La OMC eleva a 3.9% su previsión de crecimiento del comercio mundial, impulsada por la IA

  • 13/10/2026 00:00
La inversión masiva en tecnología e inteligencia artificial se consolida como el principal motor de las transacciones globales frente a las perturbaciones en Oriente Medio, llevando a la OMC a duplicar prácticamente su previsión de crecimiento

La Organización Mundial del Comercio (OMC) elevó de manera sustancial sus proyecciones de crecimiento para el volumen del comercio mundial de mercancías de cara al año 2026, situándolo en un 3.9%, cifra que contrasta notablemente con el 1.9% estimado en sus anteriores cálculos del mes de marzo.

Las proyecciones, contenidas en su informe actualizado “Perspectivas y estadísticas del comercio mundial” publicado el 8 de octubre, indican además que este impulso se acelerará hasta alcanzar un 4.1% en 2027. Esta expansión del comercio de mercancías superará con claridad el ritmo del Producto Interior Bruto (PIB) mundial, cuyo crecimiento los economistas de la OMC estiman en un 2.6% para 2026 y en un 2.9% para 2027.

La revisión al alza refleja la notable resiliencia demostrada por la economía global y la capacidad de las cadenas de suministro internacionales para reorganizarse ante perturbaciones de gran calado, apoyándose en la vertiginosa demanda de bienes y equipos tecnológicos indispensables para el despliegue de la Inteligencia Artificial (IA).

El ecosistema tecnológico se ha convertido en el principal motor expansivo y en el contrapeso fundamental ante el complejo entorno geopolítico. Durante el primer semestre de 2026, el volumen del comercio mundial de mercancías aumentó un 3.5% interanual, rebasando las expectativas previas pese a los múltiples obstáculos logísticos.

IA, motor central de las transacciones globales

El informe de la OMC destaca que las tecnologías que posibilitan el desarrollo de la IA —entre las que destacan semiconductores y servidores— representaron por sí solas el 47% del crecimiento total del comercio global de mercancías en este período. El intercambio internacional de estos componentes específicos experimentó un vertiginoso aumento del 67% interanual, acelerando aún más el dinamismo que ya venía registrándose durante 2024 y 2025.

Las previsiones proyectan que la inversión global en infraestructura de IA crecerá al menos un 30% en 2026 y mantendrá una senda ascendente de entre el 10% y el 20% adicional en 2027, garantizando que este sector continúe siendo una palanca clave de la actividad comercial multilateral. Dada la magnitud de esta transformación, la OMC ha dedicado un capítulo analítico especial para examinar cómo el auge de la IA reconfigura los patrones del comercio, la especialización regional y la geografía de la oferta y la demanda a nivel global.

Este sólido desempeño del sector tecnológico permitió absorber y compensar los graves impactos económicos derivados del conflicto en Oriente Medio, que alteró significativamente el transporte marítimo y los mercados de insumos energéticos.

A lo largo del primer semestre de 2026, las exportaciones de petróleo crudo procedentes de Oriente Medio sufrieron un desplome de aproximadamente el 24%, mientras que los envíos de gas natural licuado (GNL) cayeron un 47%. Sin embargo, la rápida movilización de proveedores alternativos en otras latitudes evitó una crisis mayor de desabastecimiento global, limitando las caídas del comercio mundial a solo un 6% en el caso del petróleo crudo y a un 1% en el del GNL.

En el mercado de fertilizantes se observó un patrón similar de reajuste: las importaciones globales de fertilizantes nitrogenados solo descendieron un 2.8% respecto de sus promedios recientes, mientras que las de fertilizantes fosfáticos incluso crecieron un 2.2% gracias a la sustitución de orígenes.

En el ámbito logístico, las empresas desviaron sus flujos comerciales a través de puertos y corredores alternativos, lo que permitió que el movimiento mundial de contenedores se mantuviera en terreno positivo con una expansión acumulada del 3.9% interanual hasta el mes de julio.

Comercio de servicios

Por otro lado, el panorama para el comercio de servicios comerciales presenta un comportamiento diferenciado, marcado por un ajuste a la baja en sus proyecciones a corto plazo. La OMC calcula ahora que el volumen del comercio de servicios se expandirá un 3.3% en 2026 —por debajo del 4.8% pronosticado en marzo—, aunque proyecta un notable repunte del 6.4% para 2027. En términos de valor, el comercio de servicios registró un sólido crecimiento del 14% interanual en el primer trimestre de 2026 y del 10% en el segundo trimestre.

La desaceleración del segundo trimestre obedeció de forma directa al impacto del conflicto de Oriente Medio sobre el transporte y el turismo, dos sectores fuertemente vinculados al rol estratégico de la región como nodo global. Las interrupciones en las rutas marítimas y aéreas, sumadas al fuerte aumento de las tarifas de flete, afectaron el transporte, mientras que el turismo internacional acusó el golpe: el gasto de los viajeros en el extranjero pasó de crecer un 15% interanual en el primer trimestre a un modesto 5% en el segundo.

Según datos de la Organización Mundial del Turismo de las Naciones Unidas, las llegadas de turistas internacionales disminuyeron un 0.8% en el segundo trimestre, acumulando un discreto incremento de apenas el 0.4% en el primer semestre. Pese a estos inconvenientes, otros servicios comerciales, especialmente los digitales, amortiguaron el declive. Las exportaciones de servicios informáticos crecieron un 18% interanual en el primer trimestre y un 12% estimado en el segundo, al tiempo que las exportaciones de servicios financieros se incrementaron un 14% interanual en el segundo trimestre.

Resiliencia frente a la brecha tecnológica

Ante este complejo escenario de contrastes, la directora general de la OMC, Ngozi Okonjo-Iweala, subrayó la capacidad de respuesta del multilateralismo comercial pero hizo un llamamiento a corregir los desequilibrios emergentes: “Las cifras reflejan la resiliencia del comercio en acción. Cuando se producen perturbaciones, una economía mundial integrada y un sistema comercial basado en normas brindan a las economías la flexibilidad necesaria para mantener el flujo de productos esenciales hacia las empresas y los hogares que los necesitan.

Sin embargo, algunos han sentido el impacto más que otros, y no todos pueden acceder a oportunidades emergentes como la IA. Es fundamental garantizar que el sistema comercial basado en normas siga absorbiendo las perturbaciones y superando las brechas para que las oportunidades estén al alcance de todos”.

A nivel geográfico, las proyecciones de la OMC reflejan una notable heterogeneidad entre las distintas regiones para el año 2026.

En el comercio de mercancías, el crecimiento de las exportaciones estará encabezado de forma destacada por Asia, con un aumento previsto del 9.9%, seguida por América del Norte (5.7%), África (5.6%) y América del Sur (3.4%). Por el contrario, la OMC anticipa marcadas contracciones en las ventas al exterior de Oriente Medio, que caerán un -17.2%, y de la Comunidad de Estados Independientes (CEI), con un retroceso del -3.9%, mientras que Europa experimentará un estancamiento con un ligero declive del -0.1%.

En lo que respecta a las importaciones de mercancías, el mayor dinamismo comprador corresponderá a Asia (9.5%), África (8.9%) y la CEI (8.8%), en contraste con los avances más moderados proyectados para América del Norte (1.4%) y Europa (0.5%), y la brusca caída prevista en Oriente Medio del -15.4%.

Finalmente, en el sector de los servicios comerciales, Europa se situará a la cabeza de la expansión de las exportaciones con un crecimiento del 4.6% —aportando más de la mitad del incremento mundial de este segmento—, seguida de Asia (4.0%), África (3.1%), América del Norte (1.7%), la CEI (1.7%), y la agrupación de América del Sur, América Central y el Caribe (1.3%), frente a la marcada contracción del -10.3% proyectada para las exportaciones de servicios de Oriente Medio.

Ngozi Okonjo-Iweala
Directora general de la OMC
Las cifras reflejan la resiliencia del comercio en acción. Cuando se producen perturbaciones, una economía mundial integrada y un sistema comercial basado en normas brindan a las economías la flexibilidad necesaria para mantener el flujo de productos esenciales hacia las empresas y los hogares que los necesitan”
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