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13 de Dec de 2019

Cultura

Los judíos llegaron a Marruecos hace más de 2,500 años

El histórico barrio para esta comunidad en Marrakech fue construido en 1558, durante el reinado de Moulay Abdallah. La idea era darles una zona tranquila en el centro de la medina, donde pudieran aprovechar sus talentos como artesanos

No se sabe con exactitud cuándo llegaron los judíos a Marruecos, pero sí se sabe que fue antes de que el país fuese una provincia de los romanos. Se dice que los primeros llegaron en el siglo VI antes de Cristo, después de la destrucción del primer templo en Jerusalén y que vivieron y se casaron con los bereberes nativos. Fueron tratados bastante bien, siempre y cuando pagaran sus impuestos a los sultanes. Este impuesto bajo el sistema jiyza era sólo para residentes no musulmanes.

En 1391, una ola de judíos llega a Marruecos después de las masacres que se dan en España. La cosas empeoran y finalmente en 1492 los reyes católicos ordenan su expulsión. Después del establecimiento de la Inquisición española, la misión del gobierno fue sacar a todos los que practicaran otras religiones.

En 1912, finalmente mejoraron las condiciones de vida para los judíos bajo el protectorado francés. Durante la Segunda Guerra Mundial, el rey Muhammed V prohibió su deportación.

Para 1948 había unos 270,000 judíos en Marruecos y desde ese año unos 295,833 judíos marroquíes emigraron a Israel por las condiciones de pobreza. Otros decidieron desplazarse a Francia, Estados Unidos y Canadá.

A pesar de que no hay vínculos diplomáticos ni económicos formales, la relación entre Marruecos e Israel es muy buena. Actualmente quedan 250 judíos en Marrakech; 400 en Rabat; 250 en Meknes; 150 en Tangier y Fez; 100 en Tetuan y 5,000 en Casablanca.

La ‘mellah' de los judíos en Marrakech

El histórico barrio para los judíos en Marrakech fue hecho en 1558, durante el reinado de Moulay Abdallah. La idea era darles una zona tranquila en el centro de la medina, donde pudieran aprovechar sus talentos como artesanos. Altísimas paredes separaban las 18 hectáreas de los judíos de sus vecinos musulmanes. El diseño de las casas dentro de la mellah era diferente, ya que tenían balcones, mientras que los musulmanes sólo tienen paredes con puertas.

Hay una puerta azul para entrar a la mellah, que es conocida por haber sido milagrosa.

Según un censo de 1947, había 50,000 judíos en Marrakech. En 1960, casi todos decidieron migrar a Israel en búsqueda de una mejor vida. Muchas casas quedaron abandonadas y se ve el deterioro del barrio. Actualmente sólo tres familias judías siguen viviendo en la mellah. Varias tiendas justo fuera de la mellah siguen siendo propiedad de los judíos. Venden principalmente especias, telas y passementerie .

El Palacio de la Bahía está en este barrio, además de los museos Dar Si Said y Tiskiwin, que muestran el patrimonio cultural marroquí. La Plaza Rahba Kedim era el antiguo mercado de esclavos, pero actualmente está llena de tiendas de especias. Los estrechos callejones dentro de la mellah tienen tiendas y casas que fueron vendidas a familias de bajos recursos.

En 2015 se empezó un proceso de restauración y ya se han gastado unos 20.5 millones de dólares. La Plaza Ferblantiers, una zona peatonal cerca del souk de especias, fue beneficiada y se está volviendo un destino popular para los turistas judíos, especialmente durante las festividades.

La sinagoga Lazama

Hace años hubo 30 sinagogas en Marrakech, pero actualmente sólo queda una, la sinagoga Lazama de culto sefardí.

Es muy fácil encontrarla, ya que los locales te guían si te ven como turista. Por cortesía dije que sí cuando me ofrecieron direcciones, a pesar de que tenía una tarjeta SIM local y sabía dónde quedaba usando Google Maps. Al final el chico me llevó a su tienda para tratar de venderme cosas. Le dije que ya había comprado especias y me fui.

La entrada de la sinagoga Lazama es una puerta muy sencilla en una pared roja con un letrero encima que dice ‘Slat El-Azama Synagogue'. El nombre Lazama deriva de ‘Al Azma', como referencia de aquellos que huyeron de España. Fue construida en 1492 durante la Inquisición.

Sirvió como casa para muchos jóvenes bereberes que se convirtieron al judaísmo y fueron a aprender la Torá. En la década de los 60, fue abandonada y los salones fueron convertidos en museos que muestran fotos antiguas.

El edificio es del siglo XVI. Lo maneja Katherine Roumani, una antropóloga inglesa, con su hija. Ellas viven en el sitio y ofrecen información para los visitantes.

La sinagoga fue restaurada hace 10 años usando mosaicos típicos de Marruecos en colores azules y blancos para representar los colores de la bandera de Israel. Tiene un hermoso patio interno con una fuente donde se detienen los pájaros para beber agua.

Cementerio Miara

La entrada al cementerio Miara pasa desapercibida ya que está en una gran muralla roja que bordea este enorme lugar.

Debes caminar por la mellah hasta Avenue Taoulat. Una puerta de madera con un signo en hebreo te indica que has llegado al lugar correcto. El sitio esta abierto todos los días. Se estila lavarse las manos en la salida y dejarle una pequeña propina al cuidador.

El cementerio fue construido hace más de 600 años. A pesar de que es el más grande en todo el país, es el único para los judíos en Marrakech y se quedó corto hace mucho tiempo. Tiene tres capas de enterramientos marcados por lápidas hechas de piedra.

Entre todas las tumbas sencillas sobresalen varios mausoleos hermosos que son un homenaje para los ilustres y rabinos de la comunidad.

Algunas tumbas tienen escrituras en hebreo, muchas no y sólo tienen piedras decorativas típicas de los judíos. Hay tres secciones, una para hombres, una para mujeres y una tercera para niños.

Miles de judíos vienen a Marruecos en el aniversario de sus tzadik , un término judío dado a personas consideradas justas, como figuras bíblicas y maestros espirituales.

Celebran un festival de rezos donde dan su respeto de forma jovial entre comidas y lecturas cerca de las tumbas. Los hombres puede ser que requieran usar un kippah cuando visiten el cementerio Miara.

Si visitas esta ciudad, asegúrate de dar una vuelta por el barrio judío.

Duración del vuelo: 19-25 horas.

Costo del vuelo: $1,300 (más económico si vuelas a Europa y tomas una aerolínea de bajo costo).

Horario: GMT+1 / 5 horas más que Panamá.

Costos en destino: medio / barato.

Visa: Sí.

Dato importante: Marrakech es conocida como la ‘Ciudad Roja' debido al color de las paredes que rodean su antiguo distrito. Se encuentra en las regiones del sudoeste de Marruecos a la vista de las montañas del Atlas.