18 de Sep de 2021

Cultura

'Hasta aquí era agua', enseñanzas de las mujeres de Santa Ana a través de la fotografía

La exposición cuenta con los autorretratos de cinco artistas internacionales y las historias de cuatro mujeres de Santa Ana. Sus curadores, la fotógrafa Tova Katzman y el periodista Daniel Molina, comparten sus reflexiones en una entrevista

'Hasta aquí era agua', enseñanzas de las mujeres de Santa Ana a través de la fotografía
Parte de las piezas exhibidas fueron realizadas por mujeres de Santa Ana, siendo esta su primera exposición.Carlos Agrazal

La exhibición titulada 'Hasta aquí era agua: fotografías en diálogo con historias de Santa Ana', bajo el sello de la fundación Casa Santa Ana y la curaduría de la fotógrafa de Massachusetts, Tova Katzman, junto al periodista Daniel Molina, presenta los autorretratos de cinco artistas internacionales y los testimonios de cuatro mujeres de Santa Ana.

La muestra está abierta al público hasta el 18 de septiembre de forma gratuita en la galería Diablo Rosso.

En una conversación con La Estrella de Panamá, Katzman —quien llegó a Panamá hace cuatro años para fotografiar un proyecto relacionado con el Canal— señaló el objetivo de crear un proyecto de impacto con la comunidad en Santa Ana: “Buscamos incorporar las historias de las mujeres santaneras, sus experiencias, y entrelazarlas con los autorretratos de artistas internacionales. Nelly, Gineth, Xiomara y Raysa crearon piezas en tela, audio, imagen y texto, que reflejan una parte de ellas y abren otras ventanas para llegar a las fotografías exhibidas”.

La compilación de obras que se presenta en la galería, ubicada frente a la Iglesia de Santa Ana, es un recordatorio de “la importancia de las historias de la comunidad” a través del arte y la expresión colectiva.

'Hasta aquí era agua', enseñanzas de las mujeres de Santa Ana a través de la fotografía
La fotógrafa Tova Katzman y el periodista Daniel Molina fueron los curadores de la muestra.Carlos Agrazal

“Todo empezó como una travesía de descubrimiento personal, al mismo tiempo que creamos una conexión con cada una de las participantes, y ellas entre sí. Esto hizo que la creatividad fluyera y sus piezas hablan por sí mismas”, apuntó Molina.

“Esta exposición se alza como un espacio donde convergen los testimonios de las diversas mujeres en distintos formatos, creando una conexión de diálogos en torno a las transformaciones del cuerpo y del territorio”, destacó Katzman.

Dentro de la muestra se presentan series fotográficas de Francesca Woodman (EE.UU.), Ana Mendieta (Cuba-EE.UU.), Aneta Grzeszykowska (Polonia), Katalin Ladik (Hungría), y Zanele Muholi (Sudáfrica); por parte de Panamá destacan: Nelly Vera, Gineth Camargo, Xiomara Da Silva y Raysa Ramírez.

El proceso

El proyecto que tomó cerca de nueve meses en adquirir forma, incluyó múltiples encuentros con las mujeres de Santa Ana para escuchar sus lecturas de los autorretratos en exhibición.

'Hasta aquí era agua', enseñanzas de las mujeres de Santa Ana a través de la fotografía
La exhibición incluye las obras de cinco artistas internacionales, como Ana Mendieta.

“Un encuentro consigo misma”, comentó Vera, al ver las obras de Woodman en la serie 'Self-deceit' ('Autoengaño'), donde muestra partes sugerentes de su cuerpo. En la serie 'Glass on Face' ('Vidrio en rostro') de Mendieta, Vera fue impactada por el “dolor en silencio” que vio plasmado en el acto de la deformación del rostro de Mendieta contra una lámina de cristal.

“Fue una experiencia que nos unió, nos hizo abrirnos a lo que realmente somos y queríamos mostrarlo”, comentó a este diario Xiomara Da Silva, quien vive en el barrio de Santa Ana desde hace más de cuatro décadas, “además, recibimos una guía y una calidez muy importante por parte de los curadores que nos ayudaron en todo momento”. Da Silva presenta su obra de audio bajo el título 'Mar adentro', donde narra la evolución de El Terraplén y la entrada hacia el Casco Antiguo desde hace décadas, y cómo su cambio ha sido un vehículo para la reflexión del humano en su entorno.

Asimismo, hace eco a la serie de la fotógrafa húngara Ladik, 'Pintar el Mar', en la cual se revela a sí misma en un performance con el agua, invocando los ciclos de la mujer; ante esto, Da Silva indicó que significa “hacerse una con el mar”, englobando tanto el territorio físico como espiritual del ser humano.

Por su parte, Ramírez se identificó con la “fortaleza interior” del autorretrato de Muholi, quien posa frente a la cámara en blanco y negro, con mirada determinada y la parte superior del cuerpo desnuda. Esta obra, parte de la serie 'Viva, Leona negra' es una de muchas en que Muholi (que se identifica como una persona no binaria) ha realizado como herramienta para enfrentar la discriminación en su país.

“La creación de esta exposición generó una apertura creativa y de reflexión en colaboración con las mujeres de Santa Ana. Nos permitió ampliar el contexto de las obras internacionales, crear una conexión con el territorio que rodea la muestra y construir puentes a través del arte”, señaló Molina.

Katzman indicó: “Al compartir interpretaciones de las obras internacionales e historias personales, las mujeres de Santa Ana pudieron dejar todo lo que querían mostrar en sus obras, y así podemos ver el arte tal como ellas, lo que nos ayuda a conectar con las obras tanto como con ellas”.

La comunidad

Para Nelly Vera, de ascendencia colombiana, pero residente en Panamá, el no ver a su familia en 10 años desde que llegó al Istmo como refugiada por los conflictos bélicos en su país significa la “añoranza de lo propio”, tal como expresa en su poema 'Matria' en el que recuerda a su madre, quien aún reside en Colombia, y a su patria. En un autorretrato de su madre cubierta con la bandera del país sudamericano, Vera muestra las ramas de su perspectiva: la esperanza y la identidad.

“Me cubro con mi patria / pero me fui” narra el poema de Vera, un diálogo entre sus recuerdos y su realidad tras alejarse de su tierra natal. Esta historia le hizo identificarse con el trabajo de la artista cubana-americana Ana Mendieta, cuya historia también destaca el abandono de su tierra natal al ser enviada junto a miles de niños fuera de Cuba, hacia Estados Unidos.

“El recuerdo colectivo es lo que hace que la comunidad permanezca sin ser olvidada en el tiempo, y cada mujer santanera en la exposición representa dicho acto”, apuntó Katzman, “la prioridad de la muestra es presentar que hay historias por contar, recuerdos por conservar; una imagen de Panamá que se conecta con la de muchos otros lugares en el recuento humano”.

La exposición retrata las luchas y victorias de las mujeres de Santa Ana, bordando en sus obras un marco de fortaleza y control. “Las mujeres santaneras nos enseñaron que todo lo que nos rodea puede servir para mostrar quiénes somos, cómo nos vemos y cómo percibimos que otros nos ven”, comentó Molina, “la muestra es evidencia del control que tomaron sobre sus vidas”.