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20 de Oct de 2020

Planeta

El último tránsito de Venus este siglo

PARÍS. Entre el 5 y el 6 de junio próximo, el Lucero del Alba pasará entre la Tierra y el Sol, una alineación excepcional que no se volv...

PARÍS. Entre el 5 y el 6 de junio próximo, el Lucero del Alba pasará entre la Tierra y el Sol, una alineación excepcional que no se volverá a ver antes de 105 años y que todos los astrónomos aficionados y expertos en astrofísica esperan ansiosos.

‘Es ahora o nunca’, advierte la revista británica Physics World en su último número, pues hasta diciembre de 2117 no volverá a ocurrir este fenómeno.

El 5 de junio y durante cerca de siete horas, un lunar negro 32 veces más pequeño que el Sol, la sombra de Venus, atravesará el disco solar y podrá contemplarse a simple vista, aunque puede llevar unos lentes protectores como los que se usan para ver eclipses.

Sin embargo, solo podrá observarse desde algunas partes del planeta a la puesta o a la salida del Sol. En París, por ejemplo, no se podrá ver la llegada de Venus ya que el Sol se habrá puesto para entonces. Sin embargo, se podrá observar durante una hora a partir de la salida del astro, el 6 de junio a las 5:50 locales.

Aunque es menos espectacular que un eclipse, el tránsito de Venus ofrece una riqueza de informaciones mucho mayor para los científicos.

‘Desde hace varios siglos, el paso de Venus por delante del Sol ha sido un gran momento para los astrónomos y no va a ser diferente en el 2012 esta oportunidad excepcional’, resume Claude Catala, presidente del Observatorio de París.

DOS VECES POR SIGLO

Como este fenómeno se produce dos veces separadas por ocho años en un siglo, antes de la última vez, en junio del 2004, ningún astrónomo vivo había podido estudiarlo. Después de que el matemático alemán Johannes Kepler predijera el fenómeno, solo cinco alineaciones de Venus con el Sol han podido ser estudiadas por los astrónomos occidentales: en 1639, 1761, 1769 y 1874 y la más reciente remonta a 1882.

A su paso en el 2004, centenares de estudiantes y astrónomos aficionados calcularon de nuevo las medidas de sus ilustres predecesores, como el explorador británico James Cook o el francés Cassini en el siglo XVIII, recuerda Jean-Eudes Arlot (CNRS/Instituto de Mecánica Celeste y de Cálculo de Efemérides).