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18 de Oct de 2019

Cultura

‘No tenía idea en qué lío me había metido'

A pocos días del inicio de la decimoquinta edición del Panama Jazz Festival, su creador hace un balance sobre este proyecto que ha ido creciendo hasta convertirse en un referente regional

Son los últimos días del año, pronto llegará 2018 y con él, una de las citas más importantes a nivel musical y que coincide con el verano panameño.

El Panama Jazz Festival cumple quince años y parece que fue ayer que un puñado de entusiastas de este género musical se congregaron en una esquina de la Plaza Catedral para animar a la primera alineación de invitados que se presentó en suelo panameño.

En quince años la evolución ha sido notable, aunque estos cambios se fueron dando de forma gradual y muy poco premeditada, de acuerdo con su creador, Danilo Pérez.

‘No tenía idea de lo que podría pasar. El sueño era hacerlo, el sueño era dar una oportunidad, ayudar', analiza el pianista.

‘Siento que hoy estoy redefiniendo el éxito y es estar presente, poder compartir lo que la vida me ha dado',

DANILO PÉREZ

PANAMA JAZZ FESTIVAL

Danilo está convencido de que este interés fue inconscientemente inculcado por sus padres. ‘Mis padres siempre han estado muy interesados por el cambio social, especialmente mi padre, con la utilización de la música para ayudar a mejorar la capacidad de concentración, la memoria. Mi padre desde los 60 estaba convencido de que la música debía jugar un rol más importante en el aprendizaje de los niños', recuerda.

‘Por otra parte, mi madre es una mujer que siempre ha tenido una gran convicción sobre la igualdad como un derecho, muy necesario. En el ambiente en que me crié, lo inevitable era compartir', agrega.

Pérez recuerda que cuando tuvo la oportunidad de salir de Panamá a estudiar con una beca, se dijo a sí mismo que si aprendía y crecía, debía ayudar a sus colegas, pero no tenía idea del gran aparato que crearía para hacerlo.

‘No podríamos imaginar mi esposa y yo que al día de hoy debíamos estar disponibles para seguir dando la mano, seguir siendo el canal, seguir apoyando, porque el cambio no se da solo porque hay una beca; el cambio se da porque caminas de la mano de la otra persona, no es solo tener una buena condición económica, sino que haya un cambio integral', asegura el músico.

El camino se inició con clases. Las clases dieron pie para que se creara algo más: un festival de jazz. El festival creó la necesidad de formalizar las clases. De allí nació la Fundación Danilo Pérez que requirió luego de un programa de trabajo y con ello su sostenibilidad. ‘Si se da esta serie de necesidades, nosotros debemos dar las respuestas', afirma Danilo.

Así, con estudiantes graduados de vuelta en el país, se creó Danilo's Jazz Club para abrir un espacio que sirviera de práctica al creciente número de músicos. Con el pasar de los años y con el crecimiento del festival y todo lo que involucra, los proyectos de Danilo han ido mucho más allá de pensar en la ayuda que pudiese ofrecer a sus colegas músicos.

‘Es el desarrollo de la actividad y bueno, hay que hacerle frente a todos esos retos', cuenta.

Poniendo todo sobre la balanza, Danilo dice con una amplia sonrisa, ‘no tenía idea en el revulú que me había metido'; sin embargo, es un lío al cual no piensa renunciar, sobre todo por las grandes recompensas que le trae.

‘Creo que la motivación más grande es una muy personal, la satisfacción de poder regresarle a la vida las cosas tan bellas que me ha dado: hijos saludables, una esposa maravillosa, una carrera que no cambiaría por nada y un país en el que me siento profeta; y siento que esto es un regalo, y aunque no es una obligación, es un compromiso', insiste.

‘Siento que hoy estoy redefiniendo el éxito y es estar presente, poder compartir lo que la vida me ha dado. Empiezo a entender un poquito mejor —todavía me falta mucho—, cómo se completan los ciclos. Por eso Mark Twain decía que ‘existen dos momentos importantes: cuando naces y cuando te das cuenta de por qué naciste”.

Para Danilo, no hay mayor belleza que tener la oportunidad de abrir las puertas a un jovencito para que pueda llevar una vida responsable a través de la música y llevarlo a ser un profesional. ‘Eso me llena de mucha satisfacción no solo a mí, sino a mi familia, es un gran logro'.

APOYO ESTATAL

Luego de años de gestiones, el Estado panameño, a través de una ley promulgada por la Asamblea de Diputados, dotó de un aporte económico al Festival de Jazz a partir de 2018.

‘Hay dos puntos en que este apoyo nos ayuda a respirar, que nos preocupaban muchísimo porque eran una promesa. El primero de ellos, mantener el componente de inclusión social haciendo actividades gratuitas para que quienes no tuviesen oportunidad de comprar boletos para un concierto, pudiesen disfrutar de la programación del festival.

El evento ha crecido mucho y sus gastos crecieron, en el evento al aire libre el espacio creció, debíamos tener un equipo de sonido mayor, más luces, también invitados internacionales; se había encarecido mucho. El otro tema era el educativo, estábamos comprometidos a traer más profesores y con ello, hacer frente a más pasajes aéreos. Se había convertido en un gasto muy grande y teníamos mucho temor de que no se pudieran dar estos eventos al nivel del crecimiento y seguir beneficiando a tanta gente. El crecimiento tiene que ser muy bien pensado, ya que llega el momento en que no es sostenible', dice.

Y es que las cifras que recoge la organización del festival dan fe del crecimiento registrado en los últimos cinco años que han tenido en diferentes sectores:

La asistencia en 2013 fue de 8,300 personas, mientras que este año, en la más reciente edición acudieron al festival unas 27,500 personas. En las actividades educativas, hace cinco años participaron 250 estudiantes, mientras que este año, 4,079.

En cuanto a reciclaje, en 2013 se recogieron 209 kilos de basura y este año, 1,109. 24

Se ofrecieron 962 becas nacionales en 2013 y este año, 1,400.

Por ello era necesario el apoyo del Estado. ‘Es un gran apoyo gubernamental y una responsabilidad muy grande a la que haremos frente. El equipo está muy profesionalizado y está muy comprometido con su trabajo', sostiene.

Un staff de 150 personas acompañadas de un cuerpo de 350 voluntarios están trabajando ya en los últimos preparativos de esta decimoquinta edición del Panama Jazz Festival. Muchos de ellos han trabajado en varias ediciones y mantienen su compromiso.

La organización ha logrado afinar sus procesos al punto de que llegan voluntarios de otros países que reciben entrenamiento para más adelante replicar en países como República Dominicana, México, Chile y Costa Rica, programas similares.

PROGRAMA

El festival arranca el lunes 15 de enero con Ran Blake, ‘un pianista muy original, para nada el típico músico de jazz ', según Pérez. Completará el programa Santi Debriano, nacido en Panamá y mudado a Brooklyn a muy corta edad.

El martes, se presentará Luis Carlos Pérez, uno de los coordinadores del área educativa de la Fundación Danilo Pérez. Luciana Souza, cantante que compartió en la producción Motherland con Danilo Pérez y que ha tenido una carrera muy exitosa, formará parte de la velada.

El miércoles será la noche de gala, con Luciana Souza, el cuarteto de Wayne Shorter en una de sus últimas presentaciones antes de que el veterano jazzista se tome un sabático para componer una ópera.

La sorpresa de la noche es la participación de Sammy y Sandra Sandoval en una presentación que llevará el concepto de pindín a la ‘‘big band”. ‘Me encanta dar la oportunidad al folclor para crear otras conexiones, el jazz permite esa apertura. Haremos un arreglo de big band y también habrá bolero', adelanta Pérez. ‘Los hermanos Sandoval tienen mucho talento y esto va a quedar muy bonito', sentencia el músico.

El jueves, a manera de homenaje por el centenario de Thelonious Monk, Pérez presentará el repertorio de su producción Panamonk. Además, se presentará la banda The Panamerican Jazz Project con músicos de Egipto.

El viernes, la noche será de Chucho Valdés, gran músico que ‘ha creído en este evento como un proyecto de vida más que un festival', afirma Danilo. Comparte cartel con el cuarteto de Marco Pignataro.

El sábado será el gran cierre en el cuadrángulo de Ciudad del Saber con sorpresas nacionales e internacionales.