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20 de Sep de 2020

Economía

Los peores hábitos

ESTADOS UNIDOS. El programa de televisión “The Office”, tanto en el original propalado en el Reino Unido como en la versión ofrecida en...

ESTADOS UNIDOS. El programa de televisión “The Office”, tanto en el original propalado en el Reino Unido como en la versión ofrecida en Estados Unidos, ofrece numerosos ejemplos de lo que resulta inoportuno hacer cuando una persona lidera una organización.

Por ejemplo, aprisionar a los empleados en una sala de conferencias para demostrar que el trabajo sigue siendo mejor que la cárcel.

Ahora que me dispongo a ser jefe de mi nueva compañía, pienso en las formas especiales que tenía para que sus empleados perdieran todo entusiasmo.

He aquí los 11 hábitos peores de mi ex jefe:

1. Cambie de opinión. Cambie de opinión en varias ocasiones al día. Cuando examine un informe, asegúrese de formular comentarios que contradicen los previos. Deje que los empleados se la pasen adivinando. Eso los mantiene alertas.

2. Asegúrese de que sus empleados ignoren qué es lo más importante para usted. Lo único que usted desea es que ellos hagan la mejor tarea posible. Demuestre que todo es importante. Siempre.

3. Si a usted no le gusta algo, es porque no le gusta. No hay necesidad alguna de explicar. Lo único que usted exige a los empleados es que hagan las cosas “de la mejor forma posible”. Si usted les da demasiados consejos ¿cómo podrán aprender? Si le presionan para que ofrezca consejos, debe responder, “Ignoro lo que usted desea de mí”.

4. Invite a sus empleados a las reuniones, pero prohíbales que hablen. Si sus empleados no hablan, se verán obligados a escuchar. Serán iguales a dictáfonos. De esa manera, podrán recordarle cualquier cosa que se haya dicho cuando usted estaba durmiendo la siesta.

5. Agradezca a sus empleados, pero exclusivamente por esfuerzos mediocres. “Gracias por venir hoy a trabajar”. O “Qué linda letra que tiene”.

6. Programe reuniones semanales de “todos los brazos” que obligue a la mitad de sus empleados a viajar (por supuesto, a su despacho). La agenda consistirá en poner a usted al día sobre los mensajes que le han enviado por correo electrónico y que usted no se molestó en leer. No plantee nada nuevo.

7. Pida a sus técnicos que abandonen sus proyectos para que le arreglen la computadora que tiene en su casa. Si es posible, la solicitud debe también incluir arreglar los iPods de sus hijos.

8. Acepte plazos, y luego acelérelos. Pregunte en voz alta a las 4:59 de la tarde si el documento está listo. Anuncie: “Me quedaré toda la noche si alguien desea terminar el proyecto”.

9. Programe reuniones "muy importantes" algunos días antes de las Navidades. Aparezca tarde y decida una nueva reunión "para cerrar cuestiones abiertas" el 2 de enero.

10. Envíe mensajes por correo electrónico a las 2:00 de la mañana del domingo. Márquelos como “Urgente”.

11. No le preste la menor atención a los objetivos de sus empleados. Si usted los apoya en sus propósitos, ellos se irán a trabajar a otro lugar donde les paguen mejor. Y eso no es una buena actitud gerencial.