26 de Nov de 2022

Salud

Mujer: la edad crucial

De los 40 a los 50 años, las mujeres pueden aumentar entre 5 y 10 kilogramos de peso si no llevan una alimentación adecuada

Mujer: la edad crucial
Hidratarse antes, durante y después del ejercicio es muy importante.

¿Sabía que la etapa comprendida aproximadamente entre los 40 y 50 años de edad es decisiva para la mujer en el plano biológico, ya que en ese lapso aumenta el riesgo de que sufra alteraciones en su salud física, mental y emocional, y experimente un aumento de peso significativo?.

De acuerdo al Instituto Médico Europeo de la Obesidad, IMEO (www.imeoobesidad.com) en esas edades, durante las que sucede la transición de la edad fértil a la menopausia, también conocida como perimenopausia, tres de cada cuatro mujeres pueden aumentar su peso corporal entre 5 y 10 kilogramos, lo que sería el equivalente a aumentar dos tallas en su indumentaria.

En la perimenopausia el cuerpo femenino entra en cierto declive y produce menos cantidad de estrógeno y progesterona, hormonas cuyo déficit incide de forma directa en la tendencia a acumular grasa y perder masa muscular, la cual se acentúa con la edad, según el IMEO.

Según la misma fuente, la grasa visceral acumulada en la cintura femenina está relacionada con el aumento del riesgo cardiovascular y algunos tipos de cáncer, al igual que la diabetes tipo II, el hígado graso, la hipercolesterolemia y la hipertensión.

Según Rubén Bravo, experto en nutrición del IMEO, el aumento de peso femenino durante los años en que declina y finaliza la fertilidad de la mujer, lo propician varios factores.

‘El desorden endocrino favorece la pérdida de masa muscular, el aumento de las células que forman el tejido adiposo y una reducción de la eficacia del cuerpo para utilizar la grasa almacenada como fuente de energía. A su vez, estos desordenes imponen una tendencia a la ansiedad y a la depresión que puede derivar en trastornos relacionados con la alimentación’, explica.

‘En torno a los 45 años la mujer empieza a perder fibra y tono muscular’, apunta Bravo, quien para aliviar esta pérdida recomienda la práctica de ejercicio físico, ‘porque repercute positivamente sobre el estado de ánimo, mejora el funcionamiento mental y propicia, tanto el sueño profundo, como la reparación celular’.

Los expertos de IMEO recomiendan una rutina semanal femenina basada en dos sesiones de 45 minutos de actividad física aeróbica moderada (bailar, montar en bicicleta, nadar, aguagym) y dos sesiones de 45 minutos de actividad de fortalecimiento muscular y flexibilidad (gimnasia de mantenimiento, pesas, abdominales, yoga, Pilates).

‘Hidratarse antes, durante y después del ejercicio es muy importante. Hay que beber el agua en pequeños sorbos y nunca a temperaturas extremas para evitar pérdidas de electrolitos y minerales’, recomienda Bravo.