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27 de Jan de 2021

Salud

Más que contorsionismo, un estilo de vida

Fuera de una buena disposición y ropa que sea cómoda, no se requiere de mucho más para practicar.

Para aquellos que nunca lo han tratado, el yoga puede resultar intimidante. Parece ser un conjunto de poses complicadas, practicadas por personas sumamente flexibles, a un paso de convertirse en contorsionistas de circo.

Por otro lado, vemos a estos supuestos contorsionistas tan relajados y felices por la vida, que se nos antoja ser partícipes de su secreto.

No hay problema, pues la verdad es que ‘si puedes respirar, puedes hacer yoga, ya que hay para todo tipo de persona', nos dice Halima Cuadra, instructora y fundadora del estudio 3 Yoga Panamá, ubicado en Bethania.

¿QUÉ ES EL YOGA?

La palabra ‘yoga' proviene del sánscrito y significa unión, pues su propósito original es el de ‘unir' nuestra consciencia individual con la consciencia universal.

Es una práctica espiritual milenaria, originaria de la India, a la que se le atribuyen beneficios a la salud y poderes de relajación.

Realmente un estilo de vida, sus componentes incluyen el control de la respiración, la meditación y una serie de posturas corporales. Este aspecto físico es el más conocido y practicado en occidente.

¿CÓMO SE EMPIEZA?

Fuera de una buena disposición y ropa que sea cómoda, no se requiere de mucho más para practicar.

'No necesitas comprar ningún tipo de equipo, zapatos o ropa especial. Lo único que necesitas es un tapete, si acaso', explica Halima.

Pero antes de llenarnos de valor para ir a la primera clase debemos investigar, en Internet o con amigos, los estilos de yoga, para determinar cuál nos conviene más.

‘También es importante tener conocimiento de tu cuerpo antes de empezar. Si tienes alguna lesión o algún problema de salud' el instructor lo debe saber.

A pesar de lo que muchos pensarían, no hay que ser flexible. Por el contrario, si no lo eres el yoga te ayudará a serlo. Puede servir, además, como complemento a otras actividades que ya se practican para fortalecer y aumentar la resistencia de los músculos.

La instructora recomienda, para empezar, practicarlo una o dos veces por semana. Algunas personas lo hacen por videos en Internet, pero para los que opten por esta ruta es aconsejable que vean a un instructor al menos una vez por semana, para que los oriente y se eviten lesiones.

TIPOS DE YOGA

Los tipos de yoga que más se practican en el país son hatha, ashtanga y viniyoga. Los dos últimos, desarrolla dos por distintos maestros, quienes a su vez fueron pupilos del padre del yoga moderno: Krishnamacharya.

El hatha yoga, que algunos consideran el más tradicional, es una secuencia de posturas, técnicas de respiración y meditación. Es tal vez la mejor opción para principiantes, porque en ella se explica postura por postura.

El ashtanga fue desarrollado por Pattabhi Jois, quien aprendió yoga como un adolescente lleno de energía. Por lo tanto, es un estilo más movido y demandante.

‘Yo usualmente no recomiendo ashtanga para empezar, al menos que seas adolescente o estés en muy buena condición física', expresa Halima.

El viniyoga, por otra parte, lo desarrolló Desikachar, que empezó a practicar ya como una persona madura, y su estilo busca adaptarse al individuo. Es más de ‘seguir la naturaleza del cuerpo para tratar de conseguir los beneficios de cada postura'.

BENEFICIOS DE LA PRÁCTICA

Aparte de brindarnos un estado más relajado de mente desde el primer día, su principal beneficio es que nos arroja mucha ‘luz' en distintos aspectos de la vida.

‘Vivimos en una sociedad que funciona desde ser víctimas... lo que nos pasa siempre es culpa de otro', comenta Halima. ‘Nadie nos enseña que nosotros somos creadores, a ser proactivos... cuando haces yoga aprendes a tomar responsabilidad de tu vida y ves claramente que todo lo que te pasa lo provocas tú y que tú mismo tienes el control'.

Muchos se preguntan si contribuye a bajar de peso, pero esto depende múltiples factores como las hormonas, la alimentación y el estrés. Lo que sí es cierto es que ‘vas a estar más relajado y más consciente de tus elecciones de comida. Ese comer por estrés lo vas a poder controlar un poquito mejor'.

Al final, no hay que temerle al yoga. Por el contrario, vale la pena darle un chance, porque ‘La intención es que llegues a conocer tu propio cuerpo y tu mente', concluye Halima.