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22 de Ene de 2022

Salud

Jóvenes admiten que falta mucho para lograr una educación sexual integral

De acuerdo con organismos internacionales, la educación sexual integral y responsable en la niñez y adolescencia precisa de los padres, escuelas y la sociedad erradicar los tabúes alrededor del tema e impartir conocimientos desde casa. Aunque en Panamá el Gobierno lanzó recientemente las guías de educación en sexualidad, hay una propuesta de ley pendiente

Jóvenes admiten que falta mucho para lograr una educación sexual integral
Los adolescentes y los jóvenes indican que todavía falta mucho por hacer para lograr que se incluya una educación sexual integral en las escuelas.Pexels

“Hablar de sexualidad es urgente, necesario y fundamental en un entorno mediatizado, que por lo general reproduce imaginarios tergiversados sobre temas importantes alrededor de la sexualidad. Lo erótico deviene en pornográfico; los temas de sexualidad se suelen reducir a lo genital o fisiológico; la interacción social y de género se corrompe en contenidos digitales, audiovisuales, musicales y televisivos que reproducen estereotipos sexistas, mitos y tabúes alrededor de la sexualidad”, así lo sustentan los autores en las 'Fichas pedagógicas de Oportunidades Curriculares para Educación Integral en Sexualidad 2021', un trabajo en conjunto entre la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco), el Fondo de Población de las Naciones Unidas (Unfpa) y el Ministerio de Educación de Ecuador.

De acuerdo con el documento tanto madres, padres y representantes de familia hablan poco o nada con sus hijos e hijas sobre sexualidad, y, cuando lo hacen, no tienen la certeza de actuar apropiadamente o en las edades correspondientes. El personal docente corre con igual suerte: no cuenta con instrumentos ni narrativas que le permitan un discurso saludable, fiable, recomendado y ajustado a las necesidades de cada etapa vital: infancia, adolescencia y juventud.

Stefania Giannini, subdirectora general de Educación de la Unesco, mencionó que son muchos los jóvenes que reciben información confusa y contradictoria sobre las relaciones y el sexo a medida que hacen la transición de la niñez a la edad adulta. “Ello ha conducido a un aumento de la demanda por parte de los jóvenes de información confiable que los prepare para llevar una vida segura, productiva y satisfactoria”.

Además remarcó que una educación integral en sexualidad empodera a los jóvenes para que tomen decisiones fundamentadas en lo que respecta a las relaciones y la sexualidad, ayudándolos a desenvolverse en un mundo donde la violencia y las desigualdades basadas en el género, los embarazos precoces y no deseados, el VIH y otras infecciones de transmisión sexual (ITS) continúan planteando graves riesgos para su salud y bienestar.

Jóvenes admiten que falta mucho para lograr una educación sexual integral
Sin una educación sexual integral muchas adolescentes quedan embarazadas y luego dejan de asistir a la escuela por miedo al rechazo.Archivo | La Estrella de Panamá

“Asimismo, una educación integral de calidad en sexualidad deficiente o inexistente, adaptada a la edad y a la etapa de su desarrollo, expone a los niños y jóvenes a una situación de vulnerabilidad frente a las conductas sexuales negativas y a la explotación sexual. La educación integral en sexualidad desempeña un papel esencial en la salud y el bienestar de los niños y jóvenes”, puntualizó.

Según Giannini, las conclusiones publicadas en el informe 'El camino hacia la educación sexual integral: Informe sobre la situación mundial 2021', revelan los progresos que están realizando los países para ofrecer una educación sexual integral de calidad en las escuelas a todos los alumnos, pero también ponen de relieve que aún queda mucho por hacer.

“Los adolescentes y los jóvenes, que forman el grupo de población al que queremos llegar, nos indican que todavía falta mucho por hacer. En una encuesta que Unfpa coordinó recientemente en la región de Asia y el Pacífico, menos de la tercera parte de los jóvenes entrevistados creía que en la escuela había recibido una instrucción adecuada en asuntos sexuales”, detalló la experta de Unesco.

Como explicó Amanda Filipsson, una joven de 23 años afiliada a la Asociación Sueca de Educación Sexual (RFSU), este informe mundial pone de relieve que, si bien las políticas relativas a la educación sexual constituyen una base indispensable, estas tienen poco valor si carecen de aplicación. “La garantía de acceso a una educación integral en sexualidad para todos los niños y jóvenes debería ser una prioridad en el mundo entero”, dijo Filipsson, según redactó Giannini en el sitio oficial de la Unesco.

Jóvenes admiten que falta mucho para lograr una educación sexual integral
La educación sexual tiene efectos positivos; entre ellos un aumento del conocimiento de los jóvenes y una mejora de su actitud en lo que respecta a la salud y los comportamientos sexuales y reproductivos.Archivo | La Estrella de Panamá

Mientras que Rubén Ávila añadió: “La educación sobre sexualidad es un elemento decisivo, que puede cambiar la vida de muchas personas, en particular de los jóvenes y los adolescentes. Nuestro bienestar, nuestro desarrollo y nuestro futuro dependen de esa formación”.

“Estos jóvenes han expresado claramente que muchos niños y adolescentes están creciendo sin la educación sexual que necesitan. Pero no se trata solo de sexo, sino de igualdad de género, pubertad, relaciones y salud sexual y reproductiva. Se trata de mejorar la autoestima de los jóvenes y de impartir valores de tolerancia, respeto mutuo y no violencia en el marco de las relaciones personales”, destacó.

Giannini también instó a los gobiernos, los profesionales y los interesados en asuntos educativos a que se sumen a las iniciativas de la Unesco y ayuden a apoyar y empoderar a todos los niños y jóvenes mediante una educación integral en sexualidad.

El 85% de los 115 países examinados en el informe declaró que había puesto en marcha políticas, leyes o marcos jurídicos vinculados a la educación sobre sexualidad, pero este dato no siempre refleja el grado de aplicación en las aulas. “Cuatro de cada cinco países aseguraron que sus planes nacionales de estudio incluían temas y contenidos importantes de educación sobre sexualidad, pero las pruebas indican que algunos aspectos esenciales, tales como la pubertad, las relaciones, el consentimiento o incluso la propia relación sexual, han quedado fuera de esos programas o se explican demasiado tarde”, detalló la subdirectora.

Por último, aunque todos los países reconocen la importancia de la formación de docentes y notifican que han realizado iniciativas de capacitación, otros estudios más detallados apuntan a que los maestros carecen de la confianza y las competencias necesarias para impartir cursos de educación sobre sexualidad.

Iniciativas en Panamá

En Panamá, cada vez más se le está dando importancia a la educación sexual integral por lo que se han buscado estrategias para dotar a los jóvenes de los conocimientos y las habilidades necesarias para tomar decisiones responsables con sus vidas. En octubre pasado, instituciones gubernamentales presentaron al país la 'Guía de Orientación y Formación en Materia de Educación en la Sexualidad y Afectividad' que permitirá a los estudiantes, docentes, padres de familia y sociedad civil abordar este tema de forma científica y pedagógica con el objetivo de disminuir los índices de embarazos en adolescentes y la propagación de enfermedades de trasmisión sexual.

María Inés Castillo, ministra de Desarrollo Social (Mides), aseguró que con esta herramienta se ha dado un paso adelante en materia de prevención del embarazo adolescente. “Todos estos instrumentos refuerzan el compromiso que tiene el Estado por garantizar el derecho a la educación, trabajo digno y al empoderamiento femenino, aspectos que se ven trastocados cuando surgen embarazos no planificados”, dijo Castillo recientemente.

“Es primordial una educación que fomente la perspectiva de género, la empatía social, la educación emocional, la confianza mutua entre estudiantes e integrantes de sus hogares, y, desde luego, la construcción de actitudes y conocimientos claros y oportunos alrededor de temas de desarrollo integral en sexualidad”, ELIÉCER PÉREZ RIVERA, PSICÓLOGO Y PSICOTERAPEUTA DE FAMILIA Y PAREJAS.

Maruja Gorday, ministra de Educación comentó que esta guía ampliamente consensuada es una herramienta poderosa que ayudará a los jóvenes a tomar decisiones acertadas. En ese sentido, invitó a todos los sectores a unir fuerzas por un bien común: los jóvenes y adolescentes.

La distribución y alcance

Según Gorday, más de 500 docentes serán los facilitadores de esta guía, que ofrece información sobre la responsabilidad en los jóvenes.

Además resaltó que el instrumento está dividido en cinco módulos; el primero dirigido a estudiantes de educación básica general primaria (primero a sexto); el segundo a estudiantes de educación básica general pre-media (séptimo a noveno); el tercero a estudiantes de educación media (décimo a duodécimo); el cuarto a adolescentes embarazadas madres, padres y acudientes; y el quinto a padres, madres o acudiente de la educación básica general y educación media.

La guía está dirigida al facilitador como herramienta de trabajo y está basadas en un enfoque de habilidades para la vida.

Sus características fundamentales son: habilidades, respeto, contenidos curriculares, participación y componente científico.

Según cifras oficiales, Panamá registra una tasa de fecundidad de un 20% en adolescentes. La comarca Ngäbe-Buglé presenta el 40% de los casos, seguida de Panamá Este con un 38.4% y Bocas del Toro con un 35.7%.

Para Eliécer Pérez Rivera, psicólogo y psicoterapeuta de familia y parejas es primordial una educación que fomente la perspectiva de género, la empatía social, la educación emocional, la confianza mutua entre estudiantes e integrantes de sus hogares, y, desde luego, la construcción de actitudes y conocimientos claros y oportunos alrededor de temas de desarrollo integral en sexualidad.

Para lograr ese objetivo se necesita del compromiso entre el Estado y las organizaciones internacionales, ya que si bien el rol de la familia es fundamental, la institución educativa también tiene la oportunidad de complementar la educación de niñas, niños, adolescentes y jóvenes mediante estos contenidos y orientaciones pedagógicas. “Acoger las oportunidades curriculares permitirá que el personal docente afronte sin miedo los temas de sexualidad, gracias a este esfuerzo interdisciplinario e internacional, que brinda un recurso fiable, científico y respetuoso”.

La Unesco reiteró que se necesitan esfuerzos permanentes para mantener un firme respaldo político a la educación sobre sexualidad. El compromiso político debe traducirse en presupuestos específicos e iniciativas continuas, orientadas a aumentar la cobertura. “Esta inversión solo alcanzará su pleno valor cuando se preste atención a la calidad de la enseñanza, lo que puede lograrse mediante reformas constantes de los planes de estudio e inversiones significativas destinadas a financiar y apoyar la formación de docentes”.

La necesidad de una ley de educación sexual integral

Proyecto pendiente

“En Panamá, un promedio de 29 menores de edad quedan embarazadas todos los días, con sus consecuencias económicas, educativas y de salud. También hay dos problemas más que se intentan resolver: la infecciones de transmisión sexual y los abusos a menores, que van en incremento”, señaló a EFE, Gabriel Silva, diputado independiente y proponente del anteproyecto de ley que busca reducir los embarazos adolescentes, las enfermedades de transmisión sexual y prevenir los abusos a menores en Panamá.

“Necesitamos educación sexual en Panamá. El proyecto presentado, que es científico y sin ningún tipo de adoctrinamiento o ideologías más que la ciencia, busca reducir los embarazos en menores de edad, los delitos sexuales y las infecciones de transmisión sexual y prevenir los abusos a menores en Panamá a través de un plan educativo, que se implementará en escuelas públicas y privadas, albergues y centros para jóvenes del sistema penitenciario”, publicó el diputado en su cuenta de Twitter.

En 2019, unas 4,652 niñas entre 10 y 19 años quedaron embarazadas, y en el primer trimestre de 2020 -los últimos datos registrados-, hubo 2,652, con una media de 29 embarazos diarios, siendo la comarca indígena Ngäbe-Buglé y la provincia de Chiriquí, fronteriza con Costa Rica, las que más afectadas están, según datos del Ministerio de Salud (Minsa) de Panamá.

En los últimos años se han presentado algunos proyectos para incluir la educación sexual en las escuelas de Panamá, pero se han generado debates y afrontado una gran oposición de parte de grupos religiosos y que se autodenominan 'profamilia', y que han impedido su aprobación.