La doble nacionalidad en el fútbol: El impacto en Panamá y el mundo

  • 05/10/2026 00:00
El rastreo de futbolistas con doble nacionalidad en ligas de alto rendimiento se consolida como una política clave para las federaciones en su objetivo de acortar distancias en el fútbol moderno

Las federaciones nacionales pertenecientes a la FIFA redefinen la jerarquía competitiva en la Concacaf y la UEFA durante el presente ciclo mediante la captación masiva de deportistas con doble nacionalidad formados en ligas de alto rendimiento con el propósito de optimizar la estructura de los equipos representativos y acortar las diferencias deportivas.

En el país, los registros oficiales de la Federación Panameña de Fútbol (FPF), muestra antecedentes del rastreo de atletas nacidos en el extranjero con ascendencia panameña directa o desarrollados fuera del territorio nacional constituye una herramienta de trabajo para los cuerpos técnicos de diversas categorías, destacando casos verificados en las convocatorias oficiales:

Martín Krug y Frederic Krug (Categorías juveniles): Hermanos nacidos en Chicago, Estados Unidos, con doble ciudadanía estadounidense y panameña, formados en la academia del Levante UD en España e integrados a los procesos de las selecciones Sub-17 y Sub-20 de Panamá.

Riley Tanner y Carina Baltrip-Reyes (Selección mayor femenina): Futbolistas nacidas en Michigan y Texas, Estados Unidos, respectivamente, quienes completaron sus trámites de elegibilidad por ascendencia familiar para representar a Panamá en la Copa Mundial Femenina de la FIFA 2023.

JD Gunn (Selección mayor masculina): Guardameta nacido en la Ciudad de Panamá de padres estadounidenses, desarrollado en el fútbol universitario de Estados Unidos y la MLS antes de recibir la convocatoria al seleccionado absoluto.

Casos históricos en la Selección masculina: Antecedentes de reclutamiento binacional como el delantero Roberto Nurse, nacido en México de padre panameño, y el atacante Tony Taylor, nacido en Estados Unidos de padres panameños, quienes defendieron la camiseta nacional en eliminatorias y torneos regionales.

Según publicó el diario deportivo Diez, el impacto directo de estas estructuras compuestas por hijos de personas migrantes quedó ratificado en la reciente fase de la Liga de Naciones de la Concacaf, donde la victoria de Curazao por 6-1 sobre Nicaragua y el triunfo de Haití por 2-0 ante Costa Rica provocaron la eliminación matemática de Costa Rica, Nicaragua y Trinidad y Tobago en el Grupo A de la Liga A.

La selección de Curazao, que fue a su primera Copa del Mundo está integrada por futbolistas nacidos y formados en Países Bajos como Armando Obispo que juega en el PSV Eindhoven o Shurandy Sambo del Sparta Rotterdam, también en la liga neerlandesa.

Por su parte, en el plantel de Haití, que regresó después de 52 años al Mundial apoyado en deportistas desarrollados en el fútbol francés, como Johny Placide jugador del SC Bastia en de la Ligue 2 en Francia y Alexandre Pierre del FC Sochaux también de la segunda división francesa, que desplazaron a las selecciones centroamericanas de los puestos de clasificación directa a la Nations League.

Este fenómeno de reclutamiento por doble ciudadanía se extiende con igual intensidad al continente europeo, donde potencias de Europa y África apelan al marco normativo de la FIFA para reforzar sus selecciones absolutas. Entre los casos más destacados figuran:

Robin Le Normand y Aymeric Laporte (España): Defensores centrales nacidos en Francia que obtuvieron la nacionalidad española tras desarrollar sus carreras profesionales en LaLiga, integrándose a la selección absoluta de España para disputar torneos continentales y clasificatorios mundialistas.

Jamal Musiala (Alemania): Mediocampista nacido en Stuttgart con doble nacionalidad alemana e inglesa, quien tras competir en las categorías inferiores de la selección de Inglaterra decidió representar de manera definitiva a la selección mayor de Alemania.

Mateo Retegui (Italia): Atacante nacido en Argentina con ascendencia italiana que aceptó el llamado de la Federación Italiana de Fútbol para sumarse al frente de ataque del seleccionado europeo.

Brahim Díaz (Marruecos): Mediapunta con doble nacionalidad hispano-marroquí formado en las juveniles de España que optó por cambiar su asociación representativa ante la FIFA para sumarse a la selección absoluta de Marruecos.

El trámite administrativo de estos expedientes ante el Tribunal del Fútbol de la FIFA exige la verificación rigurosa del vínculo biológico por padres o abuelos, así como el cumplimiento del límite de tres partidos oficiales disputados antes de cumplir veintiún años y la acreditación de tres años consecutivos sin participación internacional.

Esta gestión legal consolida la captación de futbolistas con doble nacionalidad como una política institucional permanente en el fútbol profesional, transformando la conformación de los planteles internacionales e igualando las condiciones de competencia entre federaciones de distintas regiones del mundo.

En este escenario, la eliminación de históricos centroamericanos a manos de selecciones caribeñas impulsadas por la migración representa una alerta directa para Panamá y su federación.

Viendo el desplazamiento de familias panameñas hacia Europa y Norteamérica se debe poner atención en deportistas con raíces nacionales en ligas de alto nivel y así convertir la captación de este talento en un pilar indispensable para sostener la competitividad del fútbol panameño en la región.

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