Temas Especiales

14 de Apr de 2021

Deportes

Prudencia y trabajo: falta lo más difícil

Empezamos esta columna meses atrás para defender el proceso de los Dely Valdés en la selección. Para defenderlos de los ataques sin fund...

Empezamos esta columna meses atrás para defender el proceso de los Dely Valdés en la selección. Para defenderlos de los ataques sin fundamento de periodistas que en su afán de golpear al técnico ponían en riesgo el sueño colectivo de participar de un Mundial. La realidad confirma nuestras opiniones. Estamos ante el mejor equipo que Panamá ha logrado construir nunca. Ciertamente, no es el que más bonito juega. Pero sin dudas es el equipo que mejor ha entendido como se afrontan este tipo de partidos. Y este cambio de actitud —el talento ya estaba, faltaba el orden táctico— lo produjeron los Dely. Las críticas se fundamentan en una supuesta falta de compromiso con la belleza del deporte. Aun luego de este triunfo histórico escucho en la redacción de La Estrella a periodistas de Pasión diciendo que la Sele ayer jugó mal. Los críticos del cuerpo técnico piden un juego más vistoso. Atacar con mucha gente, tener el balón. De tanto mirar los partidos del Barcelona se olvidaron de la realidad de nuestro fútbol. Lo que no dicen los críticos es que por lo general, en ese proceso de pasar de los pelotazos de Baloy a un juego elaborado y a ras del piso, se pierden partidos. Teniendo la pelota se regalan contraataques, se reciben goles, en fin, se sufre. Pregúntenle a Honduras si no. Les pasó lo mismo que sufrió Panamá durante décadas. ‘Merecimos ganar’, lloran hoy la derrota los diarios hondureños. ‘Jugamos mejor que ellos’, siguen llorando. Y la verdad... puede ser... ¡pero los tres puntos se quedaron en casa! Dely entendió que las eliminatorias no es momento de andar probando. No era el momento de jugar bonito, sino de ser efectivo. Cada punto en este hexagonal vale oro. Como están las cosas todos son rivales directos. No hay más gigantes ni Cenicientas. Eso sucede porque México no gana. Y porque Panamá se sacó la pollera. Dely Valdés quiere quedar en la historia. Para eso, hay que seguir igual: disciplina táctica y orden defensivo. No se ganó nada. Aún.

ASESOR EDITORIAL