaron.