30 de Sep de 2022

Tecnología

Detectan en Chile galaxia considerada una rareza cósmica

La agencia europea ESO en Chile informó hoy del hallazgo de una galaxia nueva, que se caracteriza por un color verde asociado a sus eno...

La agencia europea ESO en Chile informó hoy del hallazgo de una galaxia nueva, que se caracteriza por un color verde asociado a sus enormes agujeros negros y considerada una auténtica rareza cósmica.

Con ayuda de los telescopios VLT (Very Large Telescope) de la ESO, emplazado en el norteño desierto de Atacama, el telescopio Gemini Sur y el Canada-France-Hawaii Telescope (CFHT), los expertos detectaron el nuevo tipo de galaxia.

En un comunicado, ESO dijo que el fenómeno fue bautizado como "galaxias poroto verde" (green bean galaxies) por su extraña forma y la irradiación de una intensa luz emitida por agujeros negros gigantescos. El cuerpo es descrito ya como uno de los objetos más raros del universo.

"Avisé a la ESO con muy poco tiempo de antelación, y ellos me concedieron tiempo especial de observación", dijo el astrónomo Mischa Schirmer del Observatorio Gemini, quien alertó sobre la existencia del objeto cósmico.

Schirmer dijo que pocos días después de que envió su propuesta, el VLT "observaba este extraño objeto".

Expuso que diez minutos después de obtener los datos en Chile "los tenía en mi ordenador en Alemania. Rápidamente reenfoqué por completo mis actividades de investigación, ya que era evidente que había dado con algo realmente nuevo".

La nueva galaxia ha sido bautizada como J224024.1-092748 (o "J2240"), y se encuentra ubicada en la constelación de Acuario, a 3.700 millones de años luz de la Tierra.

Los expertos descubrieron que el objeto poseía un agujero negro mucho menos activo de lo que esperaban basándose en su tamaño y brillo.

En principio creyeron que las regiones más brillantes debían ser ecos de cuando el agujero era más activo, pero que se apagaría conforme la radiación atravesara la región y saliera del espacio. Este tipo de ecos permiten a expertos el estudio de los procesos de vida de los agujeros negros y las galaxias poroto verde.

"Estas brillantes regiones son fantásticos bancos de pruebas para intentar comprender la física de las galaxias, es como si pudiéramos ponerle un termómetro a una galaxia muy, muy lejana", indicó Schirmer.

Las galaxias poroto verde, a diferencia de otras, tienen un agujero negro supermasivo que abarca por completo su entorno.

El color de la galaxia se debe a que el agujero negro emite una intensa radiación que ioniza el oxígeno de su entorno, lo cual provoca que aparezca el tono verdoso.

Sólo se conocen 16 galaxias con propiedades similares a la J2240, de ahí que haya sido definida como una auténtica rareza.

Estas galaxias presentan un centro galáctico decadente, lo que indica una fase muy fugaz en la vida de la galaxia.

En el universo temprano, las galaxias eran mucho más activas, los agujeros negros masivos centrales en crecimiento se tragaban a las estrellas circundantes y el gas, y brillaban intensamente, produciendo con facilidad cien veces más luz que todas las estrellas de la galaxia juntas.

Ecos de luz como los vistos en la J2240 permiten a los astrónomos estudiar los procesos de decadencia de estos objetos activos, para comprender más sobre cómo, cuándo y por qué se detienen, y por qué ahora vemos tan pocos en las galaxias más jóvenes.

Este es el siguiente paso que quiere dar el equipo, continuando su investigación con observaciones espectroscópicas y en rayos X.

"Descubrir algo completamente nuevo es el sueño de un astrónomo hecho realidad, y algo que ocurre sólo una vez en la vida. Es muy inspirador", resumió Schirmer.